Nuevo moderador quiere avivar el fuego de la evangelización

Mayé Agama

El 21 de mayo, el P. Randy Dollins de 37 años, quien de joven estuvo involucrado con la parroquia Queen of Peace, en Aurora, comenzó su nueva misión como moderador de la curia y vicario general de la Arquidiócesis de Denver. El sacerdote, ex pastor de las parroquias del condado de Summit, realizará esta importante labor, junto a la responsabilidad que ya tenía como director de formación permanente para los sacerdotes. Compartimos aquí sus comentarios sobre la nueva misión que le ha sido encomendada.

¿Cuál es el trabajo que hace el moderador de la curia?

La palabra curia viene del término francés “corte”. La gente puede hacerse a la idea de un rey que tiene una corte. De manera parecida, un obispo tiene una corte, que es toda la gente que dirige el reino. En este caso, se trata del Reino de los Cielos. El moderador ayuda a coordinar todas esas oficinas.

¿Qué es lo que más le interesa sobre su nueva posición como moderador?

Me gustan los proyectos y los desafíos. Me han dado una lista de 10 proyectos prioritarios que tenemos que empezar a lo largo del próximo año. Ese tipo de cosas aumenta mi entusiasmo porque me gusta alcanzar desafíos. Hay una cita que realmente me gusta de John Steinbeck acerca de la naturaleza del hombre: “La naturaleza del hombre es alcanzar la grandeza, si es que la grandeza se espera de él”. Son muchas las expectativas, pero creo que así es como se obtiene lo mejor de cada persona.

¿Qué es un vicario general y cuántos hay en la Arquidiócesis de Denver?

Solo habrá uno, pero se puede tener más de uno si se necesita. Vicario viene de una palabra latina que significa “sustituto”. La arquidiócesis es más grande de lo que el obispo puede manejar, por lo tanto él tiene diferentes vicarios para cada ministerio específico. El vicario “general” es como una navaja suiza multiusos: Sustituye al obispo en todos los ministerios posibles, cuando él no está presente o cuando no los puede ejecutar.

¿Cuál es su pasatiempo favorito?

Me gusta esquiar. Estoy dejando el esquí, pero los Knights of Columbus y mis feligreses me regalaron un pase de esquí para el próximo año. No soy un gran fanático del béisbol, pero me encanta ir a los juegos de los Rockies. Además, tengo esta cosa que yo llamo “el síndrome de empezar a leer libros”, dónde empiezo a leer un montón de libros, pero no termino necesariamente de leerlos (risas).

¿Qué podría sorprender a las personas acerca de usted?

Antes de entrar al seminario, fui diseñador gráfico para una empresa de ropa deportiva.

¿Qué le llevó a abandonar las artes gráficas y a entrar en la formación sacerdotal?

Yo siempre estuve involucrado en mi parroquia, que es Queen of Peace (en Aurora). A los 20 o 21 años fui voluntario del ministerio para jóvenes. Fue resultado de un grupo activo de jóvenes y de un programa de la pastoral juvenil; y finalmente fue líder como joven adulto. El diseño gráfico me gustaba y pagaba los gastos, pero no llenaba mi corazón. Al final resulta que hay un montón de trabajo de diseño en la Iglesia (risas). Yo modifiqué el escudo del logo de la Arquidiócesis de Denver.

¿Hay algo que le gustaría añadir?

La misión de la Iglesia es evangelizar al mundo. Una de las tareas de mi nueva posición es ayudar a que el entusiasmo y el fuego por la evangelización estén vivos. Entusiasmo significa “lleno” o “poseído” por Dios. Ése será mi enfoque.

 

 

Próximamente: Pastores en la calle

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

Por: Roxanne King

En los últimos años, el Camino Neocatecumenal, un carisma de la Iglesia Católica que tiene como objetivo dirigir a la gente a madurar en la fe cristiana, ha anunciado, durante la Pascua, la Buena Nueva de Jesucristo en plazas públicas a través de la arquidiócesis. Este año, por primera vez, el proyecto de evangelización “Great Missión” (“La gran misión”) tuvo lugar en 16th Street Mall en el centro de Denver.

