Navidad… tiempo de compartir

Una de las festividades más esperadas, con abrazos, regalos y sobre todo, alabanzas al Niño Dios

Mavi Barraza

Navidad… tiempo de compartir. Así reza en muchas ocasiones uno de los eslóganes preferidos de nuestra comunidad, en este mes de diciembre, donde se vive más que un festejo, en vísperas de decir adiós a un año más y recibir uno nuevo, con grandes ilusiones y esperanza.

Sin duda, se trata de una época muy especial; momento de esperar las posadas, de alabar al Niño Dios, conocer más la historia de la Estrella de Belén, de poner el pesebre en casa y decorar los arbolitos de navidad con un sinfín de esferas de color, regalos, esperando abrazos y buenos deseos, encomendándose al Creador, agradecidos con lo que el 2012 nos permitió tener… Pero, ¿qué hay de aquellos que son menos afortunados que nosotros? ¿Qué hay de la solidaridad y el compartir con los que menos tienen o más lo necesitan?

Afortunadamente, en Denver, el espíritu navideño, aunado al sentimiento de solidaridad, se ha apoderado de muchas personas, quienes se llenan de gozo al aportar su tiempo y ayudar de alguna manera a llevar una sonrisa, comida caliente, compañía o abrigo a quienes más lo necesitan. Por ello, hay organizaciones que suelen macar una diferencia en fechas como ésta.

Por la sonrisa de un niño

Tal es el caso del Centro San Juan Diego, que con el apoyo de varias organizaciones, logran dibujarle una sonrisa a cientos de niños. Al igual que todos los años, Centro realizará el mejor de sus momentos: distribuir juguetes para pequeños, cuyas edades oscilan entre 3 y 12 años de edad, y ofrecerles así, la posibilidad de recibir cariño y atención en Navidad.

Este año el evento tendrá un giro diferente. Por primera vez será organizado por un grupo de 10 madres voluntarias, encabezadas por Maira Soto. “Es una actividad que por donde la mires tiene un significado mucho más profundo de lo que es donar un juguete”, dijo Maira. “Por un lado es una ocasión para aprender a recibir; es una enseñanza muy profunda no sólo para el niño sino también para su familia. El hecho de que alguien que no te conoce se acuerde de ti y le dé a tu hijo un regalo, es más que un detalle, es un gesto de amor y solidaridad”. Y por otro lado, “para nosotras y nuestras familias también hay una enseñanza maravillosa, que es dar ante las necesidades de los demás. Muchos de nuestros hijos no tienen una necesidad palpable. Y por eso, el poder enseñar a nuestros hijos a reconocer al prójimo que necesidad, es muy lindo”.

El grupo de voluntarias está contactando a diferentes escuelas Católicas, parroquias y empresas para recolectar juguetes. Además este 18 de diciembre a las 7:00 pm. realizará una Pastorela  en las instalaciones de Centro (2830 Lawrence St. Denver).  La entrada será un juguete nuevo.

Jennie Márquez, Directora de Operaciones de Centro, indicó que son varios los grupos de niños beneficiados por esta campaña. Niños que han sido identificados a través del ministerio hispano, en las parroquias, niños de bajos recursos, a quienes se les identifica por medio de las escuelas públicas aledañas a Centro; así como niños huérfanos, niños víctimas de violencia doméstica o pequeños con incapacidades. Además, agregó Jennie, se llegará a niños identificados con la ayuda de la Hermana María Luisa Muñoz, quien asiste a inmigrantes que trabajan en los campos de cultivo, sobre todo en el norte de Colorado.

Cabe destacar, que muchas de las familias que son atendidas por la Hermana María Luisa -o “Sister Molly” como le dice la gente con cariño- dejan de tener trabajo en estas fechas y por ende, no tienen los recursos para darles a sus hijos un regalo de Navidad. Ante esta situación y con el apoyo de voluntarios, en algunas parroquias católicas y de otras denominaciones, suelen ofrecerles un momento de alegría a estas familias para que, sobre todo, esta fecha no pase de desaperciba para los niños.

Mayor información en el (303) 295-9470.

Una cena en familia

Familias pobres y desamparadas también tendrán un momento para celebrar en esta Navidad. Tal como se ha venido realizando en los últimos 30 años, la Fiesta Navideña del Padre Woody se llevará a cabo un par de días antes de la Nochebuena, el 22 de diciembre. Este evento se inició hace tres décadas, cuando Monseñor Charles Woodrich –más conocido como Padre Woody-, Pastor de la Iglesia Holy Ghost, abriera las puertas de su iglesia a los pobres, en lo que fue uno de los inviernos más fríos, con la firme creencia de que ninguno de ellos pasara frío o hambre, durante esta fecha tan especial.

Así pues, el deseo y misión del Padre Woody –quien falleció en 1983- se sigue llevando a cabo en Denver, con el fin de no permitir que ningún desamparado o persona sin techo se quede sin la celebración de la cena navideña. El año pasado los beneficiados en esta celebración, alcanzaron la cifra de alrededor de 4,000 personas.

