Ante la situación migratoria mantener la calma

“Ofrecemos esta Misa por la situación de tantos inmigrantes en este país”. Estas fueron las palabras del padre Benito Hernández, párroco del santuario de Our Lady of Guadalupe en Denver, al iniciar la Eucaristía del pasado domingo 19 de febrero.

El sacerdote dijo en diálogo con El Pueblo Católico que desde el cambio de gobierno él ha visto “más confianza de parte de la gente, más devoción”.

“Usualmente el tema de la situación migratoria es como un tabú en la comunidad. Me lo platican más privadamente, pero si yo no lo abro (el dialogo), no lo tocamos”, indicó el párroco quien dijo además que él trata siempre de apoyar a la comunidad con cartas para que los feligreses las presenten al departamento de inmigración, y puedan regularizar su situación. “Es una manera de apoyarlos y que sientan que la Iglesia está con ellos”. Igualmente, la parroquia Our Lady of Guadalupe tiene una abogada de inmigración que brinda consultas gratis a los feligreses una vez al mes.

Sin embargo, el miedo sigue siendo parte de la vida de muchos inmigrantes que temen ser deportados y separados de sus familias.

El Pueblo Católico logró hablar sobre este tema con los cónsules del Perú, Guatemala y también estuvo presente en una conferencia de prensa que ofreció el Consulado General de México en Denver sobre el mismo asunto.

 

Información protegida

Las Escuelas Públicas de Denver (DPS, por sus silgas en inglés) dieron a conocer el pasado 21 de febrero en una conferencia de prensa que se llevó a cabo en el Consulado de México, la resolución mediante la cual se comprometen a realizar “todo lo que esté a su alcance a nivel legal para proteger la información confidencial de los estudiantes y garantizar que la ejecución de medidas inmigratorias no interfiera con sus entornos de aprendizaje”.

El representante de DPS aseguró que ellos no solicitarán ni mantendrán información sobre el estatus migratorio de los estudiantes “a menos que así lo exija la ley, y harán todo lo que se le permita legalmente al Distrito para proteger los derechos constitucionales y legales de sus estudiantes”.

“Lo más importante es que vamos a implementar acciones conjuntas entre el consulado y las Escuelas Públicas de Denver”, dijo Jeremías Guzmán, cónsul adscrito de México en Denver. “Queremos ser esa voz para llevar el mensaje de tranquilidad para todas las comunidades mexicanas donde estemos. Lo más importante es que el niño vaya a la escuela y que siga estudiando”, aseguró el funcionario.

 

 Estar informados:

Por su parte el Cónsul del Perú en Denver, Eduardo Barandiarán recordó que el actual gobierno estableció el denominado “Plan de Contingencia Migratoria para la Comunidad Peruana en los Estados Unidos de América (PCMCP-USA)”, en el cual “el Estado analiza el tema migratorio e intercambia información con todos los consulados  en este país y con la embajada peruana en Washington D.C, a fin de proponer  acciones y recomendaciones en favor de todos nuestros connacionales que se vean afectados por las nuevas medidas migratorias”. También recomendó a los peruanos residentes en Denver y en la zona de influencia de este consulado, (Nuevo México, Colorado, Utah, Wyoming, Montana, Nebraska, Idaho, Dakota del Norte y Dakota del Sur) acudir a su página de Facebook, en la cual se está actualizando constantemente la información sobre el tema migratorio.

“En todo momento hay que mantener la calma, averiguando preventivamente si se es elegible para algún beneficio migratorio, la residencia permanente o la ciudadanía estadounidense”, indicó el cónsul a El Pueblo Católico.

 

Respetar las leyes

El cónsul de Guatemala en Denver, Juan Fernando Valey hizo un llamado a todos sus compatriotas a evitar el pánico en estos momentos. “No se dejen llevar por lo que dice la comadre o el vecino. Mejor acérquense a las autoridades de los consulados. Es importante que se asesoren por personas idóneas en el caso de temas migratorios”. Valey dijo que el consulado de Guatemala en Denver ofrece ahora una ventanilla gratuita de orientación legal migratoria con abogados expertos. También advirtió sobre falsos abogados que ofrecen resolver la situación migratoria en dos semanas por 5 mil dólares. “Antes de contratar a los abogados cada ciudadano tiene el derecho a pedirle su identificación para evitar estas estafas”, indicó Valey.

Por otro lado, el cónsul hizo un llamado a los inmigrantes para que eviten cualquier violación de alguna ley de este país que puede llevar a la deportación, incluso a quienes tienen su residencia: “Por ejemplo, conducir bajo la influencia de alcohol y peor aún, si llevan consigo menores de edad; también caer en cualquier tipo de violencia doméstica”. Por último, el cónsul invitó a todos los guatemaltecos a que llamar al centro de atención para cualquier consulta o necesidad al 1 844 805 1011, o a un teléfono de emergencia (solo para casos graves) al (303) 638-4955.

 

Desde la fe

En tiempos de confusión e incertidumbre entre la población inmigrante, los sacerdotes han aconsejado a sus feligreses intensificar su vida de oración para crecer en confianza en Dios y entender que cualquier situación, por dramática que parezca en el tema migratorio, hace parte del Plan de Dios.

“La Virgen de Guadalupe ha sido enviada para protegernos y con ello yo trato de darles confianza”, indicó el padre Benito Hernández. “Recordemos las palabras que dijo a San Juan Diego ‘¿No estoy yo aquí que soy tu madre?’ y se lo dijo porque él tenía miedo”, concluyó el sacerdote.

Con información de Germán González-Flores.

 

C_mo_actuar_en_caso_de_detenci_n_migratoria

Próximamente: La ballena de la muerte

¡Regístrese en una suscripción digital a Denver Catholic En Español!

La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.