Arzobispo agradece servicio de la Hermana Alicia Cuarón en Denver

Mayé Agama

Después de 10 años de servicio y dedicación como directora de Bienestar Family Services en Centro San Juan Diego, la conocida hermana Alicia V. Cuarón, decidió retirarse para dedicarse con mayor tiempo a los proyectos de su comunidad religiosa, las hermanas Franciscanas de la Penitencia y Caridad Cristianas.

En un email de despedida, la hermana Alicia anunció que desde el 12 de junio, dejará el programa Bienestar, al que se dedicó completamente, durante los últimos 10 años. “Me siento muy orgullosa de haber podido fundar y dirigir este programa”, dijo la religiosa. Y luego afirmó que “Bienestar seguirá siendo un vehículo fundamental para ofrecer educación, liderazgo y apoyo a las familias de la comunidad hispana”.

El Arzobispo de Denver, Samuel J. Aquila, agradeció la valiosa contribución de la religiosa: “La Hermana Alicia ha contribuido grandemente a la comunidad hispana acá en la Arquidiócesis de Denver durante muchos años, especialmente a través del programa Bienestar, que fundó y dirigió por 10 años”.

“Bienestar ha sido una fuente de apoyo y consuelo para una innumerable cantidad de inmigrantes y sus familias. Agradecemos a Dios por el don que la hermana Alicia ha significado para la Iglesia en el norte de Colorado y para la comunidad hispana. Y le pedimos al Padre que derrame sus bendiciones sobre ella, ahora que se dedicará a servir a las necesidades de su comunidad religiosa”, concluyó el arzobispo.

La hermana Alicia ha sido una verdadera defensora de los temas latinos, tanto en lo referente a negocios, liderazgo, así como en el empoderamiento de mujeres e inmigrantes en el país. Ella misma, en el año 1992 era una empresaria exitosa, y decidió dejar ese camino para seguir más de cerca  al Señor, como religiosa de las hermanas Franciscanas de la Penitencia y Caridad Cristianas. Desde entonces, se comprometió con la vida y futuro de los hispanos en Colorado.

Mons. Jorge de los Santos, Vicario del Ministerio Hispano, agradece “el legado y ejemplo que la hermana Alicia deja para las siguientes generaciones de hispanos, y para la sociedad en conjunto. Estoy muy orgulloso de ella. Y al mismo tiempo muy contento de que pueda enriquecer más directamente a la Iglesia Católica, a través de su congregación religiosa”.

Luis Soto, Director del Ministerio Hispano, señaló por su parte: “Me siento muy bendecido por haber sido parte de la vida y del legado de la hermana Alicia. Centro San Juan Diego seguirá respondiendo a los estándares de cuidado y servicio, que ella dejó con su ejemplo”.

Centro San Juan Diego ofrecerá una recepción de despedida para la hermana Alicia el 26 de junio de 4:00 pm a 6:00 pm. Será una oportunidad para que todos los que deseen, puedan agradecer personalmente a la hermana Alicia por su contribución a la comunidad.

RSVP con Jennie Marquez, 303-295-9470 ext. 104 jennie.marquez@archden.orgo con Luis Soto, 303-295-9470 ext. 102, Luis.Soto@archden.org

Próximamente: Arzobispo a los diáconos: “Hagan que sus matrimonios se destaquen”

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“Es esencial que sus matrimonios se destaquen”, dijo el arzobispo Samuel J. Aquila a los nueve hombres que fueron ordenados diáconos permanentes el pasado 17 de junio en la catedral basílica Immaculate Conception.

En la misma ceremonia fue ordenado también un diácono transitorio. Se trata de Shannon Thurman quien actualmente está estudiando en el seminario St. John XXIII de Massachusetts para ser sacerdote de la Arquidiócesis de Denver.

Los nuevos diáconos permanentes son: David Arling y Hal Goldwire, ambos del estado de Ohio; Ronald F. Beck, Robert Lanciotti, Ernest Martinez, Darell Nepil, y Pat Travis de Colorado; Geoffrey Bennett de Pensilvania y Greg Perzinski de Wyoming.

“Como diáconos ustedes están llamados a servir de diferentes maneras”, dijo el Arzobispo en su homilía antes de la ordenación. “Recuerden que el matrimonio es su primera vocación y que siempre debe ir primero”.

Monseñor Aquila les hizo un llamado a ser testigos en el mundo “del don y de la bendición del matrimonio”.

El Arzobispo, dirigiéndose a los sacerdotes que estarán trabajando con los diáconos en las parroquias, les alentó a recordar también que los diáconos son hombres casados, con esposa, hijos y nietos”.

“Ellos tienen familia. Tienen responsabilidades. Y uno de ellos es todavía joven y tiene seis hijos”, dijo el Arzobispo refiriéndose al diácono Greg Perzinski de 39 años, quien servirá en la parroquia Michael the Archangel en Aurora.

El Arzobispo dijo también que los diáconos son “testigos en el mundo”.

“Que el Señor cuya palabra es verdad, (…) continúe fortaleciéndolos y continúe guiándolos en su ministerio”, dijo. “Que ustedes continúen abriendo sus corazones, como María, a una mayor receptividad a su palabra”.

“Sepan que María intercede por ustedes todos los días como hijos para llevaros al único hijo, su hijo, Jesucristo. Que su amor por Él continúe aumentando cada día y que ustedes sean fieles siervos de Cristo en la Iglesia”.

Los diáconos se postraron en el suelo ante el altar mientras que el coro y los fieles cantaban la letanía de los santos. El Arzobispo puso sus manos en cada uno de los elegidos y pronunció silenciosamente las palabras de la ordenación. Cada uno fue presentado con los libros del Evangelio  como símbolo de que cada uno está llamado a creer, enseñar y practicar la Palabra de Dios.

¿Qué es el diácono permanente?

Es el primer grado del sacramento del orden. Inferior al de los presbíteros y obispos. Los diáconos asisten al obispo y a los presbíteros en la celebración de los divinos misterios sobre todo de la Eucaristía y en la distribución de la misma. Asisten a la celebración del matrimonio, proclaman y predican el Evangelio, pueden administrar el sacramento del Bautismo, presidir exequias y entregarse a los diversos servicios de la caridad.  Todo sacerdote debe ser ordenado primero diácono transitorio. En cambio, el diaconado permanente puede ser conferido a hombres casados, lo cual constituye un enriquecimiento importante para la misión de la Iglesia.

Fuente: Catecismo de la Iglesia Católica 1569 – 1571.