Las reliquias del Padre Pío, nuevamente en Denver

Escritor Invitado

Por: Moira Cullings

Cuando la gente viene y tiene contacto con las reliquias del Padre Pío, los milagros ocurren. “Algunas personas lloran sin parar”, dice Luciano Lamonarca.

“Algunos de ellos están maravillados por el gran espíritu de reverencia que encuentras en la iglesia mientras estás venerando las reliquias”, dice.

Lamonarca, presidente y director general de la fundación Saint Pio, ha sido testigo de milagros de todo tipo cuando las reliquias del santo realizaron una gira por Estados Unidos por primera vez en el año 2017. Estuvieron en la Catedral Basílica Immaculate Conception donde centenares de personas fueron a venerarlas.

“Fue tremenda la respuesta que tuvimos el año pasado”, asegura.  Por ello, este año las reliquias regresan a Denver y estarán en la parroquia Saint Mary en Littleton los días 11 y 12 de abril.

Lamonarca tiene grandes expectativas en la gira de las reliquias, ya que el contacto de las personas con estas han cambiado varios corazones.

Un ejemplo que él destaca es la historia de una mujer que escribió a la fundación, diciendo que su hija había dejado la Iglesia hace varias décadas.

“Y entonces (su hija) pasó por una iglesia donde estaban expuestas las reliquias en Chicago”, dice Lamonarca “y ella se sorprendió de la cantidad de gente que había afuera”.

La mujer preguntó qué ocurría y alguien le dijo que las reliquias del Padre Pío estaban allí. Ella entró en la iglesia y tuvo una sensación que la sobrepasó.

“Sintió que estaba llamada a regresar a la Iglesia a través del Padre Pío”, dijo. “Considero que este es un milagro pequeño pero muy conmovedor”.

Este tipo de experiencias no sorprenden al padre Joseph Mary Elder, O.F.M.Cap, quien sirve a los jóvenes en la parroquia Annunciation en Denver y es el director de vocaciones de los Franciscanos Capuchinos en la provincia de Conrad.

“Si ves lo que sucedió durante su vida (del Padre Pío), puedes tener la sensación de que era casi del otro mundo porque era un hombre milagroso”, dijo el padre Elder.

“Parece que estaba en constante diálogo con lo sobrenatural, con lo divino”, dice. “Y era algo tan continuo que no me sorprende que esto siga ocurriendo después de la muerte”, asegura.

Durante su tercer año como capuchino, el padre Elder pudo visitar San Giovanni Rotondo, una pequeña ciudad italiana en la que el padre Pío pasó la mayor parte de su vida ejerciendo su ministerio. Su cuerpo reposa en el santuario San Pío de Pietrelcina, cerca de la iglesia donde él sirvió.

Como el padre Elder es uno de los miembros de la orden del padre Pío, le fue permitido tocar la tumba del santo. “Es una de las pocas veces en mi vida que recuerdo esta abrumadora sensación de paz”, dice.

El Padre Pío continúa trayendo consuelo a muchas personas, de manera particular a través de la Casa Sollievo della Sofferenza (Casa para el alivio del sufrimiento), un hospital religioso que fue fundado en San Giovanni Rotondo, y cuya misión consiste en aliviar el sufrimiento de las personas enfermas.

El afecto que tenía el santo por el sufrimiento salió, en gran medida, de su propia experiencia con los estigmas – las heridas de Cristo – que cargó por 50 años.

Su profunda sabiduría, espiritualidad y cariño por los enfermos sirvió como inspiración al padre Elder y a millones de católicos alrededor del mundo.

“Creo que lo que resuena de manera fuerte a las personas con el Padre Pío es que él tuvo varios períodos de oscuridad y sufrimiento en su vida – a pesar de todos los dones que tuvo”, dice el padre Elder.

“Tuvo que lidiar con todos ellos y de alguna manera los usó para crecer en virtud y convertirse en un hombre santo”, agregó.

Mientras cargaba los estigmas, lidió con la persecución de los no creyentes o mientras experimentó sus propias dudas. El padre Pío luchó a través de la adversidad y Lamonarca espera que su ejemplo inspire cada día que más católicos busquen la santidad.

