En búsqueda de soledad las Clarisas Capuchinas se mudan al campo

Lara Montoya

Cuando las hermanas Clarisas Capuchinas llegaron a Denver de un monasterio en Irapuato, Guanajuato, México en 1988, se instalaron en el barrio conocido como “Highlands”,  al noroeste del centro de la ciudad. En ese entonces era una zona relativamente tranquila. Allí fundaron el Monasterio de Our Lady of Light, ubicado en 3325 Pecos St., donde las monjas de clausura viven una vida privada en oración, fraternidad y pobreza, hasta el día de hoy. Sin embargo, en estos últimos años, el desarrollo del Valle Central Platte ha dado lugar a un rápido crecimiento en Highlands: ahora está rebosante de condominios, restaurantes, bares y tiendas. Ya no existe la tranquilidad de antes.

“Hemos estado aquí por mucho tiempo”, dijo la Madre Teresa Ángeles, abadesa del monasterio, quien ha vivido allí casi 26 años. “Este lugar es muy querido para nosotras, es muy hermoso”. Pero ya no ayuda a su estilo de vida retirado, añadió.

“Empezamos a buscar otros lugares hace unos años atrás por diferentes razones”, explicó la hermana María de Cristo Palafox. Entre las razones que motivaron la decisión está que el antiguo edificio no se prestaba a la hora de cuidar a hermanas mayores, con problemas de salud. La remodelación tenía un costo muy alto, considerando que las hermanas generan ingresos muy bajos a través de repostería y costura.

A pesar de una intensa búsqueda, nunca encontraron la propiedad adecuada. Hasta que dejaron de buscar. “De repente”, hace unos meses atrás, Frank Linnebur, un corredor de bienes raíces que trabaja con Colorado Land Realty, en Byers, amigo y benefactor del monasterio, encontró una propiedad a la venta, ubicada a 6 millas al sur de la cercana Watkins.

“Es muy bonita, muy verde y muy tranquila”, dijo la Hermana Palafox refiriéndose a la propiedad de 35 hectáreas rodeada de tierras de cultivo. “Va a ser muy útil para nuestra forma de vida, para la vida de oración y vamos a tener más contacto con la naturaleza”.

Las Clarisas Capuchinas compraron la tierra ubicada en 1250 S. Bonnie Lane con el apoyo de donantes y de sus hermanos, los Frailes Franciscanos Capuchinos. Están muy agradecidas por el apoyo de la comunidad de Our Lady of the Plains, en Byers, y su párroco el Padre Jeff Wilborn.

Ahora ellas necesitan un hogar. Actualmente hay una casa de dos pisos modulares en la propiedad, que necesita ser reparada y remodelada. Las hermanas están trabajando en los planos con el arquitecto Paul Adams, de Earth y Sky Architecture, que se especializa en diseños sostenibles y es respetuosos del medio ambiente; y con los contratistas Kevin Knigge de New Frontier Homes, y Bob Stewart de Hillside Country Homes.

Las hermanas tienen la esperanza de comenzar pronto el proyecto de $ 1.5 millones. Éste incluirá: un ala de dormitorios para las ocho monjas, una capilla, un área pública independiente del claustro para acoger a los visitantes, una cocina funcional para hornear sus populares galletas, un cuarto de costura, un comedor, una biblioteca, una oficina, un espacio para el noviciado y una enfermería para el cuidado de las hermanas enfermas o de edad avanzada.

“Nos han dicho que somos optimistas”, dijo la Madre Ángeles con una sonrisa. “El Señor nos está ayudando. Estamos confiando principalmente en la providencia divina. El Señor nos está llamando a hacer este proyecto”, puntualizó.

Para obtener más información o para apoyar las Clarisas Capuchinas, visite la página web www.ourladyoflightmonastery.com, o llame al 303-458-6339.

Próximamente: Echoes, el nuevo álbum de Matt Maher que transmite el mensaje de la Cruz

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Pocos artistas de música religiosa interpretan con tanta pasión, convicción y sinceridad como Matt Maher. Las canciones escritas por este artista, nominado ocho veces al Grammy, se cantan en iglesias católicas y no católicas alrededor del mundo. Su último trabajo Echoes (Ecos) contiene una colección de canciones que resuenan en la situación de la cultura que vivimos hoy. Matt tuvo la amabilidad de conversar con Denver Catholic sobre significado detrás de Echoes.

DCE: ¿De dónde nace el título Echoes? ¿Esa palabra tiene algún significado especial para usted?

Matt Maher: “Es una palabra que he usado para describir de alguna manera, cómo veo la catequesis. He estado analizando el mundo a mi alrededor y todos los problemas que se desarrollan hoy, y preguntándome, ¿Cómo respondo? ¿cómo articulo mi fe en esta clase de mundo?, y ¿cómo lo hago cuando se enfrenta tanta persecución y desacuerdo? Me di cuenta de que he escrito cerca de 20 canciones, y tres cuartas partes de estas son sobre temas que afirman la fidelidad y bondad de Dios en medio de las dificultades.

