Si opto por el suicidio asistido, ¿puedo acudir a los sacramentos?

Por: Arquidiócesis de Denver

Tras la aprobación del suicidio asistido (Physician-Assisted Suicide, PAS) en noviembre de 2016, es legal en Colorado que un médico entregue una “receta de suicidio” a una persona que padezca una enfermedad terminal, y que desee acabar con su vida. Este tema de tanta gravedad, ha generado confusión y muchas preguntas entre los fieles católicos. ¿Puede alguien que haya decidido terminar con su vida de esta manera, recibir los sacramentos? ¿En este caso, se pueden celebrar exequias católicas?

Por ello, los cuatro obispos de Colorado (Monseñor Samuel Aquila, arzobispo de Denver, monseñor Jorge Rodríguez, obispo auxiliar de Denver, monseñor Michael J. Sheridan, obispo de Colorado Springs y monseñor Stephen J. Berg, obispo de Pueblo) han publicado el documento “A tus manos encomiendo mi espíritu”, que contiene medidas pastorales importantes para personas que deciden terminar con su vida.

Esto es especialmente necesario dado que como discípulos del Señor Jesús, sabemos que el suicidio es un rechazo a la vida que Dios nos ha regalado; contradice nuestra inclinación natural a la supervivencia, y contradice también la manera en la que el mismo Jesús, aceptó su muerte.

Ofrecemos una síntesis de este documento con pautas y directrices de cómo enfrentar este tema tan delicado.

 

¿Qué debo hacer si sé de alguien que está planeando realizar el suicidio asistido con ayuda médica?

Esta persona ha decidido terminar con su vida y se ha convencido a sí mismo de que debe rechazar el tiempo que Dios ha dispuesto para ello. Es importante acercarse a esta persona con compasión, buscando acompañarla en sus dificultades por medio de la escucha, ofrecerle algunos recursos espirituales, médicos y de salud mental, así como ayuda práctica con sus actividades diarias. En cuanto sea posible, también se deberá alentar a la persona a dejar de lado la idea del suicidio y aceptar el Plan de Dios para su vida.

¿Cómo debo acercarme a alguien que está alentando a un familiar o conocido a realizar el suicidio asistido?

Busca entender por qué esta persona está alentado a su familiar a terminar con su vida. En la mayoría de los casos, las personas que recomiendan a los demás realizar el suicidio asistido, son movidos por un sentido de falsa compasión y no entienden cuán dañino puede ser espiritualmente; no entienden que esto socava la percepción de la sociedad sobre el valor de la vida, y da el poder de quitar la vida a ciertos de la sociedad (doctores, enfermeras, farmacéuticos, forenses, etc.). Después de esforzarte por entender a la persona y explicar lo que los católicos creemos sobre la vida, el valor del sufrimiento y la vida eterna, trata de alentarlo a confesarse y a remediar el daño que ha causado.

¿Puede una persona que ha solicitado el suicidio asistido recibir la Unción de los enfermos?

No. La Unción de los enfermos tiene como objetivo fortalecer al enfermo en su confianza en Dios, pero el suicidio asistido contradice esta entrega y confianza de la persona enferma en Dios. Hasta que dichas personas uno no haya confesado satisfactoriamente el pecado de intentar realizar el suicidio asistido, no podrán recibir la Unción de los enfermos.

¿Puede una persona que ha tomado los fármacos del suicidio asistido recibir los sacramentos?

En promedio, la persona que toma la sobredosis fatal usada en el suicidio asistido, cae en un coma médico en solo cinco minutos. En caso que un sacerdote llegara donde una persona que se encuentra dentro de este período, si es que la persona estuviese arrepentida, entonces el sacerdote podría escuchar la Confesión y dar la Unción de los enfermos.

Si alguien revela durante la Confesión, su intención de realizar el suicidio asistido, ¿qué se puede hacer?

Si un penitente no está arrepentido e insiste en suicidarse, entonces el sacerdote deberá retardar la concesión de la absolución. Mientras tanto, el sacerdote deberá acompañar a la persona que está planeando realizar el suicidio asistido, tratando de convencerla de la misericordia de Dios, ofreciéndole ayuda práctica, y dedicándose al ayuno, a la oración y ofreciendo sacrificios por ella.

¿Pueden tener Misa fúnebre las personas que han muerto por medio del suicidio asistido?

