“Mi único deseo es servir a la causa de nuestro Señor Jesucristo”

Entrevista con el obispo auxiliar electo de Denver Jorge Rodríguez

Lara Montoya

Es un pastor que ama cada nombramiento que ha recibido. Es un   profesor apasionado por compartir el Evangelio. Este sacerdote de origen Mexicano expresa una apreciación profunda y un amor por la  creciente comunidad católica hispanohablante en esta arquidiócesis.

El Vaticano anunció esta madrugada, que el Papa Francisco nombró al padre Jorge Rodríguez, párroco de Holy Cross en Thornton, Colorado, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Denver.

El Padre Rodríguez, de 61 años de edad, ha servido como párroco en Holy Cross desde el año 2014, y anteriormente, era Vicerrector del seminario teológico de Denver St. John Vianney.

En la entrevista con El Pueblo Católico, le preguntamos sobre su reacción inicial sobre esta misión, y sobre su nueva posición en esta arquidiócesis.

 P/ Padre, ¡un nombramiento episcopal es un acontecimiento que cambia la vida! ¿Cómo se enteró que había sido nombrado obispo auxiliar de Denver y cuál fue su reacción?

 R/ “El lunes 15 de agosto, día de la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, me encontraba trabajando en la oficina del vicario del clero, cuando recibí una llamada de la nunciatura apostólica en Washington. Me dijeron que el Santo Padre Francisco me había nombrado obispo auxiliar de la arquidiócesis de Denver. Francamente, cuando escuché estas palabras, me sentí afligido, pensando «¡esto no me puede pasar a mí!

Amo a mi parroquia, mi comunidad, y todos nuestros proyectos», y pensé «No soy la persona indicada para el puesto ni tengo las cualidades que se requieren»”.

 Es un cierto tipo de experiencia en la que muchas ideas y sentimientos chocan, y se acumulan en tu corazón en tan solo un instante. Mi primera reacción fue «gracias Monseñor, pero creo que voy a declinar, ya que no soy la persona adecuada…» Pedí que se me permitiera para rezar sobre ello. Él amablemente aceptó que le diera una respuesta posteriormente. No me dieron  autorización de compartir esta información. Estaba muy afligido, y busqué refugio en nuestro Señor el resto del día. Solo en Jesús podría encontrar la fuerza para obtener una respuesta.

P/ ¿Seguirá por el momento sirviendo como párroco en Holy Cross? Si es así, cuales son las diferencias que espera ver en su vida en los próximos meses tanto que divida su tiempo entre ser párroco y obispo auxiliar de esta arquidiócesis?

R/ Desconozco la respuesta a esta pregunta ya que todavía tenemos que trabajar en de los detalles en cuanto a mis responsabilidades como obispo auxiliar. Sé que la parroquia requiere de toda mi atención y por consiguiente, puedo suponer que los nuevos deberes exigirán un reajuste en el uso de mi tiempo. Es mi entendimiento que seguiré siendo el párroco de Holy Cross. Tengo un equipo maravilloso de feligreses el cual, estoy seguro, me apoyará, y me ayudará cada vez más dadas estas nuevas circunstancias.

Como obispo auxiliar seguramente tendré que asistir “ex oficio” algunas reuniones y eventualmente ayudar a administrar el sacramento de la Confirmación. Seguiré disponible para lo que el arzobispo Aquila requiera de mí.

P/ ¿Qué es lo que más le ha alegrado de ser párroco? ¿Ha tenido algún nombramiento que haya considerado como favorito?

R/ Como sacerdote disfruto mucho celebrar los sacramentos para las personas Dios y dar clases sobre Jesús y su Evangelio. Como párroco, disfruto trabajar con la gente que está muy comprometida con el Señor y la misión de la Iglesia: ellos realmente me edifican. Pienso como párroco que es grandioso contar con un equipo maravilloso de gente laica entusiasmada con su fe.

Puedo decir que en cada uno de los nombramientos que he recibido, hay algo que hace que cada uno sea mi favorito. Amo trabajar en las misiones. Disfruto mucho la tarea esencial de llevar buenas noticias a los pobres. Mi parroquia en Italia era mi favorita en lo que corresponde con la gran preocupación por los pobres y por los temas sociales. Ser formador de seminaristas también fue mi misión favorita porque está llena de esperanza y me ayuda a renovar mi sacerdocio cuando veo el frescor y el entusiasmo de hombres jóvenes que se hacen sacerdotes. Mi parroquia en Thornton es mi misión favorita por su espíritu amoroso y acogedor ¡Los feligreses me han retado a unirme a ellos en su entusiasmo por Cristo y en su solidaridad! ¡Probablemente quise reiterar que todas estos cargos son mis favoritos!

P/ Como pastor de una parroquia con una gran comunidad hispana usted ha vivido y visto las necesidades de esta  comunidad católica creciente en la arquidiócesis de Denver. ¿Podría compartir con nosotros algunas de sus experiencias con esta comunidad?

