Película sobre San Pablo será estrenada en Pascua

Therese Bussen

Una nueva película bíblica, Paul, the Apostle of Christ (Pablo, el Apóstol de Cristo), protagonizada por Jim Caveizel (La Pasión de Cristo) y James Faulkner (Juego de Tronos y Downton Abbey) explora la pregunta: “¿Hay alguien más allá de la gracia?”

San Pablo, que antes de su conversión había perseguido a los cristianos, tuvo un encuentro con Cristo de una manera profunda (como se menciona en Hechos de los Apóstoles) y cambió drásticamente su manera de vivir, y su persona.

La película, que será estrenada justo para la Semana Santa, fue producida por ODB Films (Full of Grace) y Sony AFFIRM Films, y se remonta a la Roma del emperador Nerón después de que la ciudad fue incendiada y la persecución de los cristianos estalló. Mientras tanto, Pablo, interpretado por Faulkener, está en prisión esperando su ejecución y la comunidad de creyentes vive escondida. Lucas, interpretado por Caveizel, vive en la comunidad, pero puede ingresar a la prisión a visitar a Pablo, y comienza a escribir los Hechos de los Apóstoles de las palabras de Pablo.

Es el segundo largometraje de ODB Films, una compañía de producción católica sin fines de lucro, que lanzó el galardonado Full of Grace en 2015, que trata la historia de Maria y los apóstoles después de la ascensión de Jesús al cielo.

James Faulkner como Pablo. © 2017 CTMG. Todos los derechos reservados.

Para el escritor y director Andrew Hyatt, quien también escribió y dirigió Full of Grace, contar la historia de Pablo desde una perspectiva única fue el siguiente paso natural.

“Queríamos volver al principio [con Full of Grace]; nadie realmente se ha tomado a María desde la Anunciación hasta su muerte … después de eso, estaba reflexionando sobre mi propia experiencia, y finalmente fue una decisión personal [contar la historia de Pablo] “, dijo Hyatt a Denver Catholic.

“Su historia es una de las más profundas de la realidad en las Escrituras sobre la gracia y la misericordia de Dios … y se convirtió en el más grande evangelizador, y eso fue tan conmovedor”, continuó. “[Se trata de la pregunta], ‘¿Alguien está más allá de la gracia?’ Si miras la historia de Pablo, la respuesta es por supuesto que no”.

“Cuando investigas quién era, él era [como] un miembro moderno de ISIS, y cambió”, dijo TJ Berden, productor de la película. “A veces nos preguntamos;  las personas pueden cambiar? Es radical que Pablo haya cambiado “.

Una historia humana

Contar la historia de Pablo en una manera creativa mientras se mantiene fiel a las Escrituras y la tradición fue un reto, dijo Berden.

“Somos muy conscientes de que estamos trabajando en 2 mil años de tradición eclesiástica, pero también empujando en la dirección de lo que fue interesante para nosotros: que este hombre mató a los hombres de Dios y luego algo nuevo entró en su personalidad”, dijo Berden. “Le seguimos diciendo al actor, Faulkner, que mantenga lo que sabemos de Paul, pero que sea muy crudo y real, que sea muy humano”.

Para Hyatt, el proceso de entrar en la historia de Pablo y desarrollarla para la película requirió de mucha investigación y oración.

“Tomé unas semanas en oración para profundizar en [las Escrituras]. Indagué a través de las cartas y Hechos de Pablo, y gran parte de la película se centra en eso “, explicó. “Tomé 40 libros más… y luego tomas una red amplia y la reduces a [lo que es realmente importante contar]”.

“Construí la historia sobre estos temas de misericordia y perdón”, dijo Hyatt. “Para mí es muy importante construir una historia primero, y luego los temas seguirán. Es estar abierto a lo que Dios quiere y tomando un enfoque de oración para escribir, preguntando a Dios lo que la gente necesita escuchar … y confiando en que Dios nos dará esa sabiduría “.

Fe y Belleza

El enfoque de ODB Film fue doble: crear una bella historia y mostrar cómo el mensaje de Cristo es tan relevante hoy como lo fue cuando comenzó la Iglesia, dijo Hyatt.

