Padres de familia logran concluir su educación básica

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María y Juana coinciden en el mismo salón de clases, donde ahora participan del programa de Plazas comunitarias educa Denver para aprender a leer y escribir. Ellas  viven con alegría un sueño lleno de fe y lejos de El Salvador y México, sus respectivos países de origen. A base de mucho esfuerzo y trabajo se dan cita dos veces a la semana en el campus de la Lake International School DPS para aprovechar la oportunidad que les permite estudiar sin costo alguno.

Emocionadas, narran los sacrificios para hacer realidad este sueño. Las dos madres de familia coinciden en parte de su historia. Desde los ocho años tuvieron que empezar a trabajar para ayudar al sustento de su casa, pero ese sacrificio tuvo como resultado haberse privado de algo tan vital como ir a la escuela.

María Salguero Herrera, de 65 años y con lágrimas en los ojos, recordó cómo su vida ha sido difícil, ya que desde muy temprana edad ha tenido que enfrentar muchas adversidades: “Yo quise ser maestra. Ese fue siempre mi sueño. Ahora, ya con 34 años de vivir en los Estados Unidos, de haber dejado mi país por la violencia y de haber obtenido asilo político puedo seguir soñando. Quiero aprender a leer y escribir, porque una vez que me retire quiero ayudar y servir como voluntaria; pero antes tengo que prepararme. Agradezco a Dios la oportunidad de haber encontrado este recurso, de ver que se preocupan por nosotras. Ahora tenemos que echarle ganas”.

Por su parte, Juana Monarrez, confiesa que al principio le resultaba difícil dar el paso de estudiar por miedo al “qué dirán”, pero ahora “quiero aprovechar la oportunidad que me dan de aprender a leer y escribir, cumplir con un sueño que aún tengo presente: Escribir mi primera carta con un mensaje a mis hijos. Ellos son el motor de mi vida y me animan a seguir en la escuela. Después quiero terminar mi primaria y secundaria y a mis 47 años de edad sueño con muchas más cosas”.

 

Nueva sede

El programa de Plazas Comunitarias educa Denver, abrió su segunda sede, ahora en la Lake International School DPS. Este recurso educativo gratuito permite a las personas terminar su primaria y secundaria, para que después de que cumplan con ello obtengan su certificado oficial por parte de la Secretaria de Educación Pública de México –SEP, por sus siglas-. También, ayuda a que, a través del programa de alfabetización, aprendan a leer y s escribir. Plazas comunitarias es una realidad gracias al trabajo en conjunto de las Escuelas Públicas de Denver, la Secretaria de Educación Pública de México a través del Instituto Nacional de Educación Abierta –INEA, de la Secretaria de Relaciones Exteriores de México y del apoyo de organizaciones como Juntos podemos, el centro de recursos Mi casa y la misma Lake International School. Las clases son los lunes y miércoles, de 5 a 7:30 pm.

La expansión de este programa ha sido fruto de un acuerdo entre Salvador Carrera, director de la Oficina de servicios multiculturales de las Escuelas públicas de Denver, Julieta Quinonez, gerente de la misma oficina y Arturo García, instructor de Plazas Comunitarias junto con el cónsul adscrito, Jeremías Guzmán para hacer realidad este programa educativo. Se trata de una gran herramienta para los interesados, tanto a nivel personal como para que cuenten con más elementos para apoyar la educación de sus hijos.

Para más información sobre Plazas Comunitarias, llame al 720-296-3618. O directamente a la Escuela Lake International en el 1820 Lowell Blvd., Denver, CO.

Próximamente: Pastores en la calle

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Por: Roxanne King

En los últimos años, el Camino Neocatecumenal, un carisma de la Iglesia Católica que tiene como objetivo dirigir a la gente a madurar en la fe cristiana, ha anunciado, durante la Pascua, la Buena Nueva de Jesucristo en plazas públicas a través de la arquidiócesis. Este año, por primera vez, el proyecto de evangelización “Great Missión” (“La gran misión”) tuvo lugar en 16th Street Mall en el centro de Denver.

