Marisol Health para mujeres con crisis en su embarazo

Caridades Católicas les ofrece cuidado para su salud y de sus bebés

Escritor Invitado

Por: Roxanne King

Cerca de la mitad de embarazos entre las mujeres estadounidenses no son planeados y 4 de cada 10 son abortado, según un estudio del instituto Alan Guttmacher. El 22 por ciento de todos los embarazos (sin contar las pérdidas espontáneas) terminan en un aborto, según lo muestra esta investigación realizada en el año 2013.

En el año 2016 hubo 8,333 abortos en Colorado. Esto significa una disminución del 18 por ciento con respecto al año 2015, según el Colorado Department of Public Health and Environment.

Marisol Health, una red de clínicas a cargo de Caridades Católicas de Denver, está ayudando a esa disminución, proporcionando atención médica que apoya la vida del no nacido. Brinda los cuidados médicos, da asesoría y servicios sociales a aquellas mujeres que estén enfrentando una crisis en su embarazo.

Denisa y su hija Leah:

Denisa Thomas tiene 28 años y hace parte de las mujeres que Marisol Health ha ayudado a que su hijo nazca. Thomas se había practicado tres abortos y había tenido varias pérdidas involuntarias cuando visitó a la clínica Marisol´s Denver, localizada de manera estratégica cruzando la calle de la clínica abortista Planned Parenthood, con sede en Rocky Mountains.

Y para agregar a la angustia de Denisa, el padre de su niño por nacer está encarcelado, ella no tenía un seguro médico y debía cuidar a su hijo de ocho años.

Planned Parenthood era mi lugar favorito”, dijo Thomas. “Esta es principalmente la razón por la cual me practiqué algunos abortos en el pasado, por miedo a convertirme en una madre soltera con muchos problemas”. Con esta historia, Denisa temía no poder tener un embarazo saludable. “Pensé que tal vez podría arruinar mi cuerpo y quise ver… si el bebé estaba bien”, dijo.

En Marisol Health escuchó los latidos del corazón de su bebé y vio a su niña en crecimiento a través de una ecografía. “Dios me está dando una oportunidad más para tener este bebé, lo tendré”, pensó Denisa. Su hija Leah nació el 12 de diciembre.

El personal de Marisol Health le ayudó a hacer realidad este plan. Ellos le programaron varias citas, le donaron ropa y le sugirieron varios recursos para ayudarle durante el embarazo y el nacimiento de su hija. Ella ahora está tomando clases en el Community College de Aurora y mientras esperaba a su hija pudo trabajar medio.  “Me siento realmente orgullosa de mí misma”, dijo. “Pude ir más allá de mis miedos”.

Foto de Andrew Wtight.

Cambios que hacen la diferencia

Esa es la meta de Marisol Health, según dice Jan McIntosh, vicepresidente de servicios para mujeres de Caridades Católicas.

“Tratamos de abordar todas las barreras que las mujeres ven en sus vidas y que están influyendo para que quieran abortar”, dice McIntosh.

“Queremos realmente caminar con ellas y ayudarles a que se den cuenta que tienen más opciones de las que pueden ver en la actualidad”.

Formalmente conocida como el centro de embarazo Lighthouse, el nombre de la clínica fue cambiado por Marisol Health en julio de 2016, cuando amplió sus servicios para hacerlos más asequibles a las mujeres. Dentro de poco tiempo se abrirá un segundo local en Lafayette y una oficina de extensión en la Universidad de Colorado en Boulder.

“Queríamos crear una marca que resonara principalmente con mujeres en edad fértil”, dijo McIntosh y añadió que para ello acudieron a una investigación de la Fundación Vitae, la cual ayuda a las organizaciones pro vida a crear mensajes que hagan eco en  mujeres vulnerables al aborto.  Los resultados de la investigación realizada por la Fundación Vitae muestran que las mujeres con crisis en su embarazo a menudo evitan las clínicas abiertamente religiosas por temor a ser juzgadas, según indica McIntosh.

El nombre en español Marisol, dijo, apunta a evocar la belleza y esencia de la naturaleza mientras sutilmente se rinde homenaje a los valores católicos. “La palabra Marisol es una combinación entre mar y sol”, dice McIntosh. “En la historia este término también honra a la Madre Bendita”.

Las clínicas de Marisol Health se caracterizan por brindar acogida, estar centrados en las mujeres, cuya identidad católica brilla a través de las capillas disponibles para los invitados y la atención cristiana del personal.