“Realmente creemos en el arte hermoso “, dijo. “Siempre preguntamos, ‘¿Dónde quedó el bello arte en la Iglesia?’. Por lo tanto, siempre intentamos crear algo hermoso … y [esperamos] que la belleza resuene con la gente”.

Pero el objetivo no es solo crear algo visualmente atractivo; más bien, el objetivo del cineasta es crear una experiencia de encuentro con Cristo a través de la película.

“A TJ se le ocurrió la frase ‘arte de autor sagrado’: fusionando el arte y la fe de una manera muy tangible, de modo que se encuentren con Cristo mientras ven, que lo asimilan y reflexionan sobre su propia vida y contemplan ese encuentro [con Cristo] “, explicó.

“Queremos que sea relevante … El mensaje de Cristo es tan relevante en 2017 como lo fue cuando apareció”, dijo. “[Lo que sucedió] en Roma es [igual de] relevante para nosotros hoy. En lugar de ser una película bíblica, queremos hacer una película que mueva a las personas a un encuentro “.

Cristo, nuestra esperanza

Con tanta oscuridad en el mundo, la historia de conversión y perdón de Pablo es más oportuna que nunca y trae un mensaje de esperanza, de acuerdo a Hyatt.

Creo que la gente solo necesita esperanza hora. El mundo de hoy Esta muy oscuro”, dijo. “En la historia de Pablo, estos hombres vivían en un mundo tan violento, y tenían tanta convicción en su fe”.

“Hay una línea en la película donde Pablo dice: ‘Todo lo que he hecho, lo he hecho por Cristo.’ “AEs tan alentador que un hombre hizo [lo que hizo] y cambió la faz del mundo”, concluyó.

Otros miembros del elenco incluyen a Johanne Whalley (A..: The Bible Continues) y John Lynch (The Secret Garden). Paul, el Apóstol de Cristo es también la primera película bíblica de Caveizel desde La Pasión de Cristo. La película tendrá un gran lanzamiento el 28 de marzo, justo antes de Semana Santa.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.

 

Próximamente: La oración es la mejor arma

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

¿Sabías que diariamente cada uno de nosotros ve centenares – si no son miles – de avisos publicitarios? De hecho, el censo entre los investigadores de marketing dice que es posible que se vean o escuchen hasta 4 mil por día.

Estamos bombardeados de mensajes y al mismo tiempo nos consuelan las palabras de San Pablo en su carta a los tesalonicenses: “Estad siempre alegres. Orad constantemente. En todo dad gracias, pues esto es lo que Dios, en Cristo Jesús, quiere de vosotros” (I Tes 5. 16 – 18).

Esta columna es la tercera y final de una serie de artículos que he escrito sobre la Exhortación Apostólica del Papa Gaudete et Exsultate, Regocijaos y alegraos, (las otras dos columnas se han publicado en nuestra página web n.d.t) la cual tiene como objetivo inspirar a todas las personas a la santidad. Como expliqué en mi columna anterior esta semana estaré reflexionando sobre la sección “En oración constante” y “Combate, vigilancia y discernimiento”. He escogido focalizarme específicamente en estas secciones porque ellas nos indican cómo los cristianos debemos interactuar y ver el mundo en el cual vivimos.

Y las preguntas sobre nuestra cosmovisión son especialmente importantes ya que la verdad se vuelve más difícil de descubrir con la avalancha de información que experimentamos.

El Papa Francisco dedica la última sección de su capítulo sobre la santidad al tema “En oración constante”, como la exhortación que hace San Pablo de orar continuamente. Esto suena imposible, y lo sería si tuviéramos que confiar solo en nuestras fuerzas o en nuestra capacidad de concentración. Pero sabemos que “para Dios todo es posible” (Mt. 19, 26).  Este reto es tan importante que el Papa Francisco dice: “No creo en la santidad sin oración” (GE 147).

La batalla que cada uno de nosotros enfrenta cada día y cada minuto está entre las realidades inmediatas que nos rodean en este mundo y las realidades sobrenaurales que se encuentran de manera simultánea en el trabajo. Tendemos a concentrarnos en lo que podemos ver y olvidamos aquello que no podemos ver. El Papa Francisco escribe. “El santo es una persona con espíritu orante, que necesita comunicarse con Dios. Es alguien que no soporta asfixiarse en la inmanencia cerrada de este mundo, y en medio de sus esfuerzos y entregas suspira por Dios, sale de sí en la alabanza y amplía sus límites en la contemplación del Señor” (GE 147).

