Nueva periodista para El Pueblo Católico

Lara Montoya

La arquidiócesis de Denver cuenta con una nueva reportera para el servicio hispano. Se trata de Carmen Elena Villa, más conocida como Calen. Colombiana de nacimiento, Calen es laica consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación.

“Creo que esta nueva misión responde mucho a mi llamado como laica de ser un apóstol en medio del mundo, así como también a mi ser consagrada, en el que Dios me pide a acercar cada vez más personas al Señor Jesús”, dijo Calen.

Es periodista de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín y estudió teología para laicos en la Facultad Pontificia y Civil de Lima, Santo Toribio de Mogrovejo. En su país natal ha trabajado en medios de Radio y Televisión, así como en los periódicos El Mundo y El Colombiano. Actualmente escribe una columna semanal en este último medio.

Calen también ha vivido en Roma, donde trabajó como periodista para la Agencia Católica Internacional de prensa Zenit para el servicio hispano. “Los años que estuve en la Ciudad Eterna me ayudaron a amar más a la Iglesia, a servirla y a informar con veracidad lo que acontece allí.  Ahora Dios me pide entregar esa experiencia eclesial en esta arquidiócesis”, comenta Calen.

También ha colaborado con la oficina de comunicaciones de su comunidad, con sede en la ciudad de Lima – Perú. Calen es autora de dos libros: Al servicio de Dios, memorias de Monseñor Alcides Mendoza (2012) editado por la Asociación cultural Círculo de Encuentro y Opinar desde la fe (2014), editado por la Universidad Pontificia Bolivariana. Calen se mudó a la ciudad de Denver en octubre del año pasado y desde enero comenzó a trabajar para El Pueblo Católico.

“Para mí es una bendición servir a la comunidad hispana de esta arquidiócesis. Veo en ellos una fuerte devoción a la Virgen, un sentido de unidad y un gran deseo de conservar y transmitir su fe en estas tierras que tanto lo necesitan. Quiero decirle a los hispanos que cuentan conmigo para que este medio siga llevándoles la Buena Nueva del Señor Jesús y espero contar también con ellos, con su compromiso y corresponsabilidad, como hasta ahora lo han hecho el equipo de El Pueblo Católico”, concluyó Calen.

Próximamente: Arzobispo a los diáconos: “Hagan que sus matrimonios se destaquen”

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“Es esencial que sus matrimonios se destaquen”, dijo el arzobispo Samuel J. Aquila a los nueve hombres que fueron ordenados diáconos permanentes el pasado 17 de junio en la catedral basílica Immaculate Conception.

En la misma ceremonia fue ordenado también un diácono transitorio. Se trata de Shannon Thurman quien actualmente está estudiando en el seminario St. John XXIII de Massachusetts para ser sacerdote de la Arquidiócesis de Denver.

Los nuevos diáconos permanentes son: David Arling y Hal Goldwire, ambos del estado de Ohio; Ronald F. Beck, Robert Lanciotti, Ernest Martinez, Darell Nepil, y Pat Travis de Colorado; Geoffrey Bennett de Pensilvania y Greg Perzinski de Wyoming.

“Como diáconos ustedes están llamados a servir de diferentes maneras”, dijo el Arzobispo en su homilía antes de la ordenación. “Recuerden que el matrimonio es su primera vocación y que siempre debe ir primero”.

Monseñor Aquila les hizo un llamado a ser testigos en el mundo “del don y de la bendición del matrimonio”.

El Arzobispo, dirigiéndose a los sacerdotes que estarán trabajando con los diáconos en las parroquias, les alentó a recordar también que los diáconos son hombres casados, con esposa, hijos y nietos”.

“Ellos tienen familia. Tienen responsabilidades. Y uno de ellos es todavía joven y tiene seis hijos”, dijo el Arzobispo refiriéndose al diácono Greg Perzinski de 39 años, quien servirá en la parroquia Michael the Archangel en Aurora.

El Arzobispo dijo también que los diáconos son “testigos en el mundo”.

“Que el Señor cuya palabra es verdad, (…) continúe fortaleciéndolos y continúe guiándolos en su ministerio”, dijo. “Que ustedes continúen abriendo sus corazones, como María, a una mayor receptividad a su palabra”.

“Sepan que María intercede por ustedes todos los días como hijos para llevaros al único hijo, su hijo, Jesucristo. Que su amor por Él continúe aumentando cada día y que ustedes sean fieles siervos de Cristo en la Iglesia”.

Los diáconos se postraron en el suelo ante el altar mientras que el coro y los fieles cantaban la letanía de los santos. El Arzobispo puso sus manos en cada uno de los elegidos y pronunció silenciosamente las palabras de la ordenación. Cada uno fue presentado con los libros del Evangelio  como símbolo de que cada uno está llamado a creer, enseñar y practicar la Palabra de Dios.

¿Qué es el diácono permanente?

Es el primer grado del sacramento del orden. Inferior al de los presbíteros y obispos. Los diáconos asisten al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma. Asisten a la celebración del matrimonio, proclaman y predican el Evangelio, pueden administrar el sacramento del Bautismo, presidir exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.  Todo sacerdote debe ser ordenado primero diácono transitorio. En cambio, el diaconado permanente puede ser conferido a hombres casados, lo cual constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica 1569 – 1571.