Comencé el proceso de grabar el álbum en enero, y en marzo mi padre se enfermó y fue al hospital el Miércoles de Ceniza. Murió en la festividad de San José. La grabación dio un giro, ya no me preguntaba: “¿Cómo te enfrentas al mundo”, sino “¿Como te enfrentas al sufrimiento?”.

Descubrí que quería sacar una colección de canciones que realmente hablaran de esto y que pudieran dar voz a los temores, heridas, anhelos y deseos de las personas, pero también dar voz para declarar la bondad y la fidelidad de Dios, incluso cuando todo en la vida parece indicar lo opuesto”.

 

DCE: ¿Cuál es la historia detrás de la carátula del disco?

Matt Maher: “Siempre me he sentido atraído por las palabras y por su significado. He estado pensando mucho en el 500 aniversario de la Reforma Protestante este año, y la palabra “protesta” viene del latín protestari, que significa “testificar”. Estaba buscando una imagen que de alguna manera describa la condición del mundo en el que nos encontramos. La imagen para mí es perfecta porque representa muchas cosas: la humanidad atrapada en su frágil condición, la posibilidad de cada persona, ahora con la tecnología, y la capacidad de pararse en una plataforma improvisada cada minuto y llamar la atención sobre alguna cosa. En el proceso de realizar las grabaciones, me di cuenta de que la mitad de las canciones eran sobre la Cruz como nuestra fuente de salvación, pero también como un signo de solidaridad con el mundo; esta idea de Dios levantando a su propio Hijo como una protesta en contra de la muerte misma. Finalmente la carátula se convirtió en todas esas cosas. Ha sido interesante porque la gente me pregunta sobre la carátula y sobre lo que significa, y yo prefiero preguntarles, “¿qué crees que significa?”.

DCE: ¿Qué elementos han influenciado su cambio y estilo a lo largo de los años?

Matt Maher:  “Uno crece como persona y como artista. Es chistoso porque la gente siempre me dice que mi música tiene un sonido, y siempre me siento como si aún estuviera buscando eso. Mi padrastro me dijo una vez: “Escribes muchas canciones sobre la fe, pero me gustaría escuchar alguna canción que provenga de tu fe”. Son dos cosas diferentes, y me he dado cuenta de que, para mí como compositor, eso es algo en lo que intento crecer”.

DCE: Sabemos que tuviste un encuentro con el Papa Francisco durante el verano ¿Como fue esta experiencia?

Matt Maher: “Estaba con un grupo de personas que son parte de un ministerio llamado Juan 17, un movimiento que comenzó entre líderes católicos y protestantes. El objetivo central [del movimiento] es que los líderes católicos y protestantes deberán encontrar tiempo para reunirse, partir el pan, para vivir el compañerismo y empezar a rezar juntos con la esperanza de comprenderse mutuamente y ver dónde está el otro; desarrollar una relación en la que no nos reconozcamos solo por el nombre, sino que veamos a cada uno como nuestro hermano.

Fue un encuentro increíble. Rezamos juntos, cantamos juntos, y simplemente me quedé observando.

Este encuentro se realizó durante el tiempo libre del Papa, no estuvo en su calendario oficial. Estuvimos casi dos horas [con él], y mucha gente que estuvo ahí dijo que nunca antes había visto algo así en sus visitas a Roma.

La mayoría de las preguntas que se hicieron fueron acerca de liderazgo: ‘Santo padre, ¿cómo lideraría su congregación en medio de la tensión política que existe en los Estados Unidos?’. Nos dio una respuesta muy profunda. Habló sobre cómo debemos permitirnos estar en el lugar de la tensión, porque es ahí donde el Espíritu Santo mueve tu corazón. Dijo que en los tiempos de Jesús también había tensión. En cuanto a la catequesis, él dijo dos cosas sencillas: La primera, inculcar el deseo de compartir y cómo eso es una virtud para toda la vida. Y la segunda, dijo: “enseñen a los niños a cantar alabanzas a Dios”, porque así tendrán una relación con Él para el resto de sus vidas, pues esta es la mejor oración porque se hace sin interés. Siempre sentí que para mí como compositor de música religiosa que la razón por la cual compongo es para llevar a la gente a un lugar donde se queden sin palabras, y se sientan atraídos a un lugar de contemplación. Cuando dijo esas palabras, “es oración sin interés propio”, el Espíritu Santo trajo a mi mente la imagen de cuando yo era joven y soltero, cantando canciones religiosas y tratando de componer para Dios, pero haciéndolo porque amaba hacerlo. Sentí que esto fue una afirmación del Espíritu Santo.

Echoes está disponible en stream y a la venta.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza y adaptado por Carmen Elena Villa.