“Ha sido un honor servir a esta comunidad”, Luis Soto

Lara Montoya

Luis Soto, director del Ministerio Hispano de la Arquidiócesis de Denver y del Centro San Juan Diego dejará su cargo el próximo 5 de junio.

Soto ha sido designado como consultor de liderazgo para el Catholic Leadership Institute el cual brinda a obispos, sacerdotes, diáconos y laicos, espacios de formación pastoral para liderazgo así como servicios de consultoría que capaciten a los apóstoles para su ministerio y para poder lograr así, mejores estrategias para una evangelización más fecunda y articulada en la iglesia local.

Nacido en Ciudad de Obregón en el estado de Sonora – México, Luis comenzó su labor apostólica en esta arquidiócesis en las parroquias de Saint Joseph y Anunciation. En 2002 comenzó su trabajo como jefe de la Pastoral Juvenil del Ministerio Hispano y en 2005 pasó a ser director de este ministerio.

 

Los frutos

Durante esta última década el Ministerio Hispano ha crecido en vitalidad y en nuevos proyectos que han logrado congregar a los católicos residentes en Colorado y brindarles espacios para fortalecer su fe y su vocación de apóstoles.

Entre ellos están el programa televisivo Fe Católica Viva, el proyecto One family under God “Una familia bajo un mismo Dios”, así como los diferentes encuentros y conferencias para católicos hispanos: El encuentro de jóvenes adolescentes, el encuentro de jóvenes adultos, el Congreso Carismático, el congreso Viviendo la fe católica, y el congreso Catequético.

Además, han sido muchas las iniciativas de formación que se han iniciado y han crecido en el Centro San Juan Diego: la licenciatura en Ciencias Religiosas, gracias a un convenio con la Universidad Anáhuac de México. Este mes, han terminado sus clases los futuros licenciados de la primera promoción.

Igualmente, se han fortalecido otras instancias de formación para líderes hispanos como los cursos de fundamentos de vida cristiana, los programas de stewardship, los programas de inglés como segunda lengua, entre otros.

“Es tiempo de dejar que alguien lleve (esta misión) a otros puertos para que haya una renovación y un aire fresco”, anota Luis, quien busca “llevar lo que hemos aprendido a otras diócesis en Estados Unidos, que vienen para pedir consultoría sobre cómo hacemos el trabajo aquí”.

Luis expresó su gratitud con la Arquidiócesis de Denver, con el arzobispo Samuel Aquila y con la comunidad hispana del norte de Colorado: “Yo he sido quien más ha ganado en todos estos años. He sido bendecido con el placer y el honor de servir a esta comunidad”, concluye.

Próximamente: Arzobispo a los diáconos: “Hagan que sus matrimonios se destaquen”

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“Es esencial que sus matrimonios se destaquen”, dijo el arzobispo Samuel J. Aquila a los nueve hombres que fueron ordenados diáconos permanentes el pasado 17 de junio en la catedral basílica Immaculate Conception.

En la misma ceremonia fue ordenado también un diácono transitorio. Se trata de Shannon Thurman quien actualmente está estudiando en el seminario St. John XXIII de Massachusetts para ser sacerdote de la Arquidiócesis de Denver.

Los nuevos diáconos permanentes son: David Arling y Hal Goldwire, ambos del estado de Ohio; Ronald F. Beck, Robert Lanciotti, Ernest Martinez, Darell Nepil, y Pat Travis de Colorado; Geoffrey Bennett de Pensilvania y Greg Perzinski de Wyoming.

“Como diáconos ustedes están llamados a servir de diferentes maneras”, dijo el Arzobispo en su homilía antes de la ordenación. “Recuerden que el matrimonio es su primera vocación y que siempre debe ir primero”.

Monseñor Aquila les hizo un llamado a ser testigos en el mundo “del don y de la bendición del matrimonio”.

El Arzobispo, dirigiéndose a los sacerdotes que estarán trabajando con los diáconos en las parroquias, les alentó a recordar también que los diáconos son hombres casados, con esposa, hijos y nietos”.

“Ellos tienen familia. Tienen responsabilidades. Y uno de ellos es todavía joven y tiene seis hijos”, dijo el Arzobispo refiriéndose al diácono Greg Perzinski de 39 años, quien servirá en la parroquia Michael the Archangel en Aurora.

El Arzobispo dijo también que los diáconos son “testigos en el mundo”.

“Que el Señor cuya palabra es verdad, (…) continúe fortaleciéndolos y continúe guiándolos en su ministerio”, dijo. “Que ustedes continúen abriendo sus corazones, como María, a una mayor receptividad a su palabra”.

“Sepan que María intercede por ustedes todos los días como hijos para llevaros al único hijo, su hijo, Jesucristo. Que su amor por Él continúe aumentando cada día y que ustedes sean fieles siervos de Cristo en la Iglesia”.

Los diáconos se postraron en el suelo ante el altar mientras que el coro y los fieles cantaban la letanía de los santos. El Arzobispo puso sus manos en cada uno de los elegidos y pronunció silenciosamente las palabras de la ordenación. Cada uno fue presentado con los libros del Evangelio  como símbolo de que cada uno está llamado a creer, enseñar y practicar la Palabra de Dios.

¿Qué es el diácono permanente?

Es el primer grado del sacramento del orden. Inferior al de los presbíteros y obispos. Los diáconos asisten al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma. Asisten a la celebración del matrimonio, proclaman y predican el Evangelio, pueden administrar el sacramento del Bautismo, presidir exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.  Todo sacerdote debe ser ordenado primero diácono transitorio. En cambio, el diaconado permanente puede ser conferido a hombres casados, lo cual constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica 1569 – 1571.