R/ La creciente comunidad hispana católica en la arquidiócesis de Denver es una realidad providencial que necesitamos reconocer como un don que Dios nos ha enviado para esta arquidiócesis. Esto va más allá que la cantidad o números de personas, pero también por la vitalidad y expresiones de la fe católica. El reto para nosotros está en ayudarlos a que se integren a la Iglesia de los Estados Unidos sin perder sus valores de identidad cultural y católica religiosa. Si solo tomamos en cuenta números vemos que hay una demanda  para más sacramentos, más programas de educación religiosa, acompañamiento y apoyo en los movimientos apostólicos, espirituales y de mayor atención personal etc.

Podría comentar toda la cantidad de experiencias detrás de cada uno de estos rostros que describe la comunidad hispana, sin embargo como tenemos poco tiempo, ofreceré solamente un pequeño resumen: La experiencia que he tenido con esta comunidad es que los fieles tienen un gran amor por la Eucaristía;  una tierna devoción hacia la Madre de nuestro Señor, Nuestra Señora de Guadalupe; muestran sincero apoyo al Santo Padre y a los sacerdotes; también son muy generosos con lo que necesita la Iglesia y su fe es sincera, sin complicaciones. Estas cosas son las que veo diariamente en la comunidad hispana de Holy Cross.

P / ¿Algo más que quiera agregar?

R/ “Quisiera que la comunidad católica de la arquidiócesis de Denver entienda que mi único deseo es servir a la causa de nuestro señor Jesucristo y servirlos de acuerdo con esta nueva misión y gracia que voy a recibir. Es la obra del Señor y no la nuestra, mucho menos la mía.

Quisiera agregar también – parafraseando las palabras del Papa Francisco en una entrevista que dio al periódico italiano Corriere della sera en 2014 –  el padre Rodríguez, el obispo auxiliar electo, no es más que ‘un hombre que ríe, llora, duerme tranquilo y tiene amigos como cualquier persona normal’, y está a punto de recibir la gracia de nuestro señor Jesucristo ¡que es para todos ustedes! ¡Quiero compartir con ustedes esta gracia que es para su santificación y para alcanzar la vida eterna!”

 

 

 

Próximamente: Arzobispo a los diáconos: “Hagan que sus matrimonios se destaquen”

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“Es esencial que sus matrimonios se destaquen”, dijo el arzobispo Samuel J. Aquila a los nueve hombres que fueron ordenados diáconos permanentes el pasado 17 de junio en la catedral basílica Immaculate Conception.

En la misma ceremonia fue ordenado también un diácono transitorio. Se trata de Shannon Thurman quien actualmente está estudiando en el seminario St. John XXIII de Massachusetts para ser sacerdote de la Arquidiócesis de Denver.

Los nuevos diáconos permanentes son: David Arling y Hal Goldwire, ambos del estado de Ohio; Ronald F. Beck, Robert Lanciotti, Ernest Martinez, Darell Nepil, y Pat Travis de Colorado; Geoffrey Bennett de Pensilvania y Greg Perzinski de Wyoming.

“Como diáconos ustedes están llamados a servir de diferentes maneras”, dijo el Arzobispo en su homilía antes de la ordenación. “Recuerden que el matrimonio es su primera vocación y que siempre debe ir primero”.

Monseñor Aquila les hizo un llamado a ser testigos en el mundo “del don y de la bendición del matrimonio”.

El Arzobispo, dirigiéndose a los sacerdotes que estarán trabajando con los diáconos en las parroquias, les alentó a recordar también que los diáconos son hombres casados, con esposa, hijos y nietos”.

“Ellos tienen familia. Tienen responsabilidades. Y uno de ellos es todavía joven y tiene seis hijos”, dijo el Arzobispo refiriéndose al diácono Greg Perzinski de 39 años, quien servirá en la parroquia Michael the Archangel en Aurora.

El Arzobispo dijo también que los diáconos son “testigos en el mundo”.

“Que el Señor cuya palabra es verdad, (…) continúe fortaleciéndolos y continúe guiándolos en su ministerio”, dijo. “Que ustedes continúen abriendo sus corazones, como María, a una mayor receptividad a su palabra”.

“Sepan que María intercede por ustedes todos los días como hijos para llevaros al único hijo, su hijo, Jesucristo. Que su amor por Él continúe aumentando cada día y que ustedes sean fieles siervos de Cristo en la Iglesia”.

Los diáconos se postraron en el suelo ante el altar mientras que el coro y los fieles cantaban la letanía de los santos. El Arzobispo puso sus manos en cada uno de los elegidos y pronunció silenciosamente las palabras de la ordenación. Cada uno fue presentado con los libros del Evangelio  como símbolo de que cada uno está llamado a creer, enseñar y practicar la Palabra de Dios.

¿Qué es el diácono permanente?

Es el primer grado del sacramento del orden. Inferior al de los presbíteros y obispos. Los diáconos asisten al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma. Asisten a la celebración del matrimonio, proclaman y predican el Evangelio, pueden administrar el sacramento del Bautismo, presidir exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.  Todo sacerdote debe ser ordenado primero diácono transitorio. En cambio, el diaconado permanente puede ser conferido a hombres casados, lo cual constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica 1569 – 1571.