Programa de Liderazgo Hispano continúa en Regis

21 líderes vienen recibiendo intensa formación para un mejor ministerio Hispano en Estados Unidos

Desde el 22 de julio, veintiún líderes se encuentran congregados en la Universidad Regis, recibiendo un programa intensivo de Liderazgo, orientado a enriquecer el ministerio hispano en las parroquias. Tres de los participantes vienen de Baltimore, Kansas y Pensilvania.

El programa de 10 días culminará este jueves 31 de julio. Hasta la fecha los líderes vienen reflexionando sobre el contexto del ministerio hispano en Estados Unidos, la historia de inmigración desde la fundación del  país, la historia de la Iglesia Católica en Estados Unidos, las consecuencias del secularismo, el contexto político, los roles y desafíos de quienes ocupan posiciones de liderazgo.

Además los participantes están aprendiendo sobre planeamiento estratégico, administración, presupuestos y finanzas, manejo y contratación de empleados, entre otros temas referidos a la fe, la cultura y elementos organizativos.

“Veo esto como una gran oportunidad de ampliar mis conocimientos sobre el ministerio hispano. Como líderes, tenemos una gran responsabilidad en la formación”, señaló Cynthia Castillo, una de las participantes. Castillo es Directora de Educación Religiosa de la parroquia Holy Rosary, en Denver.

Castillo ha pasado los últimos cuatro años, ganándose la confianza de la comunidad hispana y ha visto a muchos jóvenes recibiendo los sacramentos de la sagrada Comunión y la confirmación en la parroquia fundada originalmente por inmigrantes eslavos. “Ha sido un reto enorme y muy importante”, dijo ella.

“Los hispanos tienen un papel importante en el futuro de la Iglesia, por eso, junto a la Arquidiócesis de Denver, hemos trabajado en el desarrollo de este programa a lo largo de un año y medio”, señaló Thomas Reynolds, Vicepresidente de Misión y Ministerio de la Universidad Regis. Reynolds dio la bienvenida a los participantes después de la misa inaugural, celebrada al inicio del programa, seTom Reynolds, Vice Presidente de Mission and Ministry de la Universidad Regis y Luis Soto, Director del Ministerio Hispano, han sido los principales promotores del programa de Liderazgo Hispano.ñalando que “nos sentimos honrados y bendecidos de tenerlos aquí”.

Luis Soto, Director del Ministerio Hispano, y uno de los principales promotores del programa, señaló que “proveer oportunidades de liderazgo a quienes sirven en el ministerio hispano es esencial para nuestra misión. Hemos visto además que nuestros líderes necesitan formación de nivel universitario y capacidades organizativas”.

Durante la mañana de la segunda sesión, los participantes dialogaron sobre la historia de inmigración en los Estados Unidos, comprendiendo que desde el inicio de la fundación del país, muchos grupos inmigrantes, incluyendo los irlandeses, han enfrentado discriminación por haber venido en grandes números. La discusiónestuvodirigidaporla Dra.Nicki Gonzales, profesora asociada de historia y política de Regis.

“Para comprender la situación actual del debate inmigratorio es importante conocer la situación histórica, porque hay patrones y tendencias que se repiten, comprender esto ayuda a cerrar las brechas culturales y educar a la sociedad sobre el impacto positivo de la inmigración”, señaló Gonzales en una entrevista con El Pueblo Católico.

“Una de las cosas que hace a Estados Unidos una gran nación, es que somos una mezcla de diferentes culturas; y esa diversidad de voces, experiencias, comida e historia, nos hace a todos más fuertes”, puntualizó la historiadora, quien compartió además estar impresionada por la energía, entusiasmo y sinceridad de los participantes.

Martha Jones, otra de las participantes y líder del ministerio hispano en la Parroquia de St. Pius X, en Aurora, dijo que espera con ansias escuchar a los expertos dando consejos para ayudar al crecimiento de su ministerio. “Podemos ayudar a nuestra comunidad si entendemos mejor las técnicas de hacer presupuestos, recaudar fondos y otros temas”, dijo ella.

Sandra Morales, voluntaria de la parroquia Queen of Peace, Aurora, decidió participar de este programa porque “veo que nuestra comunidad latina está creciendo y con ello crece también la necesidad de ayudarlos, no solamente a crecer como personas, sino a integrarse a esta nueva cultura, para ello es importante estar bien formados”.

Fotos de Bernard Grant/El Pueblo Católico © Derechos Reservados

 

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.