¿Cómo debe votar un católico?

A pocos días del 4 de noviembre, ofrecemos algunas pautas para tomar en cuenta antes de votar

Mayé Agama

No queda nada para las elecciones a nivel estatal y federal en los Estados Unidos.  La televisión y la radio están saturadas de publicidad de las distintas campañas políticas en esta temporada electoral. Y el “voto hispano” es muy preciado pues será decisivo en algunas de las contiendas. Pero además del “voto hispano”, el voto católico también es necesario e importante.

¿Cómo debe ser este voto? Como hemos dicho con anterioridad, el voto católico debe ser bien informado, partiendo de un verdadero conocimiento de los temas, de los candidatos y de sus propuestas. Y por encima de todo, el voto de todo católico, llamado a participar activa y responsablemente en política, debe estar basado en principios.

Así lo explicaron el sacerdote John Nepil y el entonces seminarista Nathan  Goebel, en su popular Podcast llamado Catholic Stuff you Should Know (Cosas católicas que deberías de saber). Ellos analizan cuatro maneras de cómo los católicos han abordado el tema de las elecciones, y alientan a optar por la última.

Actualmente el P. John Nepil es vicario en la parroquia Queen of Peace en Aurora, y el recién ordenado P. Nathan  Goebel  es vicario en la parroquia St. Francis Cabrini en Littleton.  El Podcast al que aquí se hace referencia fue grabado a la luz de las elecciones generales de 2012.

Apatía

El primer escenario es la apatía. Aquellos católicos que no se involucra ni hacen algo.  Esta manera “no es una opción para los católicos, pero algunos optan por ella”, dice el P. Nepil.   El compendio de la Doctrina Social de la Iglesia nos recuerda que nuestra participación en la comunidad civil es un “deber que todos han de cumplir conscientemente, en modo responsable y con vistas al bien común”. (No. 189)

Precisamente por ese bien común, el cristiano está llamado a participar en la construcción de un mundo mejor en todos los aspectos, tanto en lo cultural, económico, social, y en lo político. Por ello, la apatía debería quedar descartada.

Pasividad

El segundo escenario es el de los católicos pasivos, quienes esperan que la iglesia les diga por quién votar.  El problema, explica el P. Nepil en el Podcast, es que se trata de una falsa obediencia que no es positiva. “Es casi tan mala como la apatía. Sin usar su conciencia y sin definir por sí mismos… Cuando algo sale mal, le pueden pasar la responsabilidad a otro. O la culpa.”  Lo que en asuntos de moral se conoce como la “transferencia de conciencia”, añade el P. Goebel.

Dar importancia a asuntos de interés personal

El tercer escenario, dice el P. Nepil, es cuando el votante ve todos los asuntos de política pública como iguales en importancia y con el mismo valor. El gran problema con esta manera de votar, es que se basa en lo que sea de mayor interés para sí mismos. Explica el P. Nepil: “el problema es que todos los temas se ven como uno e iguales, y por consiguiente es relativo a lo que para mi punto de vista, egoísta, es más importante… Todo depende de mis intereses “. Otra cosa problemática es que el individuo se convierte en quien decide lo que es políticamente significativo e importante para la sociedad. “Esta postura no se basa en principios, sino en lo que es más urgente en mi vida en este momento”.

El entonces seminarista Goebel, quien cuenta con una licenciatura en ciencias políticas, añade que las sociedades deben ser construidas en base a principios, no en consensos. Sin embargo, hoy día sucede lo contrario. Se busca reunir la suficiente cantidad de gente a favor de un asunto para que entonces se promueva y se convierta en un valor.

Basados en principios

La cuarta manera es votar basado en principios. Principios que son universales y atemporales, que gobiernan y crean sociedades justas, los cuales son revelados en su plenitud por Cristo y preservados por la Iglesia.  La doctrina social de la Iglesia identifica cuatro principios cardinales que sirven como cimiento a los demás: el bien común, el destino universal de los bienes, la subsidiaridad y la solidaridad.

Votar basado en estos principios es la manera correcta de votar para una persona de fe, afirma el P. Nepil.

Al aplicar estos principios a asuntos de la vida pública y política, el sacerdote define tres temas en los cuales el principio es tan cercano al asunto que lo hacen “no negociable” y simplemente no es posible votar en contra de estos.  Estos son: la vida, la libertad y el matrimonio. Obviamente, existen muchos otros asuntos que son importantes (economía, inmigración, educación, salud, etc.,), sin embargo no tienen el mismo peso que los 3 mencionados anteriormente, al no atentar directamente contra el fundamento de la vida humana y el bien de la sociedad.  Por ejemplo, el derecho a la vida está por encima de todos, por la simple razón de que sin esta no existirían los demás derechos.

De acuerdo a estos sacerdotes, si abandonamos nuestros principios, abandonamos nuestra fe. Concluye el P. Nepil recordándonos que “los católicos somos la conciencia del mundo”.

 

Próximamente: Echoes, el nuevo álbum de Matt Maher que transmite el mensaje de la Cruz

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Pocos artistas de música religiosa interpretan con tanta pasión, convicción y sinceridad como Matt Maher. Las canciones escritas por este artista, nominado ocho veces al Grammy, se cantan en iglesias católicas y no católicas alrededor del mundo. Su último trabajo Echoes (Ecos) contiene una colección de canciones que resuenan en la situación de la cultura que vivimos hoy. Matt tuvo la amabilidad de conversar con Denver Catholic sobre significado detrás de Echoes.

