Diplomado para matrimonios líderes en Denver

Interesados se pueden inscribir hasta el 22 de setiembre.

“Es vital que los católicos demos testimonio de la verdad del matrimonio, la familias y la dignidad de la vida humana, desde el momento de la concepción hasta la muerte natural”. Así lo dijo el Arzobispo de Denver, Mons. Samuel J. Aquila en su carta pastoral “Familia, sé lo que eres”.

Inspirados en ese llamado, la Oficina del Ministerio de la Familia Hispana en Denver ha organizado un Diplomado en el Ministerio de la Familia Hispana con el fin de formar matrimonios líderes en las distintas parroquias de la arquidiócesis, que sean capaces de acompañar a otros matrimonios y familias, en la vivencia de su vocación a la luz del Evangelio.

El Diplomado de 100 horas de duración, está diseñado para que esposo y esposa se formen juntos, como líderes  pastorales, y así puedan apoyar a su parroquia en el ministerio del matrimonio y la familia.

“Es una gran oportunidad para aquellos matrimonios que sienten el profundo llamado apostólico de servir a otros  matrimonios y familias a acercarse más a la Iglesia”, dijo a El Pueblo Católico Viviana Martínez, encargada del Ministerio de la Familia Hispana en Denver.  “Sin duda, este Diplomado causará un gran impacto en la comunidad hispana, especialmente en los matrimonios y las familias que conformarán la pastoral familiar”, agregó Martínez.

El programa que se iniciará el 25 de octubre del presente año, servirá para que los asistentes conozcan y comprendan a fondo las enseñanzas de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia, y puedan acompañar a las parejas con la pedagogía y el estilo de Jesús. Asimismo podrán conocer los desafíos del acompañamiento a las familias, desde una perspectiva cristiana en un mundo globalizado. Aprenderán también las habilidades necesarias para ejercer como matrimonio un apostolado personal, un liderazgo integral y el acompañamiento espiritual. Finalmente, conocerán la organización y campos de acción de la pastoral familiar en sus respectivas parroquias.

El Diplomado contará con profesores de gran experiencia, como el P. Ángel Pérez, Doctor en Filosofía y Licenciado en Teología Moral, quien tratará el tema “Familia, magisterio y misión pastoral”. El segundo módulo será dirigido por el profesor Humberto del Castillo, del Centro de Desarrollo Integral de la Persona Areté, quien hablará de liderazgo y apostolado a las familias. Se contará también con la presencia del Doctor Gregory S. Creed, PhD, LPC de Transitions Psychology Group, LLC, quien enseñará métodos de acompañamiento para matrimonios en crisis. El último módulo lo dirigirá Viviana Martínez, encargada del Ministerio de la Familia Hispana de la Arquidiócesis de Denver, quien enseñará cómo planificar y comenzar  la pastoral familiar en las parroquias.

Mons. Jorge de los Santos, Director Espiritual de Evangelización Hispana dijo a El Pueblo Católico que felicita esta iniciativa del Ministerio de la Familia Hispana, “pues la pastoral familiar refrescará la vida en las parroquias y el Diplomado será de gran ayuda para que los matrimonios líderes de la pastoral familiar tengan una buena base de formación”.

Entre los requisitos de admisión al Diplomado, los  matrimonios interesados deben presentar una recomendación de su párroco. Asimismo, deben tener una vocación pastoral y de servicio que se verá manifestado en un ensayo que como matrimonio presentarán al momento de registrarse.

Todos los interesados tienen hasta el 22 de setiembre de 2014 para inscribirse.

Mayor información en www.diplomadofamilia.com o llame al 303.295.9470 ext. 101.

 

 

 

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.