Estar en oración continua no quiere decir recitar plegarias en todo momento o esperar siempre emociones intensas. Significa más bien permanecer en presencia de Dios en todo lo que hagamos.  Hacemos de Dios el final de cada acción, pensamiento o palabra. El Santo Padre cita a San Juan de la Cruz para describir esta manera de vivir. “Procure ser continuo en la oración, y en medio de los ejercicios corporales no la deje. Sea que coma, beba, hable con otros, o haga cualquier cosa, siempre ande deseando a Dios y apegando a Él su corazón” (GE 148).

El secreto de permanecer conectados con Dios en todo momento está en la relación con la Santa Trinidad.  Cuando sepas en tu corazón que tu identidad más fundamental es la de hijo de Dios Padre, serás capaz de pasar tiempo en silencio, descansando en la presencia del Espíritu Santo y escuchando atentamente su palabra. “En ese silencio es posible discernir, a la luz del Espíritu, los caminos de santidad que el Señor nos propone”, dice el Papa Francisco (GE 150).

El tiempo que empleamos encontrando a cada persona de la Santa Trinidad es lo que inflama nuestros corazones y nos cura. Nos permite profundizar en la realidad y aviva nuestra experiencia. El Papa se inspira en una hermosa experiencia de Santa Teresita de Lisieux para describir cómo una comunidad puede ser transformada.

“Una tarde de invierno estaba yo cumpliendo, como de costumbre, mi dulce tarea”, cuenta Santa Teresita. “De pronto, oí a lo lejos el sonido armonioso de un instrumento musical. Entonces me imaginé un salón muy bien iluminado, todo resplandeciente de ricos dorados; y en él, señoritas elegantemente vestidas, prodigándose mutuamente cumplidos y cortesías mundanas. Luego posé la mirada en la pobre enferma, a quien sostenía. En lugar de una melodía, escuchaba de vez en cuando sus gemidos lastimeros (…). No puedo expresar lo que pasó por mi alma. Lo único que sé es que el Señor la iluminó con los rayos de la verdad, los cuales sobrepasaban de tal modo el brillo tenebroso de las fiestas de la tierra, que no podía creer en mi felicidad” (GE 145).

El Santo Padre también reconoce que hay una batalla constante librada por el diablo para alejarnos de la vida centrada en Dios. Al principio del capítulo cinco, refiriéndose al combate espiritual, el Papa Francisco marca un punto en el que dice que cuando hablamos de la batalla con el mal, la Iglesia no solo está hablando de enfrentar una mentalidad mundana o esforzarse por superar las debilidades humanas (cf GE 158 – 159). Satanás es real; él es “un ser personal que nos acosa” (GE 160).  Esto se demuestra, dice el Papa, con el poder destructivo del maligno en el mundo que nos rodea.

Al mismo tiempo, no tenemos por qué sentirnos intimidados por esta batalla, sepamos que Jesús en la cruz venció el pecado, a la muerte y a Satanás. “Nadie resiste si opta por quedarse en un punto muerto, si se conforma con poco, si deja de soñar con ofrecerle al Señor una entrega más bella”, (GE, 163). La clave está en participar de esta lucha dependiendo de Jesús, cultivando todo aquello que es bueno, verdadero y hermoso, profundizando en nuestra vida de oración y creciendo en el amor.

Y mientras que comenzamos este tiempo de verano, oro para que tú puedas fortalecerte con la armadura de la oración constante, para que, tanto tú como las personas sobre las cuales tienes influencia se acerquen más a Jesucristo. Te invito a que crezcas en tu devoción y atención a la Eucaristía, a que reces el Rosario en familia. Que las palabras del Papa Francisco en la Evangelii Gaudium te inspiren a aceptar este desafío: “El triunfo cristiano es siempre una cruz, pero una cruz que al mismo tiempo es bandera de victoria, que se lleva con una ternura combativa ante los embates del mal” (EG 85).