¡Dos nuevas comunidades religiosas llegarán a Denver!

Equipo de Denver Catholic

Este verano se verá bendecido con la llegada de dos nuevas comunidades religiosas a la arquidiócesis de Denver: Se trata de las Sisters of Life (Hermanas de la Vida) y de las hermanas de San Carlos Borromeo. Estas últimas, nacidas en el seno del movimiento Comunión y Liberación.

Así las Sisters of Life abrirán su primera comunidad en el oeste de Estados Unidos.

Por su parte, las misioneras de San Carlos Borromeo residirán en Broomfield, donde servirán en la parroquia Nativity of Our Lord. Esta será la primera fundación en este país.

Fundadas para defender la vida

Las Sisters of Life fueron fundadas en 1991 por el cardenal John O’Connor. Ellas profesan un cuarto voto que es el de proteger y exaltar la sacralidad de cada  la vida humana. Es una comunidad activa y contemplativa.

Su principal misión es la de brindar atención a las mujeres embarazadas que estén en necesidad y que estén considerando abortar. También ofrecen apoyo a aquellas que han abortado y que están buscando elaborar su duelo y reconciliarse.

Esta joven comunidad cuenta con 88 integrantes, 23 de las cuales están realizando su período de formación.

“Si bien hay una gran vitalidad en la Iglesia de Denver, creemos que estamos preparadas para ofrecer el único don de ser un testigo visible de la proclamación de la Iglesia de la dignidad y el misterio de cada vida humana”, anota la madre Agnes Mary, superiora general de las Sisters of Life.

La misión de estas religiosas estará enfocada en los jóvenes adultos y estudiantes universitarios del norte de Colorado, incluyendo la Universidad de Colorado, Boulder; Colorado State University, Fort Collins; y la universidad de Northern Colorado, en Greeley.

Una congregación nacida en el siglo XXI

La hermana Sara, durante su primera visita a Denver

Foto provista. La hermana Sara, durante su primera visita a Denver

Por su parte, las misioneras de San Carlos Borromeo tienen sus raíces en el año 2004 cuando Rachele Paiusco quiso seguir los pasos de la Fraternidad Sacerdotal de los Misioneros de San Carlos Borromeo y vivir este carisma en una comunidad religiosa femenina. Fueron fundadas en el año 2007 en la diócesis de Porto-Santa Rufina.

En el año 2011 la hermana Rachele fue la primera en profesar sus votos y la comunidad fue reconocida como una Asociación Pública de Fieles.

Así como la rama masculina, estas hermanas siguen el  carisma de monseñor Msgr. Luigi Giussani, fundador del movimiento Comunión y Liberación en 1954. Actualmente este movimiento está presente en 80 países.

Comunión y liberación es un “movimiento eclesial cuya finalidad es la educación cristiana de sus miembros para colaborar con la misión de la Iglesia en todas las esferas de la sociedad”, según indica su página web.

“Ellas (las misioneras de San Carlos Borromeo) pensaron mucho dónde deberían abrir su siguiente casa”, dijo el padre Michael Carvill, párroco de Nativity of Our Lord y sacerdote de la Fraternidad de San Carlos Borroneo. “Estoy muy honrado de tenerlas aquí”, anotó el sacerdote.

El Padre Carvill aseguró que dos religiosas, la Hermana Elena Rondelli y la Hermana Maria Anna Sangiorgio, vivirán en el convento que pertenece a la parroquia y asistirán en varios servicios como la adoración eucarística, el trabajo con los jóvenes y la visita a los enfermos.

Próximamente: Avanza la investigación de imagen de la virgen que llora en Nuevo México

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Por Jaime Septién. Aleteia.org

Si el fenómeno es un engaño “no estamos seguros de cómo se haría, físicamente” dice el obispo de Las Cruces

Una historia de lágrimas –o de aceite de oliva—ha estado corriendo por todas las publicaciones católicas de Estados Unidos. Sucedió con una escultura de bronce de la Virgen de Guadalupe, en la parroquia que lleva su mismo nombre, en el pueblo de Hobbs, Nuevo México.

La parroquia, perteneciente a la diócesis de Las Cruces ha sido visitada ya por muchos peregrinos, pues feligreses informaron, desde mayo pasado, que habían visto que un líquido fluía de los ojos de la Virgen morena.

El obispo Oscar Cantú dijo al periódico Las Cruces Sun-News que se había enviado una muestra del fluido para su análisis científico que determinó que se trata de aceite de oliva, “un aceite de oliva perfumado”.

“Algunos de los testigos afirmaron que olía a rosas, por lo que puede ser algo similar al aceite que bendigo y consagro cada año y que usamos para el bautismo, para las confirmaciones y para la ordenación de los sacerdotes”, agregó el obispo Cantú.

La diócesis de Las Cruces –una de las diócesis con mayor porcentaje de habitantes católicos de origen hispano en Estados Unidos– todavía se encuentra investigando de dónde podría haber provenido el aceite.

“Examinamos el interior de la estatua hueca. No hay nada en el interior que se suponga que no debe estar allí, a excepción de las telarañas. Entonces tomamos fotos; lo examinamos”, dijo el obispo de Las Cruces al rotativo.

Los “frutos” de las lágrimas

Más adelante, agregó que los oficiales se habían contactado con los fabricantes de la estatua para ver si algún fluido o cera podría haber permanecido dentro de la estatua después de haberla lanzado. “En ese proceso, nos aseguraron que no habría posibilidad de que quedara humedad en el bronce”, subrayó el prelado.

El obispo Cantú aseguró que, incluso, si el fenómeno es un engaño “no estamos seguros de cómo se haría, físicamente”.

“Es bronce endurecido. Hemos examinado el interior y no hay nada en el interior”, agregó. Y más adelante dijo: “Si la Iglesia llega a la conclusión de que es un milagro, debe decidir si es de Dios o de un espíritu maligno. Ellos decidirán eso en base a los ‘frutos’ del fenómeno”.

“He leído la mayoría de esos testimonios escritos, y son historias de tremenda fe, personas que han estado lidiando con terribles sufrimientos en sus vidas y han sentido un tremendo consuelo espiritual por el hecho de que María camina con nosotros en nuestras lágrimas”, dijo el obispo Cantú.

“No puedo evitar pensar en mi propio derramamiento de lágrimas por la gente pobre que viene a nuestra frontera, huyendo de situaciones que amenazan la vida. Las lágrimas de esos niños que están separados de sus padres. Hay muchas razones por las que derramaríamos lágrimas, y Dios está con nosotros en esos momentos”.

A los testimonios de conversión y de beneficio espiritual se suman los reportes de los fieles presentes en el momento de las lacrimaciones y ahora los hallazgos de los análisis químicos practicados al líquido obtenido de la imagen.