Somos la generación próvida y levantamos nuestras voces por los que no tienen voz

Jóvenes rezaron durante reunión pro aborto, organizada por NARAL

Mayé Agama

Más de 20 personas – en su mayoría jóvenes- se reunieron el pasado sábado 26 de abril en las afueras del Hotel Grand Hyatt Denver, en el centro de la ciudad, mientras se llevaba a cabo un banquete organizado por la Liga Nacional de Acción de los Derechos del Aborto (NARAL), conocida por su abierto apoyo al aborto en todo el país.facebook-20140427-093955

Ante esta amenaza frente a la vida y la familia en Colorado, miembros de Students for Life of America (Estudiantes por la Vida de América), realizaron una manifestación pacífica, incluyendo una vigilia de oración, para defender a todos los seres humanos, desde su concepción hasta la muerte natural.

Entre los participantes de la vigilia, estuvieron jóvenes universitarios de Regis University y de Colorado School of Mines, así como jóvenes estudiantes de Highschool como Regis, Machebeuf y Holy Family. De igual manera, participaron algunas familias, con sus niños.

Según Lauren Martínez, Coordinadora de Students for Life de Colorado, “fue una excelente ocasión para rezar, pero también para animar a otros jóvenes a iniciar clubes próvida en sus escuelas y universidades”.

Los jóvenes y adultos que participaron en la vigilia, sabían que a la cena organizada por la organización abortista, llegaría el gobernador John Hickenlooper. Y efectivamente así fue. Él llegó  mientras ellos rezaban.

“Nunca más, un político en nuestro estado vendrá a celebrar la promoción el aborto en nuestra comunidad, sin encontrarse con nuestra presencia”, dijo Lauren con firmeza. Y esto también lo saben ahora los miembros de NARAL, dijo la joven próvida. “Nosotros estuvimos ahí pacíficamente, pero con mucha radicalidad defendiendo la dignidad y el respeto de la vida humana. Somos la generación próvida y no cesaremos de levantar nuestras voces por aquellos que no tienen voz, y no pueden defenderse. Nuestro deber es ponernos de pie por los no nacidos, y el sábado fue un testimonio de nuestro compromiso por eliminar el aborto en nuestro tiempo”, concluyó Lauren Martínez.

Mayor información sobre Students for Life of América pueden escribir a Lauren Martínez lmartinez@studentsforlife.org o llamar al 720-466-0512.

 

Próximamente: Pastores en la calle

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Por: Roxanne King

En los últimos años, el Camino Neocatecumenal, un carisma de la Iglesia Católica que tiene como objetivo dirigir a la gente a madurar en la fe cristiana, ha anunciado, durante la Pascua, la Buena Nueva de Jesucristo en plazas públicas a través de la arquidiócesis. Este año, por primera vez, el proyecto de evangelización “Great Missión” (“La gran misión”) tuvo lugar en 16th Street Mall en el centro de Denver.

Desde el inicio, hace 35 años, el 16th Street Mall ha permanecido como una de las principales atracciones para los visitantes, donde llegan tanto turistas como personas del lugar al corredor de una milla de largo, que ofrece una variedad de restaurantes, tiendas y negocios.

“Era el lugar perfecto para la Gran Misión, dijo el sacerdote de Denver Grzegorz Wojcik, original de Polonia, quien fue parte del equipo del camino en la parroquia St. Louis en Englewood, y que anunció la Buena Nueva en el centro comercial. “¡Fue estupendo…enseñar [a la gente] que la Iglesia los está buscando”! dijo el Padre Wojcik, quien hoy es el párroco de St. William en Fort Lupton. “Esto demostró que aún en Denver, una ciudad moderna, Jesucristo va hacia ellos.

El 14 de mayo, el quinto domingo de Pascua, el equipo de Great Mission llevó a cinco sacerdotes católicos, quienes ofrecieron confesiones en el centro comercial.

“Nunca he visto eso antes, que el sacramento [de Reconciliación] venga a las calles”, dijo Flora Potter, miembro del equipo de Great Mission a quien se le asignó sostener una pancarta que decía: “Confesión disponible con un sacerdote católico, HOY”.

“Fue el momento de evangelización más increíble que he experimentado”, dijo Potter. “Llevar el amor de Cristo a la gente en la calle ¡Pastores, que huelen a oveja!”.

“Mientras la gente leía las palabras en la pancarta, sus caras expresaban sorpresa, incredulidad, tristeza, sufrimiento, alegría, ira, dolor, deleite, disgusto y gratitud ¡Me di cuenta de que esto era verdadera evangelización!”, dijo Potter.

“Fue llevar a Dios a las calles”, añadió, “donde la gente pudiera verlo”. El padre Wojcik dijo que la experiencia le recordó escenas de las Escrituras donde la gente pasa por su vida cotidiana y de repente, Cristo aparece.

“Jesús estaba presente ahí,” dijo el padre Wojcik. “Él los estaba buscando. Estaba dando felicidad, la oportunidad de ser libres”.

A pesar de la disponibilidad abundante de los sacerdotes, el padre Wojcik dijo que solo unas 20 personas aprovecharon la confesión.

“Las pocas personas que vinieron, a pesar de las distracciones del 16th Street Mall, fueron increíbles”, dijo.

“Fue un privilegio llevar a cabo este anuncio que cambia vidas”, afirmó. “¿Cómo puedes vivir de la misma manera después de saber que Jesús está aquí en 16th Street Mall, entre las calles 16th y Champa?”.

La mayoría de los transeúntes, dijo el sacerdote, consideraron curioso y entretenido el esfuerzo de evangelización.

“Algunos se pararon por un minuto o dos”, dijo. “Muchos tomaron fotos, pero muy pocos se quedaron a escuchar. Fue un gran descubrimiento: de que Jesús es como un espectáculo, como si no lo necesitaran. No hay tiempo para Jesús, tengo que vivir mi vida”.

Lo que pudo parecer tonto para muchas personas, no lo fue para el equipo de evangelización. “Pudimos hablar con estudiantes, indigentes, veteranos viviendo en casas de refugio, gente que vive en el centro que son afluentes”.

“Gente de toda clase social pasa por ahí”, dijo Sue Van Doren, coordinadora del equipo de 13 miembros de Great Mission de 16th Street Mall, que cuenta con el apoyo de una comunidad de unas 40 personas.

“Estamos anunciando la Buena Nueva de que Dios te ama y te conoce por tu nombre”, dijo. “Hubo oración, cantos y bailes -la gente de nuestra comunidad hablaba conaquellos que estaban en la calle ¡Fue maravilloso!”.

El esfuerzo no fue para hacer proselitismo o para o hacer nuevos miembros del Camino o católicos conversos , dijo el padre Wojcik.

“Fue para mostrar el rostro de Jesucristo”, dijo. “Para anunciar el Evangelio. Fue la Iglesia presente, recordándole a la gente el amor de Dios”.

“Como un faro que ilumina a los barcos que están en el mar”, añadió, “la gente no tiene que venir [a la Iglesia], si no que necesitan ver a Cristo [para que] puedan ser salvos”.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.