Tres corazones para Juanito

Lara Montoya

A simple vista pareciera que es un niño normal, pero más que normal, es muy especial, con una fe inquebrantable y que ha experimentado la grandeza de Dios al recibir el milagro de vida por medio de un donante de corazón: él es Juan Flores Vega.  

Cuando Maritza estaba embarazada de Juanito todo parecía normal. Poco después de su nacimiento, el bebé comenzó a presentar síntomas de falta de oxígeno como resultado de una deficiencia en su corazón que pondría en riesgo su vida.  El recién nacido fue transportado de emergencia al hospital de niños donde fue diagnosticado con un síndrome que, según estadísticas, solo se da en uno de cada siete mil niños. “Nació con las arterias cruzadas, resultado de Goldenhar”, comenta Maritza Vega, madre del joven.

Juanito fue sometido a tres operaciones reconstructivas con la esperanza de salvar su corazón. En la tercera cirugía, la arteria coronaria izquierda fue afectada y el pequeño, de entonces 3 años, tuvo que ser conectado a una máquina que le proporcionaba vida artificial.  Juan necesitaba un trasplante de inmediato, de otra manera moriría.

El primer trasplante

Una semana después de estar en lista de espera, Juanito recibió un corazón. La madre del joven comparte en entrevista con El Pueblo Católico: “Juan tiene un tipo de sangre no tan común y debido a su estado de gravedad, pudo recibir un corazón tan rápido.  Además después de estar con vida artificial su cerebro no recibió ningún daño”, recuerda Maritza.

Juanito regresó a llevar a cabo las actividades de cualquier niño de su edad,  hasta practicaba deportes. “Íbamos de vacaciones, siempre con muchos cuidados, pero con actividad normal”,  dijo la madre de Juanito.

La recaída

Al tiempo, el chico comenzó a presentar rechazo a su nuevo corazón. Fueron varios los episodios que se presentaron en un período de 10 años, lo que dejó al órgano donado con daño extremo. El niño empezó a dejar de comer, se sentía cansado y comenzó a bajar rápidamente de peso. Además presentaba un color azulado en su rostro por falta de oxígeno. Esos eran los indicios de que el corazón que Juan había recibido, estaba por dar sus últimos latidos.

“No podía caminar más de cinco pasos sin sentirme como que me dormía. Cuando quería correr, no podía. Me sentía muy triste porque tenía que estar en mi cama y no jugando como yo quería”, recuerda Juanito.

 Fe fortalecida

A los casi 14 años, Juanito ingresó nuevamente a la lista de espera para recibir lo que sería su tercer corazón.

“Nuestra fe se ha fortalecido en la medida en que hemos necesitado de Dios. Él ha estado ahí con nosotros”, asegura Maritza.

Juanito, por su parte opina: “Muchos días me pregunto por qué me pasó esto a mí. Yo no creo que mis padres hubieran querido un hijo que necesitara tanta atención. Pero no puedo solucionar nada, las cosas son como son”.

 

Dios tiene un propósito para Juanito

Luego de múltiples cirugías y dos trasplantes, Juan está ahora más fuerte. El segundo trasplante fue un éxito. Han transcurrido cinco años y su corazón sigue latiendo sin presentar ningún percance.

 

Regala vida a través de la donación de órganos

A Juan se le dio la oportunidad de vivir gracias a la decisión tomada por la familia del donante. Es por eso que él motiva a la comunidad hispana a registrarse como donantes de órganos y tejidos. “La decisión es muy difícil de tomar, pero puede salvar otras vidas como la mía” dijo.

Juan se manifestó muy agradecido con la familia donante: “Mi corazón para mí es muy importante porque me ha dado una oportunidad más de estar en este mundo y encontrar el propósito por el que Dios me puso aquí con esta condición”.

Juanito actualmente cursa la preparatoria, donde está trabajando en alterar el motor de un coche ya que sueña con ser corredor de autos, además él mismo es un donante registrado.

 

Datos oficiales

Estas son algunas cifras, de acuerdo con la información oficial por parte de Angélica Barajas, Coordinadora de Alcance Multicultural de Donor Alliance, organización sin fines de lucro que facilita la donación y trasplante de órganos y tejido en Colorado y parte de Wyoming.

*Cada día se agregan 12 personas a la lista de espera de trasplantes de órganos en el país.

*Cada día 18 personas mueren debido a la falta de donantes disponibles.

* Un solo donante de órganos puede salvar hasta 8 vidas, y un donante de tejidos puede sanar a hasta 100 personas.

* A nivel nacional, más de 120,000 personas están a la espera de un trasplante que les salve la vida.

* Más de 2,500 personas en Colorado están a la espera de un trasplante que les salve la vida, y muchos morirán sin este.

* En Colorado, hay más de 500 hispanos en la espera de un trasplante que les salve la vida.

*Las donaciones dentro de la misma raza o grupo étnico tienden a ser más exitosas.

 

¿Qué dice la Iglesia sobre la donación de órganos?

