Católicos formados en la Palabra de Dios

Movimiento católico en Denver, ayuda a muchos con una formación sólida en la fe

Mayé Agama

 

“Católico mal formado… protestante asegurado”. Así reza un antiguo dicho, que lamentablemente muchas veces se ve en la realidad. Por ello, la misión de los Apóstoles de la Palabra es muy valiosa.

“Si queremos fortalecer la fe del católico, teniendo en cuenta de una manera especial el fenómeno del proselitismo religioso, es necesario elevar el tono de nuestro catolicismo”, señalan miembros de este movimiento eclesial fundado en 1978 en México, por el sacerdote italiano P. Flaviano Amatulli.

Los Apóstoles de la Palabra reúnen a niños, jóvenes y adultos que sirven a la Iglesia dando a conocer la Palabra de Dios, formando pequeñas comunidades cristianas y fortaleciendo la fe de los católicos frente al proselitismo religioso de otros grupos. Este movimiento llegó a Denver en el 2005 a cargo Eliseo Méndez, y se enfocan principalmente en 3 puntos: Dar a conocer la palabra de Dios; promover y defender la fe; y enseñar a defender nuestra fe católica frente a los ataques de nuestros hermanos separados.

En Denver los Apóstoles de la Palabra evangelizan casa por casa, visitan  familias que tienen dudas acerca de su fe o están siendo visitadas por los hermanos separados, e imparten temas a grupos de oración, evangelización y matrimonios.

Cada año alrededor del mundo el movimiento celebra “el Día del Apóstol”, y Denver no es la excepción. El pasado 3 de mayo los miembros se reunieron en la parroquia Holy Rosary, Denver,  y contaron con la presencia del padre Jorge Luis Zarazúa, director del movimiento. En el encuentro, ellos recibieron pláticas a cargo del P. Zarazúa; participaron en dinámicas que trataban sobre la verdad acerca de algunas controversias, creadas por las sectas. Culminaron con la Santa Misa celebrada por su director.

Si alguien está interesado en asistir a las clases de los Apóstoles de la Palabra puede comunicarse con Eliseo Méndez al 720.300.1951.

Próximamente: Memorias de la hermana Lucía

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Libro recomendado

Este libro es ideal para que los fieles preparen su corazón para la consagración de la Arquidiócesis de Denver al Inmaculado Corazón de María el próximo 13 de octubre. Está escrito por la mayor de los tres pastorcitos de Fátima: Lucía dos Santos, quien además fue la que vivió por muchos años más después de las apariciones. Mientras que Jacinta y Francisco Marto murieron a muy temprana edad (en 1920 y 1919 respectivamente), Lucía falleció en el año 2005 a los 98 años en el monasterio de Coimbra de las Carmelitas descalzas en Portugal.

La hermana Lucía, al escribir sus memorias, fue obediente a la petición de la Virgen de Fátima cuando le dijo que ella se quedaría viviendo más años en la tierra para “hacerme conocer y amar”. Lucía nos cuenta cómo vivieron los pastorcitos las cinco apariciones marianas y las apariciones previas del ángel de la luz. Nos deja ver detalles de la vida cotidiana como el gusto de Jacinta por el baile. También nos revela el drama que vivieron los pastorcitos cuando ni sus padres, ni el párroco de Fátima creyeron lo que ellos les contaron acerca de sus encuentros con la Virgen. “¿Cómo he de decir que no vi si yo sí vi?” era la sencilla pregunta que se hacía Lucía cuando tanto ella como sus dos primos fueron tildados como mentirosos e incluso llevados presos a Oruém aquel 13 de agosto de 1917. Pese a las amenazas, los niños se mantuvieron firmes a la verdad: sus encuentros reales con la Virgen María en Cova de Iría. Los escritos de la hermana Lucía nos muestran cómo estos pequeños fueron entendiendo las verdades teológicas y las realidades sobrenaturales y cómo comenzaron a realizar ofrecimientos por los pecadores, al ver lo mucho que iban a padecer en el infierno.

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