Si Dios existe ¿Por qué me mandó así?         

Mavi Barraza

Yajaira Barraza tenía escasos 8 años cuando se hizo esta pregunta por primera vez: “No entiendo. Si Dios existiera no me hubiera mandado así como estoy”.

La infancia de esta jovencita, hoy de 17 años, no fue fácil. Ella tuvo que enfrentar –literalmente hablando- la muerte en varias ocasiones. Yajaira fue prematura, y sólo un día después de su nacimiento fue dada de alta junto a su madre, a quien le pareció que el tiempo que mantuvieron a su bebé en el hospital fue poco. “Yo pensaba que sólo veinticuatro horas en el hospital para una bebé que nació de 8 meses era poco, pero los doctores saben mejor que uno, así que no dije nada”, dijo Eva, la madre de Yajaira.

Con una semana de vida y durante su primera visita médica, Yajaira dejó repentinamente de respirar. Al percatarse los doctores de ello, le pusieron una mascarilla y lograron resucitarla.

El tiempo transcurrió y a los seis meses de vida, ocurrió un nuevo accidente que sería el más crítico de su vida: Una estampilla se le atoró en su garganta. Por algunos minutos no pudo respirar. “Mi hermana mayor me tomó en los brazos y metió sus dedos en mi boca para sacar la estampilla”, relata Yajaira. “Eso me hizo vomitar, pero cuando traté de respirar la estampilla se volvió a atorar en mi garganta”, añadió.

En ese momento su madre la tomaba en brazos, mientras su hermana mayor se comunicaba con el 911. “Recuerdo que la bebé había cambiado de color y sentí que se soltó y yo grité ¡ya se murió!”, comparte la madre de Yajaira. En ese crítico momento, la operadora del 911 dio un consejo: Había que agarrar a la pequeña entre los brazos y ponerla en una mesa. Yajaira volvió a respirar pero tras la llegada de los paramédicos, la llevaron a un hospital.

Ya en emergencias le realizaron estudios para determinar si la estampilla estaba atorada en sus pulmones, ya que no apareció por ningún lado. Mientras tanto, la familia oraba para que eso no pasara; ya que esto pondría en riesgo la vida de la niña.

“La bebé hizo un ruido y le extendió su bracito a mi hija mayor y cuando su puño cerrado se abrió, ahí estaba…la niña le estaba entregando la estampita a mi hija”, agrega Eva, la madre.

La familia se refiere a esto como un milagro, pues era difícil que la estampilla estuviera en la manita de la niña, siendo que había sido revisada por ellos, por los médicos y paramédicos una y otra vez.

Yajaira continúo su vida normal hasta que unos meses después presentó anomalías en su desarrollo. “La bebé no usaba su mano derecha; luego nos dimos cuenta que tampoco su pierna derecha la usaba igual, además de atorársele mucho la comida al tragar”, agrega Eva.

Fue entonces que a Yajaira le diagnosticaron semi-parálisis cerebral, una condición que le impidió desarrollarse normalmente. La niña recibió muchas terapias, no caminó hasta casi los 3 años y le fue muy difícil hablar. Como si esto fuera poco, a los 7 años comenzó a desarrollar convulsiones, y depresión, lo que la llevó en varias ocasiones a estar internada en el hospital. Durante muchos años y debido a su apariencia física, Yajaira experimentó lo que ella describe como un coraje interno hacia un Dios que “me mandó así”.

Pero la grandeza de Dios es infinita, y no tardaría mucho en manifestarse.

Al llegar a su adolescencia esta joven comenzó a conocer más de un Dios bueno y misericordioso que ella ignoraba. “Empecé a ir a la iglesia, me empecé a sentir mejor. Ahí me di cuenta que Dios tiene una misión para cada uno de nosotros y ahora sé que Él me mando así por una razón”, dijo la joven con mucho entusiasmo. Su situación ayudó a mantener a su familia más unida que nunca y les enseñó que en la vida los obstáculos se vencen.

Actualmente la joven está involucrada en un grupo juvenil religioso, continúa creciendo espiritualmente, lucha por lograr sus metas y sigue sorprendiendo a su familia con su fuerza y entereza.