Desde el inicio, hace 35 años, el 16th Street Mall ha permanecido como una de las principales atracciones para los visitantes, donde llegan tanto turistas como personas del lugar al corredor de una milla de largo, que ofrece una variedad de restaurantes, tiendas y negocios.

“Era el lugar perfecto para la Gran Misión, dijo el sacerdote de Denver Grzegorz Wojcik, original de Polonia, quien fue parte del equipo del camino en la parroquia St. Louis en Englewood, y que anunció la Buena Nueva en el centro comercial. “¡Fue estupendo…enseñar [a la gente] que la Iglesia los está buscando”! dijo el Padre Wojcik, quien hoy es el párroco de St. William en Fort Lupton. “Esto demostró que aún en Denver, una ciudad moderna, Jesucristo va hacia ellos.

El 14 de mayo, el quinto domingo de Pascua, el equipo de Great Mission llevó a cinco sacerdotes católicos, quienes ofrecieron confesiones en el centro comercial.

“Nunca he visto eso antes, que el sacramento [de Reconciliación] venga a las calles”, dijo Flora Potter, miembro del equipo de Great Mission a quien se le asignó sostener una pancarta que decía: “Confesión disponible con un sacerdote católico, HOY”.

“Fue el momento de evangelización más increíble que he experimentado”, dijo Potter. “Llevar el amor de Cristo a la gente en la calle ¡Pastores, que huelen a oveja!”.

“Mientras la gente leía las palabras en la pancarta, sus caras expresaban sorpresa, incredulidad, tristeza, sufrimiento, alegría, ira, dolor, deleite, disgusto y gratitud ¡Me di cuenta de que esto era verdadera evangelización!”, dijo Potter.

“Fue llevar a Dios a las calles”, añadió, “donde la gente pudiera verlo”. El padre Wojcik dijo que la experiencia le recordó escenas de las Escrituras donde la gente pasa por su vida cotidiana y de repente, Cristo aparece.

“Jesús estaba presente ahí,” dijo el padre Wojcik. “Él los estaba buscando. Estaba dando felicidad, la oportunidad de ser libres”.

A pesar de la disponibilidad abundante de los sacerdotes, el padre Wojcik dijo que solo unas 20 personas aprovecharon la confesión.

“Las pocas personas que vinieron, a pesar de las distracciones del 16th Street Mall, fueron increíbles”, dijo.

“Fue un privilegio llevar a cabo este anuncio que cambia vidas”, afirmó. “¿Cómo puedes vivir de la misma manera después de saber que Jesús está aquí en 16th Street Mall, entre las calles 16th y Champa?”.

La mayoría de los transeúntes, dijo el sacerdote, consideraron curioso y entretenido el esfuerzo de evangelización.

“Algunos se pararon por un minuto o dos”, dijo. “Muchos tomaron fotos, pero muy pocos se quedaron a escuchar. Fue un gran descubrimiento: de que Jesús es como un espectáculo, como si no lo necesitaran. No hay tiempo para Jesús, tengo que vivir mi vida”.

Lo que pudo parecer tonto para muchas personas, no lo fue para el equipo de evangelización. “Pudimos hablar con estudiantes, indigentes, veteranos viviendo en casas de refugio, gente que vive en el centro que son afluentes”.

“Gente de toda clase social pasa por ahí”, dijo Sue Van Doren, coordinadora del equipo de 13 miembros de Great Mission de 16th Street Mall, que cuenta con el apoyo de una comunidad de unas 40 personas.

“Estamos anunciando la Buena Nueva de que Dios te ama y te conoce por tu nombre”, dijo. “Hubo oración, cantos y bailes -la gente de nuestra comunidad hablaba conaquellos que estaban en la calle ¡Fue maravilloso!”.

El esfuerzo no fue para hacer proselitismo o para o hacer nuevos miembros del Camino o católicos conversos , dijo el padre Wojcik.

“Fue para mostrar el rostro de Jesucristo”, dijo. “Para anunciar el Evangelio. Fue la Iglesia presente, recordándole a la gente el amor de Dios”.

“Como un faro que ilumina a los barcos que están en el mar”, añadió, “la gente no tiene que venir [a la Iglesia], si no que necesitan ver a Cristo [para que] puedan ser salvos”.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.