“No cualquiera puede alcanzar el nivel de santidad o un llamado como el del Padre Pío”, dice Lamonarca “pero podemos ser inspirados por ellos (los santos) para santificar nuestro propio trabajo”, concluye.

 

 

Gira de las reliquias del Padre Pío

Parroquia St Mary en Littleton

Abril 11 de 4 p.m. a 6:30 p.m.

Abril 12 de 8 a.m. a 6 p.m.

Se celebrará una Misa en honor al Padre Pío el 12 de abril a las 7 p.m.

 

 

Reliquias disponibles para ser veneradas.

Guantes del padre Pío

Cortezas de sus heridas

Gaza de algodón con manchas de sangre del Padre Pío

Pedazo del cabello del Padre Pío

Manto del Padre Pío

Pañuelo del Padre Pío

 

¿Por qué son importantes las reliquias?

“El Concilio Vaticano II recuerda que «de acuerdo con la tradición, la Iglesia rinde culto a los santos y venera sus imágenes y sus reliquias auténticas». La expresión «reliquias de los Santos» indica ante todo el cuerpo – o partes notables del mismo – de aquellos que, viviendo ya en la patria celestial, fueron en esta tierra, por la santidad heroica de su vida, miembros insignes del Cuerpo místico de Cristo y templos vivos del Espíritu Santo (cf. 1Cor 3,16; 6,19; 2Cor 6,16). En segundo lugar, objetos que pertenecieron a los Santos: utensilios, vestidos, manuscritos y objetos que han estado en contacto con sus cuerpos o con sus sepulcros, como estampas, telas de lino, y también imágenes veneradas”. (Congregación para la Doctrina de la fe)
Algunas frases célebres del Padre Pío

“Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración…”

“La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón…”

“Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos, se convertirían al instante”.

“Solo quiero ser un fraile que reza…”

“El tiempo transcurrido en glorificar a Dios y en cuidar la salud del alma, no será nunca tiempo perdido”.

“Mi pasado, Señor, lo confío a tu misericordia, mi presente a tu amor, mi futuro a tu providencia”.

“No hay tiempo mejor empleado que el que se invierte en santificar el alma del prójimo. Una sola cosa es necesaria: consolar tu espíritu y amar a Dios”.

“Dulce es el yugo de Jesús, liviano su peso, por lo tanto, no demos lugar al enemigo para insinuarse en nuestro corazón y robarnos la paz”.

“La clave de la perfección es el amor. Quien vive de amor, vive en Dios, pues Dios es amor, como dice el Apóstol”.

“No amar es como herir a Dios en la pupila de Su ojo. ¿Hay algo mas delicado que la pupila?”

“Haré más desde el Cielo, de lo que puedo hacer aquí en la Tierra”.

“Cuando se pasa ante una imagen de la Virgen hay que decir: Te saludo, María. Saluda a Jesús de mi parte”.

“El demonio es como un perro rabioso atado a la cadena; no puede herir a nadie más allá de lo que le permite la cadena. Mantente, pues, lejos. Si te acercas demasiado, te atrapará”.

“El sufrimiento de los males físicos y morales es la ofrenda más digna que puedes hacer a aquel que nos ha salvado sufriendo”.

“Los ángeles sólo nos tienen envidia por una cosa: ellos no pueden sufrir por Dios. Sólo el sufrimiento nos permite decir con toda seguridad: Dios mío, mirad cómo os amo”.

“Salvar las almas orando siempre”.

“Con el estudio de los libros se busca a Dios; con la meditación se le encuentra”.

“¡Piensa siempre que Dios lo ve todo!”

“Es terrible la justicia de Dios. Pero no olvidemos que también su misericordia es infinita”.

“El ser tentado es signo de que el alma es muy grata al Señor”.

“Cuando el alma sufre y teme ofender a Dios, no le ofende y está muy lejos de pecar”.

“Si el pobre mundo pudiera ver la belleza del alma sin pecado, todos los pecadores, todos los incrédulos se convertirían al instante”.

 

 

Próximamente: No te olvides de llevar a Dios a tu trabajo

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Pertenezco a un grupo de oración en Facebook. La gente publica sus intenciones, y los otros miembros rezan. Una de las formas en que se puede dar un buen uso de las redes sociales.

