Comunidad hispana en Denver agradece labor entregada de la Hna. Alicia Cuarón

Después de 10 años de servicio, la hermana se retirará para dedicarse a su comunidad religiosa

Mayé Agama

Centro San Juan Diego de la Arquidiócesis de Denver dará una recepción en honor de la Hna. Alicia V. Cuarón, directora y fundadora del programa de Bienestar Servicios Familiares, quien anunció que después de 10 años de servicio, se retirará para dedicarse a proyectos de su congregación religiosa, las Hermanas de San Francisco de la Penitencia y Caridad Cristiana. La recepción será el jueves 26 de junio del 2014, de 4pm a 6pm.

El evento será una buena ocasión para que todas las personas que conocen a la hermana Alicia, puedan acercarse a saludarla y agradecerle por todo el servicio que ha brindado a muchos miembros de la comunidad hispana, a lo largo de sus 10 años de servicio en Centro San Juan Diego.

Centro San Juan Diego es el instituto hispano para el cuidado pastoral y familiar de la Arquidiócesis de Denver. Localizado en 2830 Lawrence Street, Denver, CO 80205.

El Arzobispo de Denver, Samuel J. Aquila, expresó por su parte, su agradecimiento por la contribución hecha por la Hna. Alicia: “La Hna. Alicia ha contribuido grandemente a la comunidad hispana en la Arquidiócesis de Denver por varios años, y especialmente a través del programa Bienestar, fundado y dirigido por ella por 10 años.

“Bienestar ha sido una fuente de apoyo y consuelo para un número incontable de inmigrantes recién llegados y para sus familiares. Agradecemos a Dios por el regalo que la Hna. Alicia ha sido para la Iglesia del norte de Colorado y la comunidad hispana; y pedimos la bendición del Señor sobre ella en su decisión de dedicarse a servir las necesidades de su congregación religiosa”, agregó el arzobispo.

QUÉ:                 Recepción en honor de la Hna. Alicia V. Cuarón

QUIÉN:           Personal de Centro San Juan Diego

CUÁNDO:       Junio 26, 2014, de 4pm–6pm

DÓNDE:          2830 Lawrence St, Denver, CO 80205

MÁS:                Por favor confirme su asistencia con Jennie Marquez al 303-295-9470 ext. 104, o Jennie.Marquez@archden.org

Centro San Juan Diego de la Arquidiócesis de Denver sirve las necesidades espirituales, sociales y educativas de los inmigrantes de habla hispana en el área metropolitana de Denver y el norte de Colorado, con el propósito de ayudarlos a convertirse en líderes fieles dentro de la Iglesia Católica y la sociedad. En respuesta al influjo de inmigrantes hispanos a Denver, Centro fue fundado en el 2003. Liderado por Luis H. Soto, Director Ejecutivo de Centro San Juan Diego y Director de la Oficina de Ministerio Hispano, Centro sirve como un lugar de aprendizaje, un lugar de fe y un lugar de esperanza y aceptación para más de 30,000 personas cada año.

El programa de Bienestar Servicios Familiares de Centro San Juan Diego provee una multiplicidad de servicios educativos para adultos, además de servicios de apoyo familiar dirigidos a construir y sostener la habilidad de los hispanos de alcanzar éxito económico y bienestar físico. Bienestar Servicios Familiares ofrece programas críticos y servicios a miles de hispanos cada año, incluyendo: Clases de Inglés, Ciudadanía, Computación, Finanzas, Pequeños Negocios, Ayuda Legal, preparación gratis de impuestos, feria anual de salud para personas de la tercera edad y mucho más.

 

Próximamente: El sexo en la adolescencia. La familia sí hace la diferencia

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Por: Giuliana Caccia Arana

Pese a todo lo que podemos pensar sobre la conducta sexual de los jóvenes hoy, les tengo una noticia: Un reciente estudio realizado por los Centros de Control de Enfermedades, la CDC, de los Estados Unidos, que realizó entre los años 2011 y 2015, arroja unos resultados bien interesantes. Pero yo me voy a centrar principalmente en uno.

“El porcentaje de adolescentes norteamericanos que confiesa haber tenido relaciones sexuales ha continuado cayendo desde los años 80”.

Y voy a leer: “Según este estudio, si en 1988 el porcentaje de varones de 15 a 19 años, que se había iniciado en el sexo, ascendía al 60%, en el 2015 había descendido al 44 %. En cuanto a las muchachas que en el primer año mencionado, es decir en 1988, exhibían un 51%, en el segundo, es decir en el 2015, ya cifraban 7 puntos porcentuales menos”.

Pero lo más interesante que describe este estudio es una de las razones por las cuales ha decrecido este porcentaje. Inclusive los mismos investigadores se sorprendieron al descubrir que los valores morales tenían mucho que ver con el cambio de conducta.

Y dice así: “Al abordar los motivos de la decisión de no tener relaciones sexuales, el hallazgo es que los valores morales con todo y el omnipresente bombardeo de mensajes sobre sexo, continúan perfilando los puntos de vista de los más jóvenes respecto a la sexualidad”.

Así, la principal razón que daban las chicas por no haber tenido relaciones sexuales, fue que iba en contra de sus convicciones morales o religiosas. Y para los chicos la principal razón fue que no habían encontrado aún a la persona indicada.

Entre los resultados también se encontró un temor importante a contraer enfermedades de transmisión sexual, que bordea el 70%.

Pero hay un punto que a mí me llamó mucho la atención y fue que mucho de los chicos encuestados dijeron que para ellos era muy importante el rol que cumplía su familia. Sí, su familia.

Las chicas, sobre todo, manifestaron que aquellas que vivían con sus padres biológicos, manifestaron con mayor rotundidad que las otras que vivían solo con uno de los padres o con ninguno, que quedar embarazada les causaría mucha angustia.

Esto dice algo: ¿Cuál es el rol de los padres para poder educar a nuestros hijos de la mejor manera cuando hablamos de sexualidad? Nuestros hijos nos necesitan y nuestros hijos confían en nosotros y en esos valores que les vamos a transmitir.

Los padres de familia tienen que estar ahí para ayudar a los jóvenes en desarrollar su conducta ética y que sepan diferenciar lo que es el verdadero amor de una simple atracción, que sepan discriminar entre lo que es una relación buena y una tóxica, que sepan diferenciar entre lo que es una actitud ética y la que no lo es.

Nuestros hijos se ven sometidos a una presión social y cultural muy fuerte y debemos enseñarles a ir contracorriente.