DCE: ¿De dónde nace el título Echoes? ¿Esa palabra tiene algún significado especial para usted?

Matt Maher: “Es una palabra que he usado para describir de alguna manera, cómo veo la catequesis. He estado analizando el mundo a mi alrededor y todos los problemas que se desarrollan hoy, y preguntándome, ¿Cómo respondo? ¿cómo articulo mi fe en esta clase de mundo?, y ¿cómo lo hago cuando se enfrenta tanta persecución y desacuerdo? Me di cuenta de que he escrito cerca de 20 canciones, y tres cuartas partes de estas son sobre temas que afirman la fidelidad y bondad de Dios en medio de las dificultades.

Comencé el proceso de grabar el álbum en enero, y en marzo mi padre se enfermó y fue al hospital el Miércoles de Ceniza. Murió en la festividad de San José. La grabación dio un giro, ya no me preguntaba: “¿Cómo te enfrentas al mundo”, sino “¿Como te enfrentas al sufrimiento?”.

Descubrí que quería sacar una colección de canciones que realmente hablaran de esto y que pudieran dar voz a los temores, heridas, anhelos y deseos de las personas, pero también dar voz para declarar la bondad y la fidelidad de Dios, incluso cuando todo en la vida parece indicar lo opuesto”.

 

DCE: ¿Cuál es la historia detrás de la carátula del disco?

Matt Maher: “Siempre me he sentido atraído por las palabras y por su significado. He estado pensando mucho en el 500 aniversario de la Reforma Protestante este año, y la palabra “protesta” viene del latín protestari, que significa “testificar”. Estaba buscando una imagen que de alguna manera describa la condición del mundo en el que nos encontramos. La imagen para mí es perfecta porque representa muchas cosas: la humanidad atrapada en su frágil condición, la posibilidad de cada persona, ahora con la tecnología, y la capacidad de pararse en una plataforma improvisada cada minuto y llamar la atención sobre alguna cosa. En el proceso de realizar las grabaciones, me di cuenta de que la mitad de las canciones eran sobre la Cruz como nuestra fuente de salvación, pero también como un signo de solidaridad con el mundo; esta idea de Dios levantando a su propio Hijo como una protesta en contra de la muerte misma. Finalmente la carátula se convirtió en todas esas cosas. Ha sido interesante porque la gente me pregunta sobre la carátula y sobre lo que significa, y yo prefiero preguntarles, “¿qué crees que significa?”.

DCE: ¿Qué elementos han influenciado su cambio y estilo a lo largo de los años?

Matt Maher:  “Uno crece como persona y como artista. Es chistoso porque la gente siempre me dice que mi música tiene un sonido, y siempre me siento como si aún estuviera buscando eso. Mi padrastro me dijo una vez: “Escribes muchas canciones sobre la fe, pero me gustaría escuchar alguna canción que provenga de tu fe”. Son dos cosas diferentes, y me he dado cuenta de que, para mí como compositor, eso es algo en lo que intento crecer”.

DCE: Sabemos que tuviste un encuentro con el Papa Francisco durante el verano ¿Como fue esta experiencia?

Matt Maher: “Estaba con un grupo de personas que son parte de un ministerio llamado Juan 17, un movimiento que comenzó entre líderes católicos y protestantes. El objetivo central [del movimiento] es que los líderes católicos y protestantes deberán encontrar tiempo para reunirse, partir el pan, para vivir el compañerismo y empezar a rezar juntos con la esperanza de comprenderse mutuamente y ver dónde está el otro; desarrollar una relación en la que no nos reconozcamos solo por el nombre, sino que veamos a cada uno como nuestro hermano.

Fue un encuentro increíble. Rezamos juntos, cantamos juntos, y simplemente me quedé observando.

Este encuentro se realizó durante el tiempo libre del Papa, no estuvo en su calendario oficial. Estuvimos casi dos horas [con él], y mucha gente que estuvo ahí dijo que nunca antes había visto algo así en sus visitas a Roma.

La mayoría de las preguntas que se hicieron fueron acerca de liderazgo: ‘Santo padre, ¿cómo lideraría su congregación en medio de la tensión política que existe en los Estados Unidos?’. Nos dio una respuesta muy profunda. Habló sobre cómo debemos permitirnos estar en el lugar de la tensión, porque es ahí donde el Espíritu Santo mueve tu corazón. Dijo que en los tiempos de Jesús también había tensión. En cuanto a la catequesis, él dijo dos cosas sencillas: La primera, inculcar el deseo de compartir y cómo eso es una virtud para toda la vida. Y la segunda, dijo: “enseñen a los niños a cantar alabanzas a Dios”, porque así tendrán una relación con Él para el resto de sus vidas, pues esta es la mejor oración porque se hace sin interés. Siempre sentí que para mí como compositor de música religiosa que la razón por la cual compongo es para llevar a la gente a un lugar donde se queden sin palabras, y se sientan atraídos a un lugar de contemplación. Cuando dijo esas palabras, “es oración sin interés propio”, el Espíritu Santo trajo a mi mente la imagen de cuando yo era joven y soltero, cantando canciones religiosas y tratando de componer para Dios, pero haciéndolo porque amaba hacerlo. Sentí que esto fue una afirmación del Espíritu Santo.

Echoes está disponible en stream y a la venta.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza y adaptado por Carmen Elena Villa.