México es el país más peligroso para sacerdotes en América Latina

MÉXICO D.F. (ACI/EWTN Noticias).-Un estudio elaborado por la Unidad de Investigación del Centro Católico Multimedial (CCM), que abarca los últimos 23 años, reveló que México es por sexto año consecutivo el país más peligroso para sacerdotes, religiosos y laicos en América Latina.

El estudio detalla por nombres y diócesis, los integrantes del sector que han perdido la vida a causa de la delincuencia común o el crimen organizado. Señala además un dramático aumento de las extorsiones y los atentados, que no sólo dañan a los presbíteros en cuanto al patrimonio, sino que aumentó el riesgo de que pierdan la vida por su labor de difusión del Evangelio.

Según el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME), el análisis abarca los últimos 23 años, donde se tiene registro detallado de 34 asesinatos contra miembros de la Iglesia Católica Mexicana, desde un cardenal, 25 sacerdotes, dos religiosos, cuatro laicos y hasta una periodista católica, mientras que las tendencias del agravamiento de estos fenómenos en México se muestran a la alza, con un incremento de 67 por ciento en el primer año de este sexenio comparado con el mismo periodo de la anterior administración federal.

Esta dramática situación, según el estudio del CCM, coloca a México por sexto año consecutivo en el nada honroso primer lugar en crímenes de odio contra sacerdotes, religiosos y laicos en América Latina. Mientras que de 2010 a la fecha, la extorsión contra el sector creció 39 por ciento, “esto coloca a México como el país latinoamericano más peligroso para ejercer el ministerio sacerdotal”, destaca el análisis.

Durante el año que está por concluir, se tienen 1.465 reportes por intento de extorsión en contra de los agentes de pastoral, obispos y presbíteros, un sustancial incremento sobre los 1,035 reportes del año 2010. También se registra una escalada de intentos de extorsión en parroquias, institutos religiosos y hasta el Seminario Conciliar en la Ciudad de México, detalla este informe del CCM, situación que también se repite en el Interior de la República, así como en casas de migrantes.

Dicho fenómeno de la extorsión contra el sector religioso prolifera aún más en las entidades con mayor incidencia de inseguridad, como Colima, Michoacán, Durango, Tamaulipas, Veracruz, Tijuana, Guerrero, Tabasco, Ciudad de México y Estado de México; en tanto, las amenazas de muerte e intimidación contra religiosos incrementaron alrededor de 119 por ciento con respecto al 2010, lo que se considera un atentado en contra de la fe de los fieles.

Según se informó, la vulnerabilidad que ahora experimentan los agentes de pastoral en México, se debe a que ninguna autoridad los protege en contra de los atentados, especialmente en zonas de alto riesgo, lugares donde prolifera la inseguridad por causa del crimen organizado.

“¿Es posible esto en México? Y la respuesta es: Sí, todo eso y algo más… El balance es crudo… los efectos son de alto costo sin aparente solución, y más aún porque también afecta directamente a la feligresía… hoy más que nunca, se deberá informar puntualmente a la opinión pública, para apremiar al gobierno y a los poderes públicos involucrados, para que ayuden a resolver estos problemas”, expresó el CCM.

Para más información, se puede ingresar a http://www.ccm.org.mx

 

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.