“Cyberbullying” o ciber – acoso ¿cómo combatirlo?

Escuelas católicas toman medidas contra esta plaga

Aaron Lambert

El acoso (o bullying como se le suele llamar) puede tomar muchas formas, pero en la era cibernética, la clase de acoso que prevalece es muchas veces aquella que no se ve pero que trae las peores consecuencias.

El acoso cibernético (más conocido como cyberbullying) es un problema real que puede enfrentar cualquier usuario de los medios electrónicos. El público más vulnerable es el de los niños y jóvenes. En 2014 el Centro de Investigación de Pew reportó que cuatro de cada diez usuarios de internet que han sido víctimas de acoso en las redes sociales. 73 por ciento de los usuarios de internet han dicho que han sufrido este acoso de una u otra manera.

La mayoría del acoso cibernético ocurre medios como Facebook, Twitter, Instagram y Whatsapp.

Los menores que sufren del ciber-acoso prefieren muchas veces, no contarle nada a sus padres por temor a que los priven de los aparatos eléctricos. Esto hace que la mayoría de las veces ellos tengan un sufrimiento silencioso y, por ende, más dañino y que los padres ignoren la situación, hagan caso omiso o atribuyan a causas diferentes las consecuencias del ciber acoso.

Esta plaga puede generar en las víctimas algunas secuelas como tensiones, baja autoestima,  pesimismo, tristeza repentina, aversión al ambiente en que se encuentren, miedo a encontrarse personalmente con los victimarios e incluso el suicido.

Para Mary Cohen, ex asistente de la superintendencia de los Colegios Católicos en Denver, el acoso cibernético “es probablemente la forma más predominante de intimidación con la que los niños tienen que lidiar hoy”.

“Esto impacta nuestros colegios y descompone la comunidad centrada en Cristo que estamos tratando de construir con nuestros estudiantes y sus respectivas familias. Las redes sociales permiten que los agresores lleguen a una audiencia mucho mayor y el impacto de esta clase de acoso tiene un largo alcance”, indica Cohen.

¿Cómo combatirlo?

Los colegios de la Arquidiócesis de Denver están tomando medidas proactivas en la lucha contra el acoso cibernético. El año pasado, varios de ellos pusieron a prueba un programa en internet de monitoreo en inglés llamado Safe Students Online SSO (Estudiantes seguros en línea), el cual permite a los padres desempeñar un papel más activo en el uso que hacen sus hijos de las redes sociales.

Tim Polizzi, es el vicepresidente de SSO y dice que la meta del programa es mantener seguros a los niños cuando están navegando en las redes y promover un diálogo abierto entre padres e hijos.

“El reto ahora es que los niños son (tecnológicamente) más expertos y los padres se encuentran en cierta desventaja y pueden ser intimidados”, dice Polizzi. “Hay cosas que están pasando que a ellos les gustaría saber, pero no saben cómo. Buscamos crear en los padres una mayor conciencia”.

Polizzi comenzó este programa por el deseo de proveer un tipo diferente de solución al monitoreo de internet. Él dice que ha notado que muchas de las situaciones actuales son insuficientes pues están enfocadas solo en supervisar las pequeñas cosas o resultan muy invasivas para los niños cuando se trata de acceder a sus cuentas, tener sus contraseñas, entre otras medidas. SSO no tiene nada de esto. Los padres pueden entrar al programa vía web y trabajan con sus hijos para instalarlo.

“No se trata de ser espías de los hijos o de hacer cosas a sus espaldas”, dice Polizzi. “Parte de la razón por la que creo que el niño puede caer en esto se debe a que a diferencia de muchos otros programas que hay, este no muestra a los padres el 100 por ciento de lo que sucede en línea.”

SSO normalmente es capaz de monitorear las plataformas más populares de las redes sociales, incluyendo Facebook, Twitter, Instagram y Google+. Los padres envían la solicitud de autorización a las cuentas de las redes sociales de sus hijos y el niño les da permiso en una aplicación para que los monitoreen pero nunca tienen las contraseñas de sus hijos. En cambio, usan un sistema de filtración SSO que les monitorea las palabras clave, el idioma y los temas y los alerta vía email si detecta problemáticas o comportamientos cuestionables.

Polizzi dice que la privacidad es un componente importante del programa y aclara que aunque se paga por el programa y por distribuirlo en los colegios, los administradores nunca reciben alertas.

“La escuela no se interpone entre el padre y el hijo y esta distinción es muy importante. (Esta) es la responsabilidad de los padres”, dice. “Las escuelas quieren abordar este tema y ser proactivas. Los padres buscan un colegio para que los guíe y pienso que vale la pena ofrecer una herramienta que hace que este aspecto difícil de la paternidad un poco más llevadero”.