“La donación de órganos después de la muerte es un acto noble y meritorio, que debe ser alentado como manifestación de solidaridad generosa. Es moralmente inadmisible si el donante o sus legítimos representantes no han dado su explícito consentimiento. Además, no se puede admitir moralmente la mutilación que deja inválido, o provocar directamente la muerte, aunque se haga para retrasar la muerte de otras personas”. Catecismo de la Iglesia Católica No. 2296

Para más información visite la página http://www.donatelifecolorado.org/es/

Próximamente: Pastores en la calle

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Por: Roxanne King

En los últimos años, el Camino Neocatecumenal, un carisma de la Iglesia Católica que tiene como objetivo dirigir a la gente a madurar en la fe cristiana, ha anunciado, durante la Pascua, la Buena Nueva de Jesucristo en plazas públicas a través de la arquidiócesis. Este año, por primera vez, el proyecto de evangelización “Great Missión” (“La gran misión”) tuvo lugar en 16th Street Mall en el centro de Denver.

Desde el inicio, hace 35 años, el 16th Street Mall ha permanecido como una de las principales atracciones para los visitantes, donde llegan tanto turistas como personas del lugar al corredor de una milla de largo, que ofrece una variedad de restaurantes, tiendas y negocios.

“Era el lugar perfecto para la Gran Misión, dijo el sacerdote de Denver Grzegorz Wojcik, original de Polonia, quien fue parte del equipo del camino en la parroquia St. Louis en Englewood, y que anunció la Buena Nueva en el centro comercial. “¡Fue estupendo…enseñar [a la gente] que la Iglesia los está buscando”! dijo el Padre Wojcik, quien hoy es el párroco de St. William en Fort Lupton. “Esto demostró que aún en Denver, una ciudad moderna, Jesucristo va hacia ellos.

El 14 de mayo, el quinto domingo de Pascua, el equipo de Great Mission llevó a cinco sacerdotes católicos, quienes ofrecieron confesiones en el centro comercial.

“Nunca he visto eso antes, que el sacramento [de Reconciliación] venga a las calles”, dijo Flora Potter, miembro del equipo de Great Mission a quien se le asignó sostener una pancarta que decía: “Confesión disponible con un sacerdote católico, HOY”.

“Fue el momento de evangelización más increíble que he experimentado”, dijo Potter. “Llevar el amor de Cristo a la gente en la calle ¡Pastores, que huelen a oveja!”.

“Mientras la gente leía las palabras en la pancarta, sus caras expresaban sorpresa, incredulidad, tristeza, sufrimiento, alegría, ira, dolor, deleite, disgusto y gratitud ¡Me di cuenta de que esto era verdadera evangelización!”, dijo Potter.

“Fue llevar a Dios a las calles”, añadió, “donde la gente pudiera verlo”. El padre Wojcik dijo que la experiencia le recordó escenas de las Escrituras donde la gente pasa por su vida cotidiana y de repente, Cristo aparece.

“Jesús estaba presente ahí,” dijo el padre Wojcik. “Él los estaba buscando. Estaba dando felicidad, la oportunidad de ser libres”.

A pesar de la disponibilidad abundante de los sacerdotes, el padre Wojcik dijo que solo unas 20 personas aprovecharon la confesión.

“Las pocas personas que vinieron, a pesar de las distracciones del 16th Street Mall, fueron increíbles”, dijo.

“Fue un privilegio llevar a cabo este anuncio que cambia vidas”, afirmó. “¿Cómo puedes vivir de la misma manera después de saber que Jesús está aquí en 16th Street Mall, entre las calles 16th y Champa?”.

La mayoría de los transeúntes, dijo el sacerdote, consideraron curioso y entretenido el esfuerzo de evangelización.

“Algunos se pararon por un minuto o dos”, dijo. “Muchos tomaron fotos, pero muy pocos se quedaron a escuchar. Fue un gran descubrimiento: de que Jesús es como un espectáculo, como si no lo necesitaran. No hay tiempo para Jesús, tengo que vivir mi vida”.

Lo que pudo parecer tonto para muchas personas, no lo fue para el equipo de evangelización. “Pudimos hablar con estudiantes, indigentes, veteranos viviendo en casas de refugio, gente que vive en el centro que son afluentes”.

“Gente de toda clase social pasa por ahí”, dijo Sue Van Doren, coordinadora del equipo de 13 miembros de Great Mission de 16th Street Mall, que cuenta con el apoyo de una comunidad de unas 40 personas.

“Estamos anunciando la Buena Nueva de que Dios te ama y te conoce por tu nombre”, dijo. “Hubo oración, cantos y bailes -la gente de nuestra comunidad hablaba conaquellos que estaban en la calle ¡Fue maravilloso!”.

El esfuerzo no fue para hacer proselitismo o para o hacer nuevos miembros del Camino o católicos conversos , dijo el padre Wojcik.

“Fue para mostrar el rostro de Jesucristo”, dijo. “Para anunciar el Evangelio. Fue la Iglesia presente, recordándole a la gente el amor de Dios”.

“Como un faro que ilumina a los barcos que están en el mar”, añadió, “la gente no tiene que venir [a la Iglesia], si no que necesitan ver a Cristo [para que] puedan ser salvos”.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.