Hoy 24 se estrena “Gimme Shelter”, inspirada en lucha valiente de joven madre

Lara Montoya

“Gimme Shelter” es una película que presenta el drama que enfrentan muchas de las 750,000 jóvenes adolescentes que quedan embarazadas fuera del matrimonio, cada año en el país. El estreno será hoy, viernes 24 de enero.

La historia está protagonizada por la joven Agnes “Apple” Bailey (Vanessa Hudgens), quien al enterarse que está embarazada, escapa de su madre drogadicta (Rosario Dawson) y busca la ayuda de su padre (Brendan Fraser), un exitoso empresario de Wall Street. Luego de ser rechazada  por su padre, Apple va a vivir en las calles y busca refugio para sobrevivir y proteger la vida de su bebé por nacer. Finalmente llega a un albergue para adolescentes en el que encuentra un nuevo significado a la vida y a su verdadera familia.

La película está inspirada en la noble tarea de Kathy DiFiore, fundadora de Several Sources Shelters, una casa-albergue para jóvenes embarazadas en riesgo, que ha cambiado la vida de muchas personas.

“Estar acá es una experiencia muy emotiva, he tratado de no llorar, pero al ver la historia de las jóvenes con las que trabajo, me ha tocado mucho”, dijo DiFiore, quien estuvo presente en el pre-estreno de la película en Denver, hace unas semanas. “La película tiene un mensaje impresionante y espero que pueda atraer a muchos, pues hay muchas “Apples” afuera, esperando ayuda”, concluyó.

Ronald Krauss, director de “Gimme Shelter” dijo a El Pueblo Católico que la inspiración de esta película la encontró una tarde en el albergue de Kathy, al conocer a Darlisha, una joven sin hogar que desesperada buscaba ayuda. “Me gusta mucho enfocarme en historias que muestren el espíritu humano y la compasión, creo que ésa es mi manera de contribuir con el mundo, creando conciencia de temas de este tipo”, señaló el Krauss.

Peter Boyd, un adolescente criado en hogares transitorios, escribió en el Facebook de la película: “Recuerdo la vida tan dura de las calles y el ser movido de un lugar a otro. Yo soy uno de los afortunados que ha sobrevivido esta vida y estaré en primera fila el día que estrenen la película. Gracias por haber dado atención a un tema como éste”, escribió Boyd.

Próximamente: Pastores en la calle

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Por: Roxanne King

En los últimos años, el Camino Neocatecumenal, un carisma de la Iglesia Católica que tiene como objetivo dirigir a la gente a madurar en la fe cristiana, ha anunciado, durante la Pascua, la Buena Nueva de Jesucristo en plazas públicas a través de la arquidiócesis. Este año, por primera vez, el proyecto de evangelización “Great Missión” (“La gran misión”) tuvo lugar en 16th Street Mall en el centro de Denver.

Desde el inicio, hace 35 años, el 16th Street Mall ha permanecido como una de las principales atracciones para los visitantes, donde llegan tanto turistas como personas del lugar al corredor de una milla de largo, que ofrece una variedad de restaurantes, tiendas y negocios.

“Era el lugar perfecto para la Gran Misión, dijo el sacerdote de Denver Grzegorz Wojcik, original de Polonia, quien fue parte del equipo del camino en la parroquia St. Louis en Englewood, y que anunció la Buena Nueva en el centro comercial. “¡Fue estupendo…enseñar [a la gente] que la Iglesia los está buscando”! dijo el Padre Wojcik, quien hoy es el párroco de St. William en Fort Lupton. “Esto demostró que aún en Denver, una ciudad moderna, Jesucristo va hacia ellos.

El 14 de mayo, el quinto domingo de Pascua, el equipo de Great Mission llevó a cinco sacerdotes católicos, quienes ofrecieron confesiones en el centro comercial.

“Nunca he visto eso antes, que el sacramento [de Reconciliación] venga a las calles”, dijo Flora Potter, miembro del equipo de Great Mission a quien se le asignó sostener una pancarta que decía: “Confesión disponible con un sacerdote católico, HOY”.

“Fue el momento de evangelización más increíble que he experimentado”, dijo Potter. “Llevar el amor de Cristo a la gente en la calle ¡Pastores, que huelen a oveja!”.

“Mientras la gente leía las palabras en la pancarta, sus caras expresaban sorpresa, incredulidad, tristeza, sufrimiento, alegría, ira, dolor, deleite, disgusto y gratitud ¡Me di cuenta de que esto era verdadera evangelización!”, dijo Potter.

“Fue llevar a Dios a las calles”, añadió, “donde la gente pudiera verlo”. El padre Wojcik dijo que la experiencia le recordó escenas de las Escrituras donde la gente pasa por su vida cotidiana y de repente, Cristo aparece.

“Jesús estaba presente ahí,” dijo el padre Wojcik. “Él los estaba buscando. Estaba dando felicidad, la oportunidad de ser libres”.

A pesar de la disponibilidad abundante de los sacerdotes, el padre Wojcik dijo que solo unas 20 personas aprovecharon la confesión.

“Las pocas personas que vinieron, a pesar de las distracciones del 16th Street Mall, fueron increíbles”, dijo.

“Fue un privilegio llevar a cabo este anuncio que cambia vidas”, afirmó. “¿Cómo puedes vivir de la misma manera después de saber que Jesús está aquí en 16th Street Mall, entre las calles 16th y Champa?”.

La mayoría de los transeúntes, dijo el sacerdote, consideraron curioso y entretenido el esfuerzo de evangelización.

“Algunos se pararon por un minuto o dos”, dijo. “Muchos tomaron fotos, pero muy pocos se quedaron a escuchar. Fue un gran descubrimiento: de que Jesús es como un espectáculo, como si no lo necesitaran. No hay tiempo para Jesús, tengo que vivir mi vida”.

Lo que pudo parecer tonto para muchas personas, no lo fue para el equipo de evangelización. “Pudimos hablar con estudiantes, indigentes, veteranos viviendo en casas de refugio, gente que vive en el centro que son afluentes”.

“Gente de toda clase social pasa por ahí”, dijo Sue Van Doren, coordinadora del equipo de 13 miembros de Great Mission de 16th Street Mall, que cuenta con el apoyo de una comunidad de unas 40 personas.

“Estamos anunciando la Buena Nueva de que Dios te ama y te conoce por tu nombre”, dijo. “Hubo oración, cantos y bailes -la gente de nuestra comunidad hablaba conaquellos que estaban en la calle ¡Fue maravilloso!”.

El esfuerzo no fue para hacer proselitismo o para o hacer nuevos miembros del Camino o católicos conversos , dijo el padre Wojcik.

“Fue para mostrar el rostro de Jesucristo”, dijo. “Para anunciar el Evangelio. Fue la Iglesia presente, recordándole a la gente el amor de Dios”.

“Como un faro que ilumina a los barcos que están en el mar”, añadió, “la gente no tiene que venir [a la Iglesia], si no que necesitan ver a Cristo [para que] puedan ser salvos”.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.