Caridades Católicas viviendas de apoyo para indigentes

Escritor Invitado

Por: Roxanne King

Gracias a los recién inaugurados Guadalupe Apartments de Caridades católicas, este será el primero de siete inviernos en el cual Christopher Llamas no será más un indigente. “El primero de enero hubiera sido el primer día del octavo año”, dijo el joven de 26 años a Denver Catholic. “Viví bajo puentes y en cualquier otro lugar donde pudiera encontrar refugio”.

Ahora tiene un pequeño estudio completamente amoblado y también servicios de apoyo que le ayudan a abordar los problemas que lo llevaron a ser indigente, que consisten, según él dice, en no poder mantener un trabajo debido a discapacidades cognitivas resultado del síndrome del bebé sacudido.

“Estoy muy agradecido”, dijo Llamas acerca de su casa recientemente adquirida. “Es maravilloso poder permanecer caliente en el invierno …es acostumbrarse a la vida normal”.

Llamas estaba entre 125 personas, incluidos residentes de Guadalupe Apartments, líderes de viviendas asequibles, inversionistas y funcionarios del gobierno que asistieron a la gran inauguración del primer complejo de viviendas de apoyo permanente a gran escala del condado de Weld el 27 de octubre.

El objetivo de Guadalupe Apartments, que están ubicados en el 1520 N. 11th Ave.en Greeley, es brindar estabilidad de vivienda a individuos o familias indigentes en camino hacia una vivienda sostenible.

“Este no solamente un edificio de departamentos”, dijo Justin Raddatz, director ejecutivo de Archdiocesan Housing Inc., una rama de Catholic Charities. “Es un hogar con entrenador”.

Guadalupe Apartments, que tuvo un costo de $13.5 millones, consiste en 47 estudios, de una y dos recámaras amobladas que integran la asistencia de vivienda asequible sin tiempo limitado con servicios de apoyo en el mismo sitio, incluyendo manejo de caso, evaluación de salud mental, y recursos de empleo.

“El propósito de los administradores de casos es servir a los residentes y eliminar las barreras que les impiden alcanzar sus objetivos, desde la necesidad de referencias médicas hasta el aprendizaje de Microsoft Word para conseguir un trabajo”, dijo Raddatz. “Eso es lo que el equipo de Archdiocesan Housing ofrece a todos los residentes de forma gratuita”.

Los apartamentos están subsidiados a través del programa US Department of Housing y Urban Development voucher, por lo que el costo de alquiler de los residentes no supera el 30 por ciento de sus ingresos, dijeron los representantes.

Larry Smith, presidente y director ejecutivo de Caridades Católicas de Denver, encabezó la ceremonia de inauguración y recepción, y agradeció a los muchos voluntarios, socios y organizaciones que hicieron posible el proyecto de 16 meses, incluyendo US Bank, el Colorado Department of Housing, la ciudad de Greeley, el Carrico Foundation, North Range Behavioral Health, y la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Según los representantes el proyecto fue financiado a través de las ganancias de las ventas de los créditos impositivos federales para viviendas de bajos ingresos y los créditos impositivos estatales.

“Recientemente, el informe de Freddie Mac sobre la asequibilidad del alquiler en Colorado no es bueno, porque dice que continúa empeorando”, dijo Smith a los asistentes. “La belleza de lo que hemos podido hacer aquí reuniendo una asociación de muchos grupos individuales … es para lograr vivienda … que ofrece a las personas que anteriormente no tenían hogar, dignidad y respeto”.

El arzobispo Samuel Aquila roció agua bendita en la puerta principal mientras bendecía las instalaciones.

“Oh Señor nuestro Dios”, oró, “… derrama tu bendición sobre todos los que vivirán aquí a lo largo de los años y en esta comunidad vecina y en esta ciudad”.

La vivienda Guadalupe comenzó a alquilar las unidades en septiembre, dijo Raddatz añadiendo que casi cada unidad ha sido ocupada. Al señalar la extrema necesidad de viviendas asequibles, dijo que 150 familias están en lista de espera.

“El límite de ingresos para calificar para una unidad es el 30 por ciento del ingreso medio del área”, le dijo al Denver Catholic. “Esto es realmente para personas que no tienen nada”.

Ashley Trujillo, de 24 años, se mudó junto con sus dos hijos de 5 y 7 años, a una unidad de dos recámaras hace dos semanas después de estar sin hogar durante seis meses, tiempo durante el cual se quedaron con su familia, se dormían en el sofá y en su automóvil.

“Esto es algo bueno, es una bendición, y estamos más que agradecidos”, dijo la madre soltera, y agregó que, con una vivienda estable, ahora puede enfocarse en seguir su educación. Su esperanza es convertirse en higienista dental.

