Licencias para todos

Mayé Agama

“Licencias de conducir para todos los Coloradenses”; eso fue lo que se propuso un grupo de ciudadanos sin afiliación partidista hace algunos años.

En ese entonces parecía algo imposible de lograr, pues la propuesta no alcanzó el número de firmas requerido, en su primer intento. Sin embargo, gracias a la perseverancia de sus promotores -todos ellos voluntarios- y a la ayuda de un grupo profesional, contratado para el segundo intento, la aprobación se logró.

La SB251 es ya una Ley en Colorado, que entrará en efecto el 1 de agosto de 2014.

Colorado será uno de los pocos estados en los que se otorgue permiso de conducir a personas que no cuenten con un seguro social, o un estatus legal en el país. Lo que representa un gran alivio para miles de familias hispanas, que hasta la fecha no pueden manejar para ir a sus trabajos o para llevar a sus hijos a la escuela.

Para obtener las licencias de conducir, se deberán cumplir con los siguientes requisitos:

–  Prueba de residencia en Colorado; demostrada con documentos como contrato de renta o hipoteca, cartas de escuela, y prueba de pago de los impuestos estatales.

–  Número ITIN, que es otorgado al momento de presentar los impuestos al IRS o Servicio de Rentas Internas.

–  Identificación vigente del país de origen, ya sea pasaporte o matrícula consular con fotografía.

–  Aprobar el examen de manejo en la Oficina de Motores y Vehículos.

–  Presentar carta de compromiso, en inglés, en la que la persona se compromete a regularizar su estatus migratorio, en la primera oportunidad que tenga. Ya sea por petición de un familiar, visa de trabajo o por la aprobación de una Reforma Migratoria.

 

Cabe aclarar, que no se otorgarán licencias de tipo comercial, es decir para choferes de camión; pero sí se darán licencias para conducir motocicletas.

Para mayor información, llame al 720.935.6148 o consulte en la página de Facebook Driver’s license for all coloradans.

 

 

Próximamente: El sexo en la adolescencia. La familia sí hace la diferencia

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Por: Giuliana Caccia Arana

Pese a todo lo que podemos pensar sobre la conducta sexual de los jóvenes hoy, les tengo una noticia: Un reciente estudio realizado por los Centros de Control de Enfermedades, la CDC, de los Estados Unidos, que realizó entre los años 2011 y 2015, arroja unos resultados bien interesantes. Pero yo me voy a centrar principalmente en uno.

“El porcentaje de adolescentes norteamericanos que confiesa haber tenido relaciones sexuales ha continuado cayendo desde los años 80”.

Y voy a leer: “Según este estudio, si en 1988 el porcentaje de varones de 15 a 19 años, que se había iniciado en el sexo, ascendía al 60%, en el 2015 había descendido al 44 %. En cuanto a las muchachas que en el primer año mencionado, es decir en 1988, exhibían un 51%, en el segundo, es decir en el 2015, ya cifraban 7 puntos porcentuales menos”.

Pero lo más interesante que describe este estudio es una de las razones por las cuales ha decrecido este porcentaje. Inclusive los mismos investigadores se sorprendieron al descubrir que los valores morales tenían mucho que ver con el cambio de conducta.

Y dice así: “Al abordar los motivos de la decisión de no tener relaciones sexuales, el hallazgo es que los valores morales con todo y el omnipresente bombardeo de mensajes sobre sexo, continúan perfilando los puntos de vista de los más jóvenes respecto a la sexualidad”.

Así, la principal razón que daban las chicas por no haber tenido relaciones sexuales, fue que iba en contra de sus convicciones morales o religiosas. Y para los chicos la principal razón fue que no habían encontrado aún a la persona indicada.

Entre los resultados también se encontró un temor importante a contraer enfermedades de transmisión sexual, que bordea el 70%.

Pero hay un punto que a mí me llamó mucho la atención y fue que mucho de los chicos encuestados dijeron que para ellos era muy importante el rol que cumplía su familia. Sí, su familia.

Las chicas, sobre todo, manifestaron que aquellas que vivían con sus padres biológicos, manifestaron con mayor rotundidad que las otras que vivían solo con uno de los padres o con ninguno, que quedar embarazada les causaría mucha angustia.

Esto dice algo: ¿Cuál es el rol de los padres para poder educar a nuestros hijos de la mejor manera cuando hablamos de sexualidad? Nuestros hijos nos necesitan y nuestros hijos confían en nosotros y en esos valores que les vamos a transmitir.

Los padres de familia tienen que estar ahí para ayudar a los jóvenes en desarrollar su conducta ética y que sepan diferenciar lo que es el verdadero amor de una simple atracción, que sepan discriminar entre lo que es una relación buena y una tóxica, que sepan diferenciar entre lo que es una actitud ética y la que no lo es.

Nuestros hijos se ven sometidos a una presión social y cultural muy fuerte y debemos enseñarles a ir contracorriente.