Steubenville on the Rockies fue testigo del encentro de los jóvenes con Jesús

Carmen Elena Villa

Para Michelle Peters, directora de Pastoral Juvenil de la arquidiócesis de Denver, ha sido hermoso ver cómo “los jóvenes tuvieron un encuentro con Jesús” él cual marca muchas veces “el inicio de un proceso de conversión. Así lo dijo a Denver Catholic en español, una vez finalizada la vigésima versión del encuentro Steubenville on the Rockies que se realizó los días 24 y 25 de junio en el hotel Crowne Plaza de Denver.

En él participaron 2.500 jóvenes adolescentes. La mitad de ellos de Colorado y la otra mitad de estados vecinos como Utah, Wyoming, Nuevo México, Kansas, Texas, Nebraska, Minnesota entre otros. La conferencia fue organizada por la Franciscan University of Steubenville en Ohio y por la oficina de evangelización y catequesis de la Arquidiócesis de Denver.

EL tema central de esta conferencia fue “Elévate” y se centró en la en la cita del Apocalipsis 21, 5 que dice: «Mira que hago un mundo nuevo».

“Hablamos acerca de cómo Jesús los ama y cómo ellos siempre serán perdonados”, dice Peters. “El perdón fue así un tema que se tocó en los diferentes momentos de las pláticas”, indicó. Los jóvenes participaron también de una Hora Santa, Misas los días sábado y domingo, la primera celebrada por el obispo auxiliar monseñor Jorge Rodríguez y la segunda por el padre John Parks de la diócesis de Phoenix, Arizona y uno de los conferencistas de este encuentro. Unos 1.300 jóvenes recibieron el sacramento de la Reconciliación durante los días del congreso.

Michelle Peters asegura que uno de los frutos que trae la participación de los jóvenes en este tipo de eventos es que “muchas veces ellos regresan a sus parroquias y comienzan a ser más activos y comprometidos en sus comunidades”.

Por su parte Mary McGeehan, encargada de eventos en la oficina de evangelización de la arquidiócesis de Denver, los jóvenes “estaban abiertos a descubrir su vocación, hacia cómo rezar mejor y también hacia la misericordia de Dios”.

Como parte especial del evento los jóvenes llevaron algunas donaciones al proyecto social Christ in the city que ayuda a los sin techo o habitantes de la calle de Denver y sus alrededores. De esta manera los jóvenes no solo recibieron durante este congreso sino que también se donaron hacia los más necesitados.

Próximamente: Avanza la investigación de imagen de la virgen que llora en Nuevo México

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Por Jaime Septién. Aleteia.org

Si el fenómeno es un engaño “no estamos seguros de cómo se haría, físicamente” dice el obispo de Las Cruces

Una historia de lágrimas –o de aceite de oliva—ha estado corriendo por todas las publicaciones católicas de Estados Unidos. Sucedió con una escultura de bronce de la Virgen de Guadalupe, en la parroquia que lleva su mismo nombre, en el pueblo de Hobbs, Nuevo México.

La parroquia, perteneciente a la diócesis de Las Cruces ha sido visitada ya por muchos peregrinos, pues feligreses informaron, desde mayo pasado, que habían visto que un líquido fluía de los ojos de la Virgen morena.

El obispo Oscar Cantú dijo al periódico Las Cruces Sun-News que se había enviado una muestra del fluido para su análisis científico que determinó que se trata de aceite de oliva, “un aceite de oliva perfumado”.

“Algunos de los testigos afirmaron que olía a rosas, por lo que puede ser algo similar al aceite que bendigo y consagro cada año y que usamos para el bautismo, para las confirmaciones y para la ordenación de los sacerdotes”, agregó el obispo Cantú.

La diócesis de Las Cruces –una de las diócesis con mayor porcentaje de habitantes católicos de origen hispano en Estados Unidos– todavía se encuentra investigando de dónde podría haber provenido el aceite.

“Examinamos el interior de la estatua hueca. No hay nada en el interior que se suponga que no debe estar allí, a excepción de las telarañas. Entonces tomamos fotos; lo examinamos”, dijo el obispo de Las Cruces al rotativo.

Los “frutos” de las lágrimas

Más adelante, agregó que los oficiales se habían contactado con los fabricantes de la estatua para ver si algún fluido o cera podría haber permanecido dentro de la estatua después de haberla lanzado. “En ese proceso, nos aseguraron que no habría posibilidad de que quedara humedad en el bronce”, subrayó el prelado.

El obispo Cantú aseguró que, incluso, si el fenómeno es un engaño “no estamos seguros de cómo se haría, físicamente”.

“Es bronce endurecido. Hemos examinado el interior y no hay nada en el interior”, agregó. Y más adelante dijo: “Si la Iglesia llega a la conclusión de que es un milagro, debe decidir si es de Dios o de un espíritu maligno. Ellos decidirán eso en base a los ‘frutos’ del fenómeno”.

“He leído la mayoría de esos testimonios escritos, y son historias de tremenda fe, personas que han estado lidiando con terribles sufrimientos en sus vidas y han sentido un tremendo consuelo espiritual por el hecho de que María camina con nosotros en nuestras lágrimas”, dijo el obispo Cantú.

“No puedo evitar pensar en mi propio derramamiento de lágrimas por la gente pobre que viene a nuestra frontera, huyendo de situaciones que amenazan la vida. Las lágrimas de esos niños que están separados de sus padres. Hay muchas razones por las que derramaríamos lágrimas, y Dios está con nosotros en esos momentos”.

A los testimonios de conversión y de beneficio espiritual se suman los reportes de los fieles presentes en el momento de las lacrimaciones y ahora los hallazgos de los análisis químicos practicados al líquido obtenido de la imagen.