La foto del Papa Francisco saludando a un niñito da la bienvenida a la Samaritan House

Mayé Agama

 

Un gran banner, con la foto del Papa Francisco saludando afectuosamente a un niñito, fue colocado en las instalaciones de la Samaritan House (Casa Samaritana), en  el centro de Denver.

La Samaritan House es uno de los hogares dirigidos por Caridades Católicas, que albergan a muchas personas que no tienen casa en Denver.

“Esta hermosa imagen ilustra la visión del Santo Padre sobre el amor y la caridad en Jesucristo”, dijo Wendy Oldenbrook, directora de marketting y comunicaciones de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Denver. “Buscamos tener esta misma visión cada día en nuestro servicio a los pobres”, añadió Oldenbrook.

La Samaritan House está ubicada en 2301 Lawrence St., en pleno corazón del centro de Denver. El año pasado, 226 de las personas que recibieron albergue ahí, consiguieron trabajo y más de la mitad de los residentes encontraron casa permanente.

La situación de las personas sin techo en el norte de Colroado es muy grave. Según las estadísticas, son más de 10,000 personas (hombres, mujeres y niños) los que viven en las calles de la ciudad.

Mayor información sobre Samaritan House y sus servicios en www.ccdenver.org/samaritanhouse.

Próximamente: Arzobispo a los diáconos: “Hagan que sus matrimonios se destaquen”

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

“Es esencial que sus matrimonios se destaquen”, dijo el arzobispo Samuel J. Aquila a los nueve hombres que fueron ordenados diáconos permanentes el pasado 17 de junio en la catedral basílica Immaculate Conception.

En la misma ceremonia fue ordenado también un diácono transitorio. Se trata de Shannon Thurman quien actualmente está estudiando en el seminario St. John XXIII de Massachusetts para ser sacerdote de la Arquidiócesis de Denver.

Los nuevos diáconos permanentes son: David Arling y Hal Goldwire, ambos del estado de Ohio; Ronald F. Beck, Robert Lanciotti, Ernest Martinez, Darell Nepil, y Pat Travis de Colorado; Geoffrey Bennett de Pensilvania y Greg Perzinski de Wyoming.

“Como diáconos ustedes están llamados a servir de diferentes maneras”, dijo el Arzobispo en su homilía antes de la ordenación. “Recuerden que el matrimonio es su primera vocación y que siempre debe ir primero”.

Monseñor Aquila les hizo un llamado a ser testigos en el mundo “del don y de la bendición del matrimonio”.

El Arzobispo, dirigiéndose a los sacerdotes que estarán trabajando con los diáconos en las parroquias, les alentó a recordar también que los diáconos son hombres casados, con esposa, hijos y nietos”.

“Ellos tienen familia. Tienen responsabilidades. Y uno de ellos es todavía joven y tiene seis hijos”, dijo el Arzobispo refiriéndose al diácono Greg Perzinski de 39 años, quien servirá en la parroquia Michael the Archangel en Aurora.

El Arzobispo dijo también que los diáconos son “testigos en el mundo”.

“Que el Señor cuya palabra es verdad, (…) continúe fortaleciéndolos y continúe guiándolos en su ministerio”, dijo. “Que ustedes continúen abriendo sus corazones, como María, a una mayor receptividad a su palabra”.

“Sepan que María intercede por ustedes todos los días como hijos para llevaros al único hijo, su hijo, Jesucristo. Que su amor por Él continúe aumentando cada día y que ustedes sean fieles siervos de Cristo en la Iglesia”.

Los diáconos se postraron en el suelo ante el altar mientras que el coro y los fieles cantaban la letanía de los santos. El Arzobispo puso sus manos en cada uno de los elegidos y pronunció silenciosamente las palabras de la ordenación. Cada uno fue presentado con los libros del Evangelio  como símbolo de que cada uno está llamado a creer, enseñar y practicar la Palabra de Dios.

¿Qué es el diácono permanente?

Es el primer grado del sacramento del orden. Inferior al de los presbíteros y obispos. Los diáconos asisten al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma. Asisten a la celebración del matrimonio, proclaman y predican el Evangelio, pueden administrar el sacramento del Bautismo, presidir exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.  Todo sacerdote debe ser ordenado primero diácono transitorio. En cambio, el diaconado permanente puede ser conferido a hombres casados, lo cual constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica 1569 – 1571.