Gran preocupación por desempleo juvenil en Estados Unidos

Mayé Agama

WASHINGTON D.C., 24 Ago. 14  (ACI/EWTN Noticias).- El Presidente de la Comisión Episcopal de Estados Unidos sobre la Justicia Nacional y Desarrollo Humano, Mons. Thomas G. Wenksi, denunció el preocupante aumento de desempleo entre los jóvenes.

“Nuestro reto en este Día del Trabajo es responder al desafío de la solidaridad propuesta por Jesús”, afirmó Mons. Wenski en una carta emitida por el próximo 1 de septiembre. “Cada uno de nosotros está hecho a imagen de Dios  y, como tal, poseemos  una profunda dignidad humana. Por lo tanto, tenemos la obligación de amar y reconocer esa dignidad en los demás, especialmente en nuestro trabajo”, expresó Mons. Wenski.

En la carta, el Arzobispo señaló que si bien la economía aumentó y el desempleo disminuyó en el último año, el crecimiento del empleo ha sido limitado, provocando un alto índice de pobreza y una tasa de desempleo del 13 por ciento entre los adultos jóvenes, lo que constituye “más del doble del promedio nacional”.

En Estados Unidos, cada vez más adultos jóvenes se ven enfrentados al subempleo, grandes deudas y pocas oportunidades de trabajo.

En otras partes del mundo, los adultos jóvenes se enfrentan incluso a peores situaciones, continuó el Arzobispo, ya que muchos “han recurrido a la economía informal inestable, y a veces peligrosa, para poder llegar a fin de mes”.

El Arzobispo subrayó que “el Papa Francisco ha utilizado un lenguaje muy fuerte para hablar sobre el desempleo en los adultos jóvenes, calificándolo como una ‘atrocidad’ y un símbolo de la “cultura del usar y tirar'”.

“El trabajo significativo y decente es fundamental para que los adultos jóvenes busquen formar familias sanas y estables”, aseguró Mons. Wenski. Asimismo, el Arzobispo señaló que se debería hacer más para apoyar a los adultos jóvenes y para proporcionarles una base en la que puedan formar una familia.

No apoyar el trabajo justo, advirtió el Arzobispo, tiene consecuencias graves, lo que contribuye a una caída en las tasas de natalidad y la disminución en número de matrimonios.

“Aunque no es la única razón, muchos adultos jóvenes que no han podido encontrar un trabajo digno están retrasando el matrimonio y el sueño de formar una familia”.

Mons. Wenski animó a apoyar las políticas e instituciones “que generan puestos de trabajo decentes, pagan salarios justos y apoyan la formación y estabilidad de la familia”, reconociendo de ese modo la dignidad de los trabajadores y del trabajo.

“El aumento del salario mínimo, más y mejores programas de capacitación laboral y regulaciones más eficientes que reduzcan al mínimo las consecuencias negativas no deseadas pueden ser un buen punto de inicio en esta tarea”, sugirió.

Próximamente: Arzobispo a los diáconos: “Hagan que sus matrimonios se destaquen”

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“Es esencial que sus matrimonios se destaquen”, dijo el arzobispo Samuel J. Aquila a los nueve hombres que fueron ordenados diáconos permanentes el pasado 17 de junio en la catedral basílica Immaculate Conception.

En la misma ceremonia fue ordenado también un diácono transitorio. Se trata de Shannon Thurman quien actualmente está estudiando en el seminario St. John XXIII de Massachusetts para ser sacerdote de la Arquidiócesis de Denver.

Los nuevos diáconos permanentes son: David Arling y Hal Goldwire, ambos del estado de Ohio; Ronald F. Beck, Robert Lanciotti, Ernest Martinez, Darell Nepil, y Pat Travis de Colorado; Geoffrey Bennett de Pensilvania y Greg Perzinski de Wyoming.

“Como diáconos ustedes están llamados a servir de diferentes maneras”, dijo el Arzobispo en su homilía antes de la ordenación. “Recuerden que el matrimonio es su primera vocación y que siempre debe ir primero”.

Monseñor Aquila les hizo un llamado a ser testigos en el mundo “del don y de la bendición del matrimonio”.

El Arzobispo, dirigiéndose a los sacerdotes que estarán trabajando con los diáconos en las parroquias, les alentó a recordar también que los diáconos son hombres casados, con esposa, hijos y nietos”.

“Ellos tienen familia. Tienen responsabilidades. Y uno de ellos es todavía joven y tiene seis hijos”, dijo el Arzobispo refiriéndose al diácono Greg Perzinski de 39 años, quien servirá en la parroquia Michael the Archangel en Aurora.

El Arzobispo dijo también que los diáconos son “testigos en el mundo”.

“Que el Señor cuya palabra es verdad, (…) continúe fortaleciéndolos y continúe guiándolos en su ministerio”, dijo. “Que ustedes continúen abriendo sus corazones, como María, a una mayor receptividad a su palabra”.

“Sepan que María intercede por ustedes todos los días como hijos para llevaros al único hijo, su hijo, Jesucristo. Que su amor por Él continúe aumentando cada día y que ustedes sean fieles siervos de Cristo en la Iglesia”.

Los diáconos se postraron en el suelo ante el altar mientras que el coro y los fieles cantaban la letanía de los santos. El Arzobispo puso sus manos en cada uno de los elegidos y pronunció silenciosamente las palabras de la ordenación. Cada uno fue presentado con los libros del Evangelio  como símbolo de que cada uno está llamado a creer, enseñar y practicar la Palabra de Dios.

¿Qué es el diácono permanente?

Es el primer grado del sacramento del orden. Inferior al de los presbíteros y obispos. Los diáconos asisten al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma. Asisten a la celebración del matrimonio, proclaman y predican el Evangelio, pueden administrar el sacramento del Bautismo, presidir exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.  Todo sacerdote debe ser ordenado primero diácono transitorio. En cambio, el diaconado permanente puede ser conferido a hombres casados, lo cual constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica 1569 – 1571.