Debido al gran riesgo de que la celebración de una Misa fúnebre en estos casos pueda llevar a la gente a pensar que la Iglesia acepta el suicidio asistido, los obispos de Colorado han decidido aceptar solo la cristiana sepultura para quienes hayan muerto por medio del suicidio asistido. Sin embargo, no se podrán celebrar Misas fúnebres, Liturgia de la Palabra ni paraliturgias. Ahora bien, pasados algunos días después del entierro, los seres queridos sí podrán ofrecer Misas por el descanso eterno del alma del fallecido.

 

Recursos para enfermos terminales

Las organizaciones que presentamos a continuación ofrecen ayuda para aquellos que enfrentan problemas y dificultades debido a enfermedades terminales, como son la pérdida de autonomía, una percepción de disminución de la calidad de vida, así como para los que están pasando por un luto, y aquellos afectados por la enfermedad de un miembro de la familia.

Consejería

  • Regina Caeli Clinical Services es un ministerio de Catholic Charities de la Arquidiócesis de Denver y tiene varias localidades. Para más información visite ccdenver.org/reginacaeli o llame al (720) 377-1359.
  • Raphael Counseling es un ministerio católico que cuenta con oficinas en Denver, Littleton y Louisville. Para más información visite www.straphaelcounseling.com o llame al (720) 675-7796.

 

Hospicios católicos y cuidado paliativo

Las instalaciones médicas y los servicios que aparecen a continuación, están en total comunión con las enseñanzas de la Iglesia Católica.

  • Porter Hospice & Anthony Hospice sirve al área Metropolitana de Denver. Para más información visite www.centurahealthathome.org/CHH/Home o llame al (303) 561-5100. Para mayor información acerca del servicio de cuidados paliativos en casa, llame al (303) 561-5193.
  • Collier Hospice Center en Wheat Ridge, Good Samaritan Medical Center y Joseph’s Hospital. Los tres centros proveen hospicio y cuidados paliativos. Para más información visite www.sclhealth.org/services/hospice o llame al (303) 425-8000.

 

Próximamente: Nuevas tragedias, nuevos héroes

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Las malas noticias, como la del tiroteo en la escuela Marjory Stoneman Douglas de Parkland en Florida el pasado 14 de febrero, siempre traen historias de humanidad, heroísmo, acciones rápidas y solidarias que sorprenden y que reflejan la bondad en algunas personas quienes en cuestión de segundos se olvidan de sí y que son capaces de dar la vida para que otros no mueran.

A veces se vuelve incluso un lugar común que, tras un tiroteo haya una o dos historias de personas que se inmolaron y que se metieron en el fuego cruzado para salvar vidas y terminaron muriendo ellos.

Y creo que, más que recursos periodísticos para seguir dándole vuelta a la misma noticia trágica y sacar, al menos algún ángulo positivo después de un acto de tanta maldad, aquí se trata de ver cómo ante el pánico que genera un repentino tiroteo, hay quien, sin pensarlo reacciona casi instintivamente para salvar vidas a costa de la propia.

Es el caso de Aaron Freis, un entrenador de futbol de 37 años y ex alumno de esta escuela secundaria. Un estudiante declaró a Fox news que Freis “Se puso en medio de un par de personas y los protegió. Las balas le cayeron a él y con seguridad salvo sus vidas”.

La portavoz del equipo de futbol Denise Lehtio dijo que “murió de la misma manera como vivió – se puso a él en un segundo lugar”, luego lo describió como “un alma noble, un buen hombre”. Hoy Freis hace parte de la lista de víctimas pero quizás esta lista hubiese sido más numerosa si él no hubiera tomado la decisión instantánea de protegerlos e inmolarse por ellos.

El profesor de geografía Scott Beigel, 35 años también murió para salvar a varios alumnos cuando, en medio del tiroteo, abrió la puerta del aula para permitir que los estudiantes que huían de las balas entrasen al salón y se protegieran. Así ocurrió. Solo que él no logró cerrar la puerta y el joven atacante Nikolas Cruz lo sorprendió y le disparó. Así Beigel terminó siendo una víctima más. “Estoy viva gracias a él”, dijo una estudiante al programa Good Morning America.

Los actos de maldad de un atacante desquiciado contrarrestan con las acciones nobles de quienes aman tanto la vida que deciden sacrificarse por ella. Son historias que conmueven, que nos hacen preguntarnos qué hubiésemos hecho en su lugar y que nos permiten ver que la verdadera humanidad se manifiesta en actos de heroísmo que están presentes no solo en las películas de ficción sino en tantas almas nobles que, después de muertos, salen del anonimato para darnos lecciones de grandeza.