Un evento para revitalizar la vida matrimonial

El próximo 12 de Febrero el ministerio familiar Dios entre Nosotros ofrecerá un evento con la participación del Padre Angel Espinosa de los Monteros, sacerdote especialista en el área de matrimonio y familia.

Viviana Martinez, directora ejecutiva de Dios entre Nosotros nos compartió: “Junto con mi esposo Jorge servimos a la Arquidiócesis con los retiros de preparación matrimonial en español, pero al mismo tiempo reconocemos la gran necesidad de sacar adelante iniciativas que permitan revitalizar a los matrimonios, ofreciendo herramientas para mejorar la relación conyugal y nuestro rol como padres y educadores”.

“Por varios meses estuvimos investigando cual sería el mejor candidato para éste evento. Al conocer más sobre la trayectoria a nivel mundial del Padre Angel Espinosa y al escuchar sus charlas llenas de sabiduría, ejemplos prácticos y a la vez muy divertidas, no dudamos en invitarlo” comenta Jorge Paredes, director de comunicaciones de Dios entre Nosotros.

El Padre Angel Espinosa de los Monteros, sacerdote Mexicano especialista en Ciencias de la Familia ha ejercido su ministerio pastoral impartiendo más de 1,500 conferencias sobre matrimonio, valores familiares y espiritualidad, en diferentes ciudades de México, Estados Unidos, Francia, Italia y América Latina. Tiene una maestría en Humanidades Clásicas por el Instituto de Estudios Humanísticos de Salamanca, España, estudió filosofía en la Pontificia Universidad Gregoriana en Roma y teología en el Ateneo Regina Apostolorum, tambien en Roma donde obtuvo la Licencia en Teología Moral, con especialización en Bioética y Ciencias de la Familia.

El evento se realizará el dia 12 de Febrero a las 4:30 pm en el Z Theater de la escuela secundaria Regis Jesuit High School en Aurora, Colorado. Las entradas son numeradas y se pueden comprar online en www.DiosEntreNosotros.com. El evento es sólo para adultos y no habrá cuidado de niños.

Evento: Revitalizando la Vida Matrimonial y Familiar

Fecha y Hora: 12 de Febrero, 2017 – 4:30 p.m.

Lugar: Z Theatre – Regis Jesuit High School

Entradas Online: www.DiosEntreNosotros.com

 

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.