Las clínicas son solamente un brazo de Marisol Services, que también incluyen alojamiento para mujeres solteras embarazadas, madres solteras y mujeres que no tienen una casa. “Brindamos un continuo servicio pro vida”.

Durante el año 2017, Marisol Health sirvió a 821 clientes, 70 por ciento de ellas ganan menos de $30.000 al año. Además, han nacido 133 bebés asistidos por Marisol Health. El número de mujeres que recibieron cuidados prenatales en Marisol Health aumentó cuatro veces. Las clínicas ahora tienen capacidad, o están cerca de ella, dada su cantidad actual de proveedores, para visitas prenatales, según señala McIntosh.

“A medida que crecemos vamos a necesitar muchos más recursos para poder seguir prestando servicios a más mujeres”, dijo. “Necesitamos expandir nuestro marketing digital que es donde las mujeres van a practicarse abortos, para para permitirnos ayudar a las mujeres cuando llegan a ese punto de crisis”.

INFORMES MarisolHealth.com

Traducido del original en inglés por Carmen Elena Villa. 

Próximamente: Lecciones de Tailandia y Croacia

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

(Fotos de Getty Images y Flickr)

Dos países que no necesariamente aparecen en las primeras páginas de nuestros periódicos con frecuencia, hicieron noticia en los últimos días con su buen ejemplo y sus lecciones de humildad y hermandad.

Fue impresionante ver el rescate de los niños del equipo de fútbol “Los jabalíes salvajes”, que se quedaron atrapados en una cueva ubicada en la provincia norteña de Chiang Rai en Tailandia. Daba escalofrío solamente ver el infográfico de ese complejo sistema de cuevas y ver cómo el agua había penetrado los angostos y oscuros túneles por los que pasaron los valientes buzos. Nos conmovimos con la heroicidad de Saman Gunan, el ex buzo de las fuerzas de élite de la Armada, quien a sus 38 años falleció en medio del intento por traer con vida a los niños. También con la generosidad del doctor australiano Richard Harris quien decidió, en medio de sus vacaciones en Tailandia, unirse al requipo de rescate y salir glorioso de esta travesía para luego recibir la noticia de la muerte de su padre.

El entrenador Ake, un ex monje budista nos ha dado una lección de perseverancia y serenidad en momentos de altísima tensión. Él les enseñó a los chicos técnicas de meditación para que mantuvieran la calma y para que pudieran respirar consumiendo la menor cantidad de aire posible. Una actitud que fue fundamental para que todos salieran con vida.

La solidaridad mundial, los cientos de tailandeses que donaron víveres a las familias de los niños atrapados y la vigilia de oración realizada alrededor de la cueva sirvieron como ejemplo de hermandad, de que el refrán “La unión hace la fuerza” es mucho más que un cliché cuando se hace vida.

Y los croatas nos dejaron muchas lecciones en el mundial Rusia 2018 con su juego limpio, su espíritu de equipo, su perseverancia hasta el final del partido, (incluso en medio de las decisiones polémicas del árbitro) y su actitud de humildad y grandeza al obtener el subcampeonato. Fue conmovedor ver a la presidenta Kolinda Grabar-Kitarovic, con su camiseta puesta celebrando los dos goles y abrazando al final del partido a cada uno de los integrantes de este equipo que desafió todos los pronósticos.

Los jugadores de esta joven y sufrida nación no se atemorizaron al enfrentar a grandes rivales. Muchos quisimos ver a Croacia llevarse la Copa Mundo porque también nos hemos alegrado cuando un país (Como Francia en 1998 y España en 2010) se lleva por primera vez este trofeo a casa.

Varios de los jugadores, como Luka Modric, Dejan Lovren, Ivan Rakitic y Mario Mandzukic fueron víctimas en su infancia de la guerra de los Balcanes que terminó con la disolución de Yugoslavia en 1991. Algunos se vieron forzados a permanecer en su país. Otros pudieron huir y tuvieron que crecer lejos de su tierra. La casa de Modric fue incendiada por las fuerzas Serbias y su abuelo murió víctima de este conflicto. “La guerra me hizo más fuerte. No quisiera tener eso en mí para siempre, pero tampoco quiero olvidarlo”, comentó en una entrevista que citó la BBC.

En dos hechos y escenarios diferentes hemos aprendido que aún en circunstancias casi imposibles, se puede creer en el heroísmo, en el servicio desinteresado, en la capacidad de superación y en la humildad, una virtud tan olvidada como necesaria y que es el motor silencioso de esos actos que engrandecen la humanidad.