Cinco cosas que puedes hacer con tu pareja este día de San Valentín y Miércoles de Ceniza

Aaron Lambert

No todos los años el Miércoles de Ceniza y el Día de San Valentín caen en la misma fecha. De hecho, la última vez que sucedió algo así fue hace 73 años en 1945.

Mientras que el Día de San Valentín tiene sus raíces en la Iglesia Católica, esta era originalmente una fiesta que honraba a varios santos llamados San Valentín que fueron martirizados en el siglo II. Desde entonces se ha convertido en un día dedicado al amor y al romance. Como tal, se ha convertido en una tradición en la sociedad llevar a tu pareja a una cita extravagante, algo difícil de hacer si la fecha también cae al comienzo de la temporada penitencial de la Cuaresma.

Entonces, ¿qué debe hacer un católico enamorado?

Algunos obispos en los Estados Unidos han emitido declaraciones que dicen que la celebración del Miércoles de Ceniza debe tener prioridad sobre la del Día de San Valentín, y por supuesto, estamos de acuerdo. Esto significa que, para los cristianos, probablemente ese día no sea apropiado ingerir botellas de champaña, cajas de chocolates y cubetas de dulces con su pareja.

Aun así, existen algunas maneras para que los enamorados católicos disfruten del romance del día de San Valentín y cumplan también con los requerimientos del Miércoles de Ceniza. Les ofrecemos cinco recomendaciones:

Llévala a comer la mejor ensalada

Tanto el ayuno como la abstinencia de la carne son partes importantes del Miércoles de Ceniza y deben practicarse tal cual. Sin embargo, ayuno no significa que no puedes comer ese día; significa que deberás comer menos (las pautas de la USCCB indican una comida completa y dos comidas más pequeñas equivalentes a una comida completa). Con eso en mente, ¿por qué no llevas a tu pareja a comer una ensalada? No cualquier ensalada, una ensalada deliciosa, gourmet. Denver es hogar de una gran cantidad de restaurantes que ofrecen opciones saludables y vegetarianas que también son deliciosas. Solo busca “la mejor ensalada en Denver” y compruébalo por ti mismo.

Llévala a Misa y a confesión

El trabajo del hombre en una relación es ser el líder espiritual y jefe de su familia, y esta misma mentalidad se aplica a los hombres que no están casados. Así sea una chica que te atraiga y a quien finalmente te atreviste invitar a salir, una nueva novia, o una esposa de diez años, el papel de un hombre es el de asegurarse que esa chica especial en su vida tenga un alma limpia.  Antes de llevarla por la ensalada, llévala a confesión y reciban la ceniza en su parroquia juntos.

Abrásense a la Pasión de Cristo

Aunque la Pasión de Cristo no es exactamente la típica “cita al cine” es definitivamente una historia de amor. Ver esta representación extremadamente visceral del sacrificio que Cristo hizo por la humanidad en la Cruz sirve como un recordatorio potente de lo que todos estamos llamados a hacer como esposos cristianos. Abrazarse es opcional, pero recuerda: esta es una película sobre Jesús.

Llévale una caja de corazones de salmón

Porque, ¿a quién no le gusta recibir una caja de golosinas el día de San Valentín? Por supuesto que una caja de corazones de salmón puede ser un poco más pesimista que el contenido de una caja de chocolates, pero por lo menos cuando los estén disfrutando sabrás que estas dentro de los parámetros de tus obligaciones de Miércoles de Ceniza.

Ofrece tu penitencia durante la Cuaresma en servicio a ella.

Finalmente, sería sabio, y bastante caballeroso, considerar ofrecer tu penitencia durante la Cuaresma a algo que la beneficie. Para las parejas casadas, esto podría significar ofrecer hacer algún tipo de tarea doméstica todos los días o llevar a los niños por la mañana a la escuela para dejar que tu esposa duerma un poco más. Para las parejas de novios, podría significar ser más intencional al hacer algo pequeño cada día para hacerle saber que te preocupas por ella. Sea lo que sea que el Señor te llame a hacer, está virtualmente garantizado que hacer algo en esta línea solo beneficiará tu relación con tu pareja.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza

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Las malas noticias, como la del tiroteo en la escuela Marjory Stoneman Douglas de Parkland en Florida el pasado 14 de febrero, siempre traen historias de humanidad, heroísmo, acciones rápidas y solidarias que sorprenden y que reflejan la bondad en algunas personas quienes en cuestión de segundos se olvidan de sí y que son capaces de dar la vida para que otros no mueran.

A veces se vuelve incluso un lugar común que, tras un tiroteo haya una o dos historias de personas que se inmolaron y que se metieron en el fuego cruzado para salvar vidas y terminaron muriendo ellos.

Y creo que, más que recursos periodísticos para seguir dándole vuelta a la misma noticia trágica y sacar, al menos algún ángulo positivo después de un acto de tanta maldad, aquí se trata de ver cómo ante el pánico que genera un repentino tiroteo, hay quien, sin pensarlo reacciona casi instintivamente para salvar vidas a costa de la propia.

Es el caso de Aaron Freis, un entrenador de futbol de 37 años y ex alumno de esta escuela secundaria. Un estudiante declaró a Fox news que Freis “Se puso en medio de un par de personas y los protegió. Las balas le cayeron a él y con seguridad salvo sus vidas”.

La portavoz del equipo de futbol Denise Lehtio dijo que “murió de la misma manera como vivió – se puso a él en un segundo lugar”, luego lo describió como “un alma noble, un buen hombre”. Hoy Freis hace parte de la lista de víctimas pero quizás esta lista hubiese sido más numerosa si él no hubiera tomado la decisión instantánea de protegerlos e inmolarse por ellos.

El profesor de geografía Scott Beigel, 35 años también murió para salvar a varios alumnos cuando, en medio del tiroteo, abrió la puerta del aula para permitir que los estudiantes que huían de las balas entrasen al salón y se protegieran. Así ocurrió. Solo que él no logró cerrar la puerta y el joven atacante Nikolas Cruz lo sorprendió y le disparó. Así Beigel terminó siendo una víctima más. “Estoy viva gracias a él”, dijo una estudiante al programa Good Morning America.

Los actos de maldad de un atacante desquiciado contrarrestan con las acciones nobles de quienes aman tanto la vida que deciden sacrificarse por ella. Son historias que conmueven, que nos hacen preguntarnos qué hubiésemos hecho en su lugar y que nos permiten ver que la verdadera humanidad se manifiesta en actos de heroísmo que están presentes no solo en las películas de ficción sino en tantas almas nobles que, después de muertos, salen del anonimato para darnos lecciones de grandeza.