“Uno de mis mayores sueños era sentir el viento pegar en mi cara al andar en bicicleta. Nadie pensaba que podría lograrlo porque la parte derecha de mi cuerpo no funciona bien”, afirmó la joven. Pero Yajaira no sólo logró su sueño, yendo más allá del asombro de los médicos y su familia, sino que ahora ella sabe la razón por la que Dios la puso en este camino. “Tengo una misión en la vida y con su ayuda y su gracia (de Dios) la voy a cumplir”, finalizó Yajaira.

 

 

Próximamente: Denver Catholic recibe doce premios de periodismo y dos menciones honrosas

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El periódico Denver Catholic en sus versiones en inglés y español (esta última se llamó hasta el pasado mes de marzo El Pueblo Católico) fueron galardonados con doce premios otorgados por la Catholic Press Association, dentro de la Catholic Press Conference que se realizó en Quebec, Canadá del 20 al 23 de junio.

 

Estos fueron los premios recibidos:

Primer puesto:

Mejor reportaje gráfico: “Cathedral Ordination” de Andrew Wright.

Mejor fotografía: “Bishops” de Andrew Wright.  El CPA reconoció la “perspectiva única y el uso del color y de su estilo”.

Mejor rediseño: Para Karna Swanson, Andrew Wright, Joshua Karabinos, Michael O’ Neill, Filippo Piccone y Aaron Lambert. El rediseño del Denver Catholic, “ofrece una nueva forma del periódico y una manera de enganchar mejor al lector”.

Mejor cubrimiento de la canonización de la Madre Teresa.  Con el artículo “Little Spirit, Giant Woman”, y el trabajo en equipo realizado por Karna Swanson, Andrew Wright, Aaron Lambert, Filippo Piccone y Carmen Villa.

Mejor reportaje de celebración de sacramentos.  Con el artículo “Be Simple. Be One”, de Karna Swanson. “La autora ha hecho un gran trabajo tratando el mensaje del papa a las parejas locales” y lo calificó como “interesante y fácil de leer”.

Segundo puesto:

Mejor reportaje sobre las familias: Con el artículo “Consejos del Papa a las mamás” de Carmen Elena Villa, el cual fue catalogado como “una corta y franca presentación sobre la Amoris Laetitia y sobre las posiciones del Papa con respecto a las familias”.

Mejor cobertura al viaje del Papa Francisco a México:  Con el artículo: “Cruzarán la frontera para ver al Papa” de Carmen Elena Villa, el cual destaca los esfuerzos de algunos fieles que viajaron por tierra desde Colorado hasta Ciudad Juarez para participar de las actividades presididas por el Papa Francisco. Según la CPA el artículo “captura maravillosamente la emoción del momento”.

Mejor cobertura a la Jornada Mundial de la Juventud en Carcovia: El CPA elogió el trabajo realizado por el arzobispo de Denver Samuel Aquila, Lara Montoya y Carmen Elena Villa, el cual incluyó una columna, un artículo de entrevistas a los peregrinos que viajaron desde Denver y un artículo de análisis sobre las palabras del Papa Francisco a los jóvenes.

 

Tercer puesto:

Mejor cobertura a las elecciones: Con el artículo “Voting in Good Faith” y la cobertura y análisis realizados por el arzobispo Samuel Aquila, Karna Swanson, Andrew Wright, Aaron Lambert, Filippo Piccone y Roxanne King.

Mejor cobertura al año de la Misericordia: Con el artículo “Lo que Dios ha unido, ningún hombre lo separe” de Carmen Elena Villa y Mavi Barraza, sobre la historia de 13 parejas que vivían en unión de hecho y decidieron casarse por la Iglesia en el Año de la Misericordia.

Mejor reportaje sobre deportes: “Atletas olímpicos que manifestaron su fe cristiana” de Clemente Carballo, el cual destaca “el gran esfuerzo investigativo que va más allá de Estados Unidos”.

Mejor tratamiento a la vocación sacerdotal: Para el artículo “Un sacerdote es lo que es por Jesucristo” de Carmen Elena Villa, el cual presenta un “perfil excepcional del obispo Jorge Rodriguez” que provee una mirada “desde las etapas tempranas de su vida, con citas inspiradoras acerca de la fe y el servicio”.

El periódico Denver Catholic recibió además una mención honrosa en la categoría “Periódico del año” por el trabajo que realiza su equipo para informar y ofrecer artículos de calidad a los lectores del norte de Colorado y otra más con el reportaje “Millennial Catholics: Here to Stay” por Karna Swanson, Andrew Wright, Melissa Keating y Filippo Piccone.