Un recorrido por los lugares que visitará el Papa en México

México se prepara para recibir por primera vez la visita del Papa Francisco del 12 al 18 de este mes. El Pueblo Católico entrevistó al Padre Gerardo García, vicario de la parroquia Saint John the Baptist en Longmont, Colorado. El padre García, original de Guadalajara, ejerció durante 15 años su ministerio sacerdotal en México y vive hace ocho meses en Estados Unidos.

EPC: Esta será la séptima vez que su país recibe un papa ¿Que tiene México para ser visitado por los pontífices?

En la historia reciente, México ha sabido ser una nación católica y bastante receptiva a la voz de sus pastores, especialmente la del Vicario de Cristo. La tierra de los aztecas se vio bendecida por la presencia maternal de nuestra Señora de Guadalupe ya desde los comienzos de la evangelización.

Por herencia ancestral, religados a lo trascendente, el pueblo de México se caracteriza por la práctica religiosa que ha conformado su personalidad y su cultura. También en el siglo pasado, el testimonio de los santos y la sangre de los mártires mexicanos, ha sembrado una semilla fuerte de fe católica que llegó a abarcar el 90 por ciento de la población total. A México lo han visitado San Juan Pablo II (1979, 1990, 1993, 1999 y 2002) Benedicto XVI (2012) y ahora el papa Francisco (2016).

Pienso que la hospitalidad siempre ha sido una característica de la cultura mexicana así como el sentido festivo con el que recibe a sus huéspedes. Los valores de la cultura mexicana se pueden centrar en la familia, la fe y la convivencia. Ya el santo papa Juan Pablo II describió a los mexicanos como «un pueblo que sabe gritar, que sabe cantar y que sabe rezar». Pero creo que el acontecimiento guadalupano marca la pauta para el interés de los pontífices que siguen, en las huellas de la Virgen María, la manifestación del verdadero Dios por quien se vive. El Papa viene a confirmarnos en la fe y a abrir una ventana para que el mundo pueda ver también la manifestación de fe del pueblo mexicano.

EPC: ¿Qué huellas han dejado las visitas de los otros papas en su país?

Los mensajes de San Juan Pablo II en sus cinco visitas a este país, reforzaron la fe y relanzaron el proceso pastoral de las diócesis del país. Su cercanía fue de pastor hacia prácticamente todos los grupos representados en niños, jóvenes y adultos. También sus mensajes sobre la visión de la realidad del país pudieron sembrar y a la vez motivar a una renovación y conversión no solo religiosa y eclesial, sino también social, económica y política. Por otro lado, la inteligencia del Papa Benedicto XVI dio luz y a la vez propició la madurez del contenido de la fe.

EPC: Uno de los destinos del Papa Francisco será Ciudad Juárez, una región muy golpeada por la violencia ¿Qué representa esta visita para los habitantes de esta zona fronteriza con Estados Unidos?

Hay una alegría serena y esperanzadora. Hay conciencia de las grandezas que nos enorgullecen con rica tradición pero también hay dolor y sufrimiento que entristecen la vida mexicana. El Papa Francisco siempre ha manifestado que quiere visitar las periferias existenciales y esto es ciudad Juarez. Hay rostros sociales excluyentes de arriba hacia abajo del país. ciudad Juarez recibe todos los días a miles de migrantes de toda Latinoamérica, así como personas que son deportadas de Estados Unidos. Son gente necesitada que quiere hacer realidad su derecho a tomar mejores oportunidades de vida. La situación de ciudad Juarez está afectada por la violencia y el narcotráfico pero también por el tráfico de personas, manejadas por mafias que operan tanto del lado mexicano como del americano. El Papa está preocupado por la situación extrema de estas personas y quiere presentar el rostro misericordioso de Dios a las personas que trabajan duro por bajos sueldos, a los presos y a los migrantes. Por eso va a visitar una cárcel, se va a encontrar con los obreros de las maquiladoras, los seminaristas y religiosos, así como con el pueblo juarense. Todo en reuniones organizadas que culminarán con una Misa multitudinaria a pocos metros de la frontera con Estados Unidos. Todos estos grupos sociales sufren la injusticia del mundo que se jacta de ofrecer prosperidad y bienestar para todos. Esta va a traer y también el cuestionamiento de los altos dirigentes para operar cambios frente a estas tristes realidades.

EPC: También visitará el estado de Chiapas en el sur del país, con un 50 por ciento de población indígena ¿Qué características tendrá esta visita para esa zona fronteriza con Guatemala?

Ahí se encontrará con las etnias del país (las culturas tseltal, tsotsil, ch’ol, tojolabal y zoque, más algunos refugiados guatemaltecos, de las etnias mam, quické, kanjobal, quekchí, entre otros) y dirigirá un mensaje a las familias de México. La gente está muy entusiasmada tanto en Tuxtla Gutiérrez como en San Cristóbal de las casas. La comunidad chiapaneca ya se prepara espiritualmente para recibirlo.

EPC:¿Qué expectativas tienen los habitantes de Morelia ante la visita del Papa?

Esta es una zona del centro occidente del país marcada por la violencia generada por el narcotráfico. Estoy seguro de que en Morelia sentirá el calor humano y afectuoso de la gente sencilla que tiene una fe grande como lo son los michoacanos (gentilicio de los habitantes del estado de Michoacán n.d.r). Solo en Morelia se calcula la presencia de 80,000 jóvenes. 30,000 estarán dentro del estadio y 50,000 en el estacionamiento.

EPC: En un país donde los cristianos han sido tan perseguidos a causa de la fe, ¿Cómo se explica la piedad tan honda de los mexicanos?

La historia de México marcó una época en la que un grupo quiso coartar el derecho a la libertad religiosa expresada públicamente. La misma historia atestigua que cuando más se reprime la fe, más florece y se multiplica.  Así creció la fe en Jesucristo durante las persecuciones de Nerón en los primeros siglos de la Iglesia y así sigue creciendo en cada rincón del planeta donde se intente socavarla. Yo creo que es el testimonio de fe de mucha gente, entre sacerdotes y laicos, entre consagrados y gente comprometida con la sociedad mexicana.

 

 

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.