Desde el inicio, hace 35 años, el 16th Street Mall ha permanecido como una de las principales atracciones para los visitantes, donde llegan tanto turistas como personas del lugar al corredor de una milla de largo, que ofrece una variedad de restaurantes, tiendas y negocios.

“Era el lugar perfecto para la Gran Misión, dijo el sacerdote de Denver Grzegorz Wojcik, original de Polonia, quien fue parte del equipo del camino en la parroquia St. Louis en Englewood, y que anunció la Buena Nueva en el centro comercial. “¡Fue estupendo…enseñar [a la gente] que la Iglesia los está buscando”! dijo el Padre Wojcik, quien hoy es el párroco de St. William en Fort Lupton. “Esto demostró que aún en Denver, una ciudad moderna, Jesucristo va hacia ellos.

El 14 de mayo, el quinto domingo de Pascua, el equipo de Great Mission llevó a cinco sacerdotes católicos, quienes ofrecieron confesiones en el centro comercial.

“Nunca he visto eso antes, que el sacramento [de Reconciliación] venga a las calles”, dijo Flora Potter, miembro del equipo de Great Mission a quien se le asignó sostener una pancarta que decía: “Confesión disponible con un sacerdote católico, HOY”.

“Fue el momento de evangelización más increíble que he experimentado”, dijo Potter. “Llevar el amor de Cristo a la gente en la calle ¡Pastores, que huelen a oveja!”.

“Mientras la gente leía las palabras en la pancarta, sus caras expresaban sorpresa, incredulidad, tristeza, sufrimiento, alegría, ira, dolor, deleite, disgusto y gratitud ¡Me di cuenta de que esto era verdadera evangelización!”, dijo Potter.

“Fue llevar a Dios a las calles”, añadió, “donde la gente pudiera verlo”. El padre Wojcik dijo que la experiencia le recordó escenas de las Escrituras donde la gente pasa por su vida cotidiana y de repente, Cristo aparece.

“Jesús estaba presente ahí,” dijo el padre Wojcik. “Él los estaba buscando. Estaba dando felicidad, la oportunidad de ser libres”.

A pesar de la disponibilidad abundante de los sacerdotes, el padre Wojcik dijo que solo unas 20 personas aprovecharon la confesión.

“Las pocas personas que vinieron, a pesar de las distracciones del 16th Street Mall, fueron increíbles”, dijo.

“Fue un privilegio llevar a cabo este anuncio que cambia vidas”, afirmó. “¿Cómo puedes vivir de la misma manera después de saber que Jesús está aquí en 16th Street Mall, entre las calles 16th y Champa?”.

La mayoría de los transeúntes, dijo el sacerdote, consideraron curioso y entretenido el esfuerzo de evangelización.

“Algunos se pararon por un minuto o dos”, dijo. “Muchos tomaron fotos, pero muy pocos se quedaron a escuchar. Fue un gran descubrimiento: de que Jesús es como un espectáculo, como si no lo necesitaran. No hay tiempo para Jesús, tengo que vivir mi vida”.

Lo que pudo parecer tonto para muchas personas, no lo fue para el equipo de evangelización. “Pudimos hablar con estudiantes, indigentes, veteranos viviendo en casas de refugio, gente que vive en el centro que son afluentes”.

“Gente de toda clase social pasa por ahí”, dijo Sue Van Doren, coordinadora del equipo de 13 miembros de Great Mission de 16th Street Mall, que cuenta con el apoyo de una comunidad de unas 40 personas.

“Estamos anunciando la Buena Nueva de que Dios te ama y te conoce por tu nombre”, dijo. “Hubo oración, cantos y bailes -la gente de nuestra comunidad hablaba conaquellos que estaban en la calle ¡Fue maravilloso!”.

El esfuerzo no fue para hacer proselitismo o para o hacer nuevos miembros del Camino o católicos conversos , dijo el padre Wojcik.

“Fue para mostrar el rostro de Jesucristo”, dijo. “Para anunciar el Evangelio. Fue la Iglesia presente, recordándole a la gente el amor de Dios”.

“Como un faro que ilumina a los barcos que están en el mar”, añadió, “la gente no tiene que venir [a la Iglesia], si no que necesitan ver a Cristo [para que] puedan ser salvos”.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.