“El departamento llegó bellamente amoblado”, dijo Trujillo, desde los muebles y electrodomésticos hasta los platos en la cocina y las toallas en el baño. Además, las instalaciones incluyen una sala de computación, una sala familiar, un lavadero y un gimnasio.

“Me encanta, es perfecto”, dijo Trujillo. “Pasamos de no tener nada, a tener todo esto”.  “Ahora mis hijos preguntan ‘¿Vamos a ir a casa después de escuela?’” recuerda con una sonrisa. “Y les digo, ¡Ya saben!”

 

Próximamente: “Las vocaciones no se reclutan ni se retienen. Son un llamado”

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La intervención de la hermana Martha López en el V Encuentro regional de la pastoral hispana realizado en Phoenix, Arizona del 23 al 25 de febrero pasados, hizo mella en los casi 500 participantes que le aplaudieron ovacionaron y luego se le acercaron para agradecerle por su testimonio y tomarse fotos y selfies con ella.

“Queremos hacer dos aclaraciones sabiendo que los aportes van a ser tenidos en cuenta en el Encuentro Nacional en septiembre”, dijo la religiosa, quien sirvió como vocera de los grupos de discusión en el tema de la pastoral vocacional.

“Cuando hablamos de vocaciones estamos hablando de que Dios llama a la vida matrimonial, a la vida de soltería, a la vida consagrada en sus diferentes formas: sacerdote, diácono, religioso, persona laica consagrada o instituto secular”, puntualizó.

La hermana Martha pidió también “tener en cuidado al traducir del inglés al español porque este documento (el de trabajo) dice que tenemos que «reclutar» vocaciones ¡Se reclutan soldados! ¡Dios es el que llama! ¡Y que tenemos que «retener» a los seminaristas! Si retenemos un seminarista vamos a tener como resultado un sacerdote amargado, con cara de funeral”, dijo con firmeza la hermana López.

Denver Catholic en Español subió el video de su intervención al Facebook, el cual tuvo casi 2 mil vistas, muchos comentarios y “shares”.

 

Su historia

Nacida en Bogotá, Colombia la hermana Martha creció en un ambiente muy católico. Trece miembros de su familia han seguido el llamado a la vocación religiosa. También hay un beato, primo hermano de su papá. Se trata de Arturo Ayala, quien ingresó a la orden hospitalaria de San Juan de Dios y murió mártir en la guerra civil española. Asimismo, una sierva de Dios hace parte de su árbol genealógico, la hermana María Benavides, fundadora de las hermanas dominicas de Betania.

“Crecí de la mano con mi mamá y mi papá, de misa diaria, rosario diario. Hice el retiro ignaciano mensual con mi papá cuando era adolescente. Desde que me conozco sentí que era «propiedad privada de Dios». Nunca lo dudé. Si volviera a nacer sería de nuevo esposa del Señor”, comparte la hermana.

Desde muy joven comenzó a trabajar como misionera laica con los inmigrantes y así pasó 26 años de su vida. Recorrió 13 países diferentes (incluyendo el suyo) en esta labor: Ecuador, Perú, Panamá, Bolivia, Chile, República Dominicana, Haití, Puerto Rico, Costa Rica, España, Barsil y Estados Unidos. Al sentirse identificada con ellos y gracias al consejo del arzobispo de San Juan Roberto González Nieves, decidió ingresar a la orden de las Hermanas Misioneras del Sagrado corazón, fundada por Santa Francisca Cabrini.

Así fue asignada a la arquidiócesis de Denver donde comenzó su labor pastoral en la parroquia Saint Cayetan. Allí hay más de 3.500 feligreses inmigrantes inscritos. “Para mí ha sido una experiencia muy bonita haber caminado con ellos, sufrido y reído con ellos. He visitado en la cárcel algunos que están en proceso de deportación”, indica.

Recientemente esta religiosa comenzó a servir en la parroquia Ascension donde semanalmente se reúnen más de 70 jóvenes en diferentes grupos para conocer y compartir si fe. “Quiero hacerles ver qué esperamos de ellos, que son líderes, que en manos de ellos está el hacer una Iglesia más viva y entusiasta en los Estados Unidos, integrada con la parte anglo”, puntualiza la hermana.

Al preguntarle el motivo de su alegría ella no dudó en responder que esta radica en “la relación personal con Dios” y en la vida de oración que es “un encuentro con Dios, no con uno mismo. Eso me va a abrir a las necesidades de los hermanos”.

La hermana López tiene así «entre ceja y ceja» el celo por la promoción de las vocaciones entre los hispanos del norte de Colorado. “Si propiciamos una atmósfera y cultura de la vocación podemos hablar de vocaciones en cada grupo parroquial e invitar a todos a clarificar qué quiere Dios de ellos. Pues en el siglo XXI Dios sigue llamando”, concluye la religiosa.

Para ver el video de su intervención vaya https://www.facebook.com/esDenverCatholic/videos/1048768128598038/