“Creo que es importante para los educadores católicos trabajar en equipo con las familias de nuestros estudiantes para ayudar a que los niños se den cuenta de que con el privilegio del uso de la tecnología también viene una gran responsabilidad”, dijo Detty Hensen, director del colegio Christ the King, una de las instituciones de Denver que está utilizando este programa.

Polizzi tiene la esperanza de que más escuelas y padres ingresarán a SSO para hacer frente a este problema. Cada niño que tenga una cuenta en las redes sociales puede estar en riesgo de sufrir acoso cibernético, incluso sin que se dé cuenta y dice que es esencial para los padres preguntarse qué están haciendo sus hijos.

“Tratamos de que esta herramienta no sea tan intimidante para que los padres puedan ser padres y los niños puedan ser niños”, dice.

Para saber más acerca de los programas de Safe Students Online y acerca de la seguridad y responsabilidad en internet visita safestudentsonline.org

 

Tipos de Ciber-acoso

Insulto electrónico. Es el intercambio de palabras acaloradas que se pueden dar en chats privados, públicos o en grupos de Whattsapp. Uno de los dos contrincantes puede encender el calor de la discusión con ofensas cada vez más intensas.

Hostigamiento. Acción en la cual con palabras, conductas o actos reiterados contra una persona se le molesta buscando generar una alteración emocional. Puede ser a través de mensajes de texto, correos, mensajes instantáneos o en un chat público o privado.

Denigración. Es el envío de información despectiva y falsa respecto a otra persona. Puede ser información escrita pero también imágenes con o sin alteración digital o videos.

Suplantación. Es la oportunidad del acosador de hacerse pasar por el acosado, utilizando las claves de acceso de la víctima para hacer uso de su cuenta de correo o de su identidad de red social, con la finalidad de enviar información negativa, maliciosa, ofensiva, y al hacerse pasar por la víctima. También puede ser cambiando su perfil personal en las redes sociales, modificando totalmente su identidad y enviando correos maliciosos a otras personas, ocasionándole problemas con sus amigos o contactos.

Desvelamiento y sonsacamiento. Es la revelación de información comprometedora, que en su sano juicio no habría revelado a nadie; puede ser un texto, una fotografía o un mensaje instantáneo. También puede ser engañando a alguien para que revele información personal y luego difundirla maliciosamente.

Exclusión y ostracismo. Es el hecho de hacer a un lado a una persona del grupo de amigos o círculo de amigos, lo cual ocasiona una sensación de exclusión o muerte social. También puede ser no responder correos con prontitud, lo que da la sensación de abandono o menosprecio.

Ciberpersecusión. Significa el uso de comunicaciones electrónicas en forma reiterada para perseguir a otra persona, con mensajes reiterados hostigadores y amenazadores.

Paliza feliz. Es una situación en la cual un grupo de jóvenes graban electrónicamente a otros en el momento de hostigar, dar un golpe, o haciendo una travesura a otra persona y subiendo posteriormente la información a la red.

Fuente: Acoso cibernético o cyberbullying: Acoso con la tecnología electrónica. Por: Enrique Mendoza López (Pediatra).

¿Qué contiene el material de ciber-acoso?

  • Comentarios rabiosos, groseros, maliciosos que no se suelen decir cara a cara
  • Burlas por el aspecto o el comportamiento de la víctima.
  • Amenazas de golpes o agresiones más severas o incluso de muerte
  • Comentarios de devaluación o de contenido sexual.

 

Próximamente: Echoes, el nuevo álbum de Matt Maher que transmite el mensaje de la Cruz

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Pocos artistas de música religiosa interpretan con tanta pasión, convicción y sinceridad como Matt Maher. Las canciones escritas por este artista, nominado ocho veces al Grammy, se cantan en iglesias católicas y no católicas alrededor del mundo. Su último trabajo Echoes (Ecos) contiene una colección de canciones que resuenan en la situación de la cultura que vivimos hoy. Matt tuvo la amabilidad de conversar con Denver Catholic sobre significado detrás de Echoes.

DCE: ¿De dónde nace el título Echoes? ¿Esa palabra tiene algún significado especial para usted?

Matt Maher: “Es una palabra que he usado para describir de alguna manera, cómo veo la catequesis. He estado analizando el mundo a mi alrededor y todos los problemas que se desarrollan hoy, y preguntándome, ¿Cómo respondo? ¿cómo articulo mi fe en esta clase de mundo?, y ¿cómo lo hago cuando se enfrenta tanta persecución y desacuerdo? Me di cuenta de que he escrito cerca de 20 canciones, y tres cuartas partes de estas son sobre temas que afirman la fidelidad y bondad de Dios en medio de las dificultades.

