Gracias Hermana Alicia

Tributo a una gran mujer

“La hna. Alicia ha brindado un gran servicio a la comunidad y ha tenido un enorme compromiso especialmente con familias inmigrantes, buscando atender a sus muchas necesidades. Ella siempre ha tenido una gran sensibilidad para reconocer y recordarnos la dignidad que cada
persona tiene, desde que es concebida, hasta el momento de su muerte natural”.

Con estas sentidas palabras, el Arzobispo de Denver, Mons. Samuel J. Aquila, dio la despedida a la hermana Alicia V. Cuarón, fundadora y directora de Bienestar Servicios Familiares de Centro San Juan Diego, quien durante años ha servido y se ha comprometido con la comunidad hispana en el norte de Colorado.

Ella será recordada con cariño y gratitud, ahora que decidió retirarse para dedicarse más directamente a su comunidad religiosa, las hermanas Franciscanas de la Penitencia y Caridad Cristianas.

El 12 de junio pasado, la hna. Alicia, miembro del salón de la fama de las mujeres de Colorado, envió un email de despedida, anunciando su decisión de dejar su querido programa Bienestar, al que se dedicó completamente, durante los últimos 10 años. “Me siento muy orgullosa de haber podido fundar y dirigir este programa”, escribió la religiosa. “Bienestar seguirá siendo un vehículo fundamental para ofrecer educación, liderazgo y apoyo a las familias de la comunidad hispana”, afirmó la hna. Alicia.

Muchas vidas atendidas
No cabe duda que la hna. Alicia dejará un gran vacío, pues “ha sido su tenacidad y liderazgo los que han sacado adelante a Bienestar Servicios Familiares”, dijo el Arzobispo Aquila en la recepción que tuvo en Centro San Juan Diego, con motivo de su partida. “Es mi deseo y esperanza que Bienestar siga creciendo en los servicios que brinda para alcanzar las necesidades de las familias inmigrantes y ayudarlas a recobrar su dignidad como seres humanos. Sean cuales sean nuestras circunstancias, todos merecemos ser acogidos porque todos somos hijos de Dios y la hna. Alicia así lo ha hecho, de muchas maneras. Ella ha tocado muchas vidas”, expresó el prelado.

Efectivamente, a lo largo de los 10 años de existencia del programa, miles de inmigrantes han encontrado compañía y apoyo en Bienestar, en medio del duro proceso que implica llegar a un país desconocido, después de haber dejado patria y familia. La hna. Alicia y sus voluntarios, supieron estar siempre disponibles, para ayudar con educación para adultos y servicios de apoyo a las familias. De esa forma, cada año, son más de 6000 personas atendidas.

Desde los inicios
Alguien que desde hace muchos años supo identificar la urgente necesidad de ofrecer esta ayuda a la creciente comunidad inmigrante, fue el hoy Arzobispo de Los Ángeles, Mons. José H. Gomez. Más de una década atrás, siendo entonces obispo auxiliar de Denver, Mons. Gomez
pidió a la hna. Alicia poner sus dones al servicio de los miles de inmigrantes que entonces llegaban a Colorado, necesitados de una mano amiga.

“Elevamos nuestra acción de gracias a Dios por su generoso servicio y dedicación a la Iglesia”, dijo el Arzobispo de Los Ángeles en afectuosa carta de despedida. “Estoy seguro de que sus años de ministerio han dado frutos abundantes y duraderos en la vida de las personas a las que ha servido. Elevo mi oración a Dios para que todo el bien que ha hecho por los demás se vea multiplicado en su vida, con mucha paz y con todo lo que la hace feliz”, concluyó Mons. Gomez.

Respeto y reconocimiento
El comprometido servicio de la hna. Alicia a los inmigrantes, ha hecho bien a miles de personas. Por ello Mons. Jorge De los Santos, Director Espiritual para la Evangelización Hispana le ofrece su homenaje: “Una de las personas más honorables del Estado de Colorado está cerrando un capítulo más en su vida. Estoy muy agradecido por su legado y por el ejemplo que está dejando a las generaciones presentes y futuras de hispanos, así como a la sociedad en general. Para la hna. Alicia, mi profundo respeto, el honor, la gratitud y el reconocimiento con mis mejores deseos y oraciones”, concluyó el sacerdote.

Un gran regalo
Por su parte, Luis Soto, Director del Ministerio Hispano y de Centro San Juan Diego, quien conoció a la hna. Alicia hace 15 años, reconoce y agradece el valioso aporte de la religiosa a la comunidad.

“He sido bendecido por Dios al haber conocido a la hna. Alicia. Desde que la conocí, pude darme cuenta que es una persona especial. Inspira
a quienes le rodean, a dar lo mejor de sí mismos”. Y es que la hna. Alicia tiene la capacidad de “ver esperanza donde otros ven problemas y puede soñar con un futuro mejor en donde otros ven pesimismo”.

“La comunidad hispana inmigrante de Colorado está en deuda con la hna. Alicia por sus muchos años de contribución y entrega generosa. Los que tuvimos la fortuna de tenerla en Centro San Juan Diego por todos estos años sabemos de lo que estamos hablando y le damos gracias a Dios por este regalo. ¡Bendiciones Hermana!” concluyó Soto.

Toda una maestra
Otra persona que trabajó codo a codo con la hna. Alicia es Jennie Marquez, Directora de Operaciones de Centro San Juan Diego. “He tenido la bendición de conocer y trabajar con la hna. Alicia por los últimos 5 años. Creo que es una gran líder, compañera de trabajo, amiga y sobre todo una gran maestra”, dijo Marquez. “Voy a extrañar muchísimo a la hna. Alicia, pero sé que siempre podré contar ella como amiga. Centro será siempre su hogar y un lugar que ha sido bendecido con su liderazgo y amistad”, añadió.

Al hablar de la Hna. Alicia, Esther Luben, una de sus “Madrinas” y colaboradoras más cercanas, dijo conmovida: “¡cuánto quiero a la hna. Alicia! Ella tiene un corazón hecho para el servicio y un gran amor a Dios, lleva adelante la misión del Señor todos los días de su vida, dando testimonio de cómo debemos vivir”.

Pasión y entrega
Finalmente, Juan Carlos Reyes, quien fue asistente de la hna. Alicia en la encomiable labor de Bienestar Servicios Familiares, no quiso quedar sin expresar su gratitud y admiración. “Su pasión y entrega por la superación de la comunidad hispana es contagiosa y exige lo mejor. Son cientos sus admiradores pero incontables las vidas que ha transformado. Mi deseo es honrar su legado de servicio y preferencia por el inmigrante”, dijo Reyes.

Bendiciones
Desde el anuncio de su retiro, la hna. Alicia ha venido recibiendo grandes muestras de afecto, cariño y gratitud. Y a dichas expresiones se sumó el Arzobispo Aquila, quien en la recepción concluyó sus palabras diciendo: “Hna. Alicia, quiero extenderle mi más profunda gratitud como el actual Arzobispo de Denver; le doy las gracias por todo lo que ha logrado y por todo el servicio que ha ofrecido. Usted ha servido a Cristo y a su Iglesia bien, y ahora rezo para que el Señor la bendiga en el servicio que continuará brindando a su comunidad religiosa”.

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.