Estos se reúnen en el Salón Grand Ballroom del Hotel Sheraton en el centro de Denver, para disfrutar de una deliciosa cena navideña y recibir regalos. “En esta celebración participan, no sólo indigentes y personas de bajos recursos; sino además familias enteras”, dijo Peter Droege, presidente del Comité para la Fiesta Navideña del P. Woody. “Desafortunadamente –agregó- durante los últimos años hemos visto que son cada vez más las familias hispanas que buscan ser apoyadas y compartir un momento de felicidad durante estas fiestas”.

A los asistentes se les brinda una cena completa, que consta de pavo y puré de papas, además de otros platillos típicos de la festividad. Además, la fiesta es amenizada con la participación de grupos de cantos y música navideña; así como 25 acordeonistas que participarán en esta gran celebración.

Droege también mencionó que los asistentes no tienen que ser cristianos para participar de la fiesta, pero sí deben ser personas en necesidad, porque “nuestro ministerio es servir a los pobres, y como ha dicho el Papa Francisco, es importante tener una relación con ellos. Es por eso que los pobres son los personas más importantes en la celebración del P. Woody”, finalizó.

La Fiesta Navideña del Padre Woody se llevará a cabo gracias a la participación de la la Arquidiócesis de Denver, la Daniels Foundation, la parroquia Holy Ghost, Regis University, Colorado Vincentinan Volunteers, y el Hotel Sheraton del Centro de Denver, quienes proveen el espacio para realizar la fiesta. Además, ellos preparan la comida para la celebración. También destaca la colaboración de cientos de voluntarios que participan el día del evento.

Si desea hacer una donación o participar como voluntario visite la página web www.fatherwoody.org para más detalles.

Aprovechemos esta oportunidad para experimentar el amor del Niño Dios que nace, y compartir ese amor con muchos más, especialmente quienes más lo necesitan. ¡Feliz Navidad!

Próximamente: El sexo en la adolescencia. La familia sí hace la diferencia

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Por: Giuliana Caccia Arana

Pese a todo lo que podemos pensar sobre la conducta sexual de los jóvenes hoy, les tengo una noticia: Un reciente estudio realizado por los Centros de Control de Enfermedades, la CDC, de los Estados Unidos, que realizó entre los años 2011 y 2015, arroja unos resultados bien interesantes. Pero yo me voy a centrar principalmente en uno.

“El porcentaje de adolescentes norteamericanos que confiesa haber tenido relaciones sexuales ha continuado cayendo desde los años 80”.

Y voy a leer: “Según este estudio, si en 1988 el porcentaje de varones de 15 a 19 años, que se había iniciado en el sexo, ascendía al 60%, en el 2015 había descendido al 44 %. En cuanto a las muchachas que en el primer año mencionado, es decir en 1988, exhibían un 51%, en el segundo, es decir en el 2015, ya cifraban 7 puntos porcentuales menos”.

Pero lo más interesante que describe este estudio es una de las razones por las cuales ha decrecido este porcentaje. Inclusive los mismos investigadores se sorprendieron al descubrir que los valores morales tenían mucho que ver con el cambio de conducta.

Y dice así: “Al abordar los motivos de la decisión de no tener relaciones sexuales, el hallazgo es que los valores morales con todo y el omnipresente bombardeo de mensajes sobre sexo, continúan perfilando los puntos de vista de los más jóvenes respecto a la sexualidad”.

Así, la principal razón que daban las chicas por no haber tenido relaciones sexuales, fue que iba en contra de sus convicciones morales o religiosas. Y para los chicos la principal razón fue que no habían encontrado aún a la persona indicada.

Entre los resultados también se encontró un temor importante a contraer enfermedades de transmisión sexual, que bordea el 70%.

Pero hay un punto que a mí me llamó mucho la atención y fue que mucho de los chicos encuestados dijeron que para ellos era muy importante el rol que cumplía su familia. Sí, su familia.

Las chicas, sobre todo, manifestaron que aquellas que vivían con sus padres biológicos, manifestaron con mayor rotundidad que las otras que vivían solo con uno de los padres o con ninguno, que quedar embarazada les causaría mucha angustia.

Esto dice algo: ¿Cuál es el rol de los padres para poder educar a nuestros hijos de la mejor manera cuando hablamos de sexualidad? Nuestros hijos nos necesitan y nuestros hijos confían en nosotros y en esos valores que les vamos a transmitir.

Los padres de familia tienen que estar ahí para ayudar a los jóvenes en desarrollar su conducta ética y que sepan diferenciar lo que es el verdadero amor de una simple atracción, que sepan discriminar entre lo que es una relación buena y una tóxica, que sepan diferenciar entre lo que es una actitud ética y la que no lo es.

Nuestros hijos se ven sometidos a una presión social y cultural muy fuerte y debemos enseñarles a ir contracorriente.