Los niños: Los peores afectados de la crisis migratoria

Mavi Barraza

La batalla que un día comenzó con los padres, ahora la libran también los niños. Son ellos quienes sufren los embates de un sistema quebrantado, que por un lado, cobra la cuenta de aquellos pequeños quienes llegan a este país solos, en busca de sus padres o huyendo de la pobreza y la violencia que azota a sus países de origen. Y por otro lado, destroza la vida de niños ciudadanos americanos, que viven con un constante temor ante la posible deportación de sus padres o familiares. Un problema de fondo, que ya requiere de acción, de solución.

Los próximos dos casos son un ejemplo de la crisis que miles de niños están viviendo actualmente en el país y aunque a veces las estadísticas pueden llevar a otra realidad del problema, hay que considerar que son más de 68 mil niños no acompañados que han llegado en los últimos meses a la frontera en su mayoría provenientes de El Salvador, Honduras y Guatemala. Además, según las estadísticas presentadas por el Departamento de Seguridad Nacional, han sido 438,000 los casos de deportación durante el año fiscal 2013.

 

Niños inmigrantes que viajan solos al país

Es el caso de Janet Sánchez, una joven de 15 años quien viajó sola a Estados Unidos, y estuvo detenida en el Centro de Detención de Inmigración en Aurora por unos meses. Janet decidió emigrar de su natal Morelos, México, luego de que su abuela (quien estaba a cargo de su crianza) muriera. La joven tenía el sueño de reunirse con su madre, quien vive en “el norte” desde hace doce años.

Ese sueño la motivó a seguir intentado cruzar la frontera en múltiples ocasiones. “¿Qué perdía? En Morelos no tengo a nadie y mi inocencia me la robaron en el camino”, dijo la joven, quien añadió: “Si me mataban, me hacían un favor”, refiriéndose a una manera de olvidar el daño psicológico, físico y emocional por el cual había pasado.

 

Niños nacidos en Estados Unidos, hijos de inmigrantes indocumentados

Las actuales leyes de inmigración también cobraron su precio a Yaritza Guzmán, una niña de 10 años, ciudadana Americana, quien fue diagnosticada pre-diabética como resultado del estrés post-traumático que le dejó la repentina detención de su madre. Al regresar a casa después de un día de clases se dio cuenta que su madre no estaba. “Yo pregunté ¿Dónde está mi mamí?, y me dijeron que se había ido a trabajar fuera de la ciudad”, cuenta la pequeña. Pasó un mes antes de que Yaritza volviera a ver a su madre, quien estuvo detenida en el Centro de Detención de Inmigración de Aurora, mejor conocido como GEO.

“Solo me acuerdo que lloraba sola en mi cuarto porque extrañaba a mi mamá y cuando preguntaba por ella me decían que no sabían cuándo iba a regresar”, dijo. Este episodio sucedió cuando la niña tenía 5 años y fue tan fuerte que le provocó ansiedad y miedo a la separación. Como resultado la niña comenzó a comer compulsivamente hasta triplicar su tamaño. Aunque la madre de la pequeña aún continúa en el país, su problema migratorio no se ha solucionado ya que pelea una deportación. La actual situación sigue poniendo en estrés a la pequeña, quien teme que un día al regresar a casa su mamá ya no esté.

 

Ambos casos, son un ejemplo de la crisis que miles de niños viven actualmente. Y mientras que en el país se discute sobre una reforma migratoria, se habla de niños refugiados, y se lucha por parar las deportaciones masivas, poco se habla del daño que los jóvenes sufren debido a este flagelo.

 

Efectos psicológicos, emocionales y físicos

Según la psicoterapeuta Vionethe Villatoro, experta en terapia familiar, el trauma más común que se ve en estos casos es la ansiedad de separación; éste es un trauma  que se genera luego de que un niño es separado de sus familiares, especialmente de la mamá. Pero más adelante pueden surgir problemas mayores, principalmente en el caso de los niños que emigran ilegalmente solos al país, ya que pueden presentar múltiples traumas, debido a los problemas sufridos durante su travesía.

Según Villatoro, la autoestima del niño se puede ver afectada por el sentimiento de abandono que deriva de la ansiedad de separación. “Esta ansiedad se manifiesta en problemas de depresión, trastornos de sueño, entre otros”, dijo la experta. La falta de interés académico o incluso la mala conducta y rebeldía agudizada también pueden ser problemas ocasionados en estos jóvenes por la inseguridad. La psicoterapeuta también sugiere que debido a todos estos posibles problemas, el futuro de los jóvenes se verá afectado ya que esto reducirá no solo sus oportunidades profesionales sino que además, intervendrá en su vida familiar y desarrollo social.

 

¿Cómo ayudar?

Tanto en el caso de los niños inmigrantes como en el caso de los niños ciudadanos americanos, afectados por este flagelo, hay acciones que deben tomarse. Villatoro sugiere proteger la salud mental de los muchachos, y para ello Villatoro recomienda aplicar “terapia preventiva”. Dirigiéndose a los adultos, la psicoterapeuta dice: “Platiquen de sus angustias y de sus preocupaciones a puerta cerrada. Los niños no tienen la capacidad de discernir lo bueno de lo malo; ellos absorben el temor que los padres transmiten”.

En el caso de los niños inmigrantes que han viajados solos, la experta aconseja que se les brinde apoyo profesional lo más pronto posible, para ayudar a disminuir los efectos post-traumáticos que estos chicos puedan presentar.

 

 

Próximamente: Informe indica que los servicios de Planned Parenthood están en declive

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Los manifestantes de la Marcha por la Vida que se realizó en el Capitolio de Colorado el pasado sábado 13 de enero, deben sentirse más motivados en su lucha por defender la vida desde su concepción hasta la muerte natural, después de ver el informe anual de Planned Parenthood,

El informe, publicado en la víspera de Año Nuevo, indica una disminución continua de los servicios no relacionados con el aborto que ha tenido una tendencia a la baja en los últimos cinco años.

En un boletín electrónico enviado por el grupo pro-vida The Susan B. Anthony List, se muestra una serie de estadísticas donde se enseña que los otros servicios médicos que supuestamente fueron ofrecidos por Planned Parenthood y que han ido reduciéndose gradualmente.

Los servicios totales ofrecidos por la organización se han reducido de aproximadamente 11’033.366 a 9’357.592. Los servicios de atención prenatal han disminuido en más del 60 por ciento. Los servicios de anticoncepción han disminuido por casi un millón.

El número de abortos realizados por Planned Parenthood se ha mantenido constante en los últimos cinco años. En ese período, realizaron más de 1.6 millones de abortos y se practicaron aproximadamente 126 abortos por cada referencia de adopción.

Sin embargo, aunque Planned Parenthood aún puede estar realizando la misma cantidad de abortos anualmente, el número total de abortos realizados está disminuyendo en todo el país.

Esto es un estímulo para los cientos de defensores de la vida que participaron en la marcha del 13 de enero.

“Aquí en Colorado, nuestro estilo de vida es de salud óptima. Nuestras mujeres son muy conscientes de lo que comen y beben, y se dan cuenta de que los anticonceptivos contienen hormonas que no son completamente seguros”, dijo Lynn Grandon, directora del programa de Respect Life Office en Catholic Charities de Denver. Muchas mujeres están siendo conscientes y adoptando métodos naturales de una fertilidad que sea segura y efectiva.

La Marcha por la Vida estuvo a cargo de las mujeres de Endow, que  busca estudiar el tema de la dignidad de la mujer en el pensamiento de San Juan Pablo II.