El otro día publiqué, como lo hago en ocasiones, una petición para que los miembros rezaran por una transacción en la que he estado trabajando en mi negocio de bienes raíces. Ha sido estresante, y me ha causado gran ansiedad. Los otros miembros, como siempre, me apoyaron y me aseguraron que rezarían. Pero un miembro creyente me preguntó si creo que es apropiado pedir por el éxito en negociaciones comerciales. No se estaba negando, fíjate. Pero, aparentemente había hecho lo mismo en otro sitio de oración, y se le dijo que este no era un tema apropiado para una petición de oración. Me dijo que ella creía que era bastante apropiado, ya que su negocio es en realidad un apostolado, pues hacen rosarios. Definitivamente dignos de la oración

Y comencé a pensar: ¿son los fabricantes de rosarios el único “negocio” por el que podemos rezar? ¿Tenemos que, de alguna manera, estar involucrados directamente en un ministerio relacionado a la Iglesia antes de que Dios quiera escuchar lo que estamos haciendo?

Pienso que, como cristianos, tendemos a dividir el mundo y nuestras vidas entre lo “sagrado” y lo “secular”. “Sagrado” es la Misa del domingo. El tiempo de oración. Evangelización. El trabajo solo es sagrado si es para la iglesia, o está directamente relacionado a la evangelización. Todo lo demás: nuestros equipos de softbol, nuestras reuniones escolares, nuestra compra de víveres, nuestras vacaciones que no son de peregrinación, y especialmente “el mundo de los negocios” – son puramente “seculares”.  Dios está interesado en el primero, y no le importa tanto lo segundo.

¿Es verdad?

San Juan Pablo II, en su encíclica Laborem Exercens, nos dice que el trabajo es un aspecto fundamental de la vida del hombre en la tierra, y el lugar donde se une con Dios en su obra de creación, y cumple con su primer mandamiento “someter a la tierra”

El mismo San Juan Pablo II, en su hermoso libro “Amor y Responsabilidad”, define lo que él llama la “norma personalista”, que establece que la única respuesta apropiada y adecuada hacia una persona es el amor. En el lado negativo, porque cada uno de nosotros somos creados a imagen y semejanza de Dios, ninguna persona puede ser vista simplemente como un objeto de uso, nunca.

El “mundo de los negocios” es simplemente un lugar donde estos dos conceptos se encuentran. Para mí, eso lo hace un lugar sagrado. Y a Dios le importa mucho lo que pasa ahí.

Cuando entramos a nuestro trabajo el lunes por la mañana, no dejamos nuestra norma personalista en la puerta. Somos personas creadas a imagen y semejanza de Dios, uniéndonos con otras personas creados a su imagen, para realizar algún trabajo aquí en la tierra. Y estamos llamados a eso como cristianos para amarnos unos a otros, haciendo nuestro mejor esfuerzo, y a través de eso, llevando a Cristo a nuestros lugares de trabajos.

Y necesitamos de su ayuda para hacerlo.

Si desechamos el “mundo de los negocios” como simplemente secular, nos arriesgamos a despedir a Dios de nuestras vidas durante las más de 40 horas que pasamos en el trabajo cada semana. Y, en la medida en que apliquemos estas ideas al lado “comercial” del ministerio, también corrompemos eso. Los líderes del ministerio me dijeron el tratar mal a sus empleados estaba justificado porque “tenemos que hacerlo funcionar como un negocio”.

Así no se trata ningún negocio, ni sagrado, ni secular.

C.S. Lewis escribió que “nunca has conocido a un simple mortal”. De la misma manera, creo que no has hecho nada que sea meramente “secular”. Estamos trabajando en nuestra salvación, cada minuto de cada hora de cada día. Eso incluye el tiempo en el trabajo.

En cualquiera que sea el trabajo que haces, el Dios que tiene contadas cada una de las hebras de tu cabello, quiere participar en ello. Quiere que reces -por tus compañeros de trabajo, por su seguridad, por tu misión. Y sí. Por el éxito de todos tus esfuerzos, si esa es su voluntad.

No te olvides de llevar a Dios a tu trabajo.