Comencé el proceso de grabar el álbum en enero, y en marzo mi padre se enfermó y fue al hospital el Miércoles de Ceniza. Murió en la festividad de San José. La grabación dio un giro, ya no me preguntaba: “¿Cómo te enfrentas al mundo”, sino “¿Como te enfrentas al sufrimiento?”.

Descubrí que quería sacar una colección de canciones que realmente hablaran de esto y que pudieran dar voz a los temores, heridas, anhelos y deseos de las personas, pero también dar voz para declarar la bondad y la fidelidad de Dios, incluso cuando todo en la vida parece indicar lo opuesto”.

 

DCE: ¿Cuál es la historia detrás de la carátula del disco?

Matt Maher: “Siempre me he sentido atraído por las palabras y por su significado. He estado pensando mucho en el 500 aniversario de la Reforma Protestante este año, y la palabra “protesta” viene del latín protestari, que significa “testificar”. Estaba buscando una imagen que de alguna manera describa la condición del mundo en el que nos encontramos. La imagen para mí es perfecta porque representa muchas cosas: la humanidad atrapada en su frágil condición, la posibilidad de cada persona, ahora con la tecnología, y la capacidad de pararse en una plataforma improvisada cada minuto y llamar la atención sobre alguna cosa. En el proceso de realizar las grabaciones, me di cuenta de que la mitad de las canciones eran sobre la Cruz como nuestra fuente de salvación, pero también como un signo de solidaridad con el mundo; esta idea de Dios levantando a su propio Hijo como una protesta en contra de la muerte misma. Finalmente la carátula se convirtió en todas esas cosas. Ha sido interesante porque la gente me pregunta sobre la carátula y sobre lo que significa, y yo prefiero preguntarles, “¿qué crees que significa?”.

DCE: ¿Qué elementos han influenciado su cambio y estilo a lo largo de los años?

Matt Maher:  “Uno crece como persona y como artista. Es chistoso porque la gente siempre me dice que mi música tiene un sonido, y siempre me siento como si aún estuviera buscando eso. Mi padrastro me dijo una vez: “Escribes muchas canciones sobre la fe, pero me gustaría escuchar alguna canción que provenga de tu fe”. Son dos cosas diferentes, y me he dado cuenta de que, para mí como compositor, eso es algo en lo que intento crecer”.

DCE: Sabemos que tuviste un encuentro con el Papa Francisco durante el verano ¿Como fue esta experiencia?

Matt Maher: “Estaba con un grupo de personas que son parte de un ministerio llamado Juan 17, un movimiento que comenzó entre líderes católicos y protestantes. El objetivo central [del movimiento] es que los líderes católicos y protestantes deberán encontrar tiempo para reunirse, partir el pan, para vivir el compañerismo y empezar a rezar juntos con la esperanza de comprenderse mutuamente y ver dónde está el otro; desarrollar una relación en la que no nos reconozcamos solo por el nombre, sino que veamos a cada uno como nuestro hermano.

Fue un encuentro increíble. Rezamos juntos, cantamos juntos, y simplemente me quedé observando.

Este encuentro se realizó durante el tiempo libre del Papa, no estuvo en su calendario oficial. Estuvimos casi dos horas [con él], y mucha gente que estuvo ahí dijo que nunca antes había visto algo así en sus visitas a Roma.

La mayoría de las preguntas que se hicieron fueron acerca de liderazgo: ‘Santo padre, ¿cómo lideraría su congregación en medio de la tensión política que existe en los Estados Unidos?’. Nos dio una respuesta muy profunda. Habló sobre cómo debemos permitirnos estar en el lugar de la tensión, porque es ahí donde el Espíritu Santo mueve tu corazón. Dijo que en los tiempos de Jesús también había tensión. En cuanto a la catequesis, él dijo dos cosas sencillas: La primera, inculcar el deseo de compartir y cómo eso es una virtud para toda la vida. Y la segunda, dijo: “enseñen a los niños a cantar alabanzas a Dios”, porque así tendrán una relación con Él para el resto de sus vidas, pues esta es la mejor oración porque se hace sin interés. Siempre sentí que para mí como compositor de música religiosa que la razón por la cual compongo es para llevar a la gente a un lugar donde se queden sin palabras, y se sientan atraídos a un lugar de contemplación. Cuando dijo esas palabras, “es oración sin interés propio”, el Espíritu Santo trajo a mi mente la imagen de cuando yo era joven y soltero, cantando canciones religiosas y tratando de componer para Dios, pero haciéndolo porque amaba hacerlo. Sentí que esto fue una afirmación del Espíritu Santo.

Echoes está disponible en stream y a la venta.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza y adaptado por Carmen Elena Villa.