9 meses después, ¿qué efectos ha dejado la marihuana “legal” en Colorado?

Jóvenes arrestados, niños intoxicados y mucho más 

Niños intoxicados, estudiantes arrestados y familias que han perdido sus hogares, son algunos de los resultados tras nueve meses desde la legalización del uso recreacional de la marihuana, para personas mayores de los 21 años de edad, en Colorado.webFoto de Colectivo Desde el 12

Tras una serie de entrevistas e investigaciones El Pueblo Católico ha podido conocer más algunas de las consecuencias del uso de esta droga de manera “legal”, permitido a partir de la aprobación de la Enmienda 64, en noviembre de 2013.

¿Qué es la enmienda 64?

A partir del 1 de enero de 2014 se puso en vigor dicha Enmienda, por la cual individuos mayores de 21 años pueden cultivar hasta seis plantas de marihuana, así como poseer, usar o proveer una onza o menos de esta droga. Además, la Enmienda también permite abrir tiendas de venta al por menor, cultivar y producir comestibles que contengan la droga.

Niños hospitalizados

Entre las primeras repercusiones de la legalización, muchos niños han sido hospitalizados por haber estado expuestos a la marihuana “legal”. En lo que va del año, el Children’s Hospital de Colorado en Aurora, ha atendido a 12 niños por causas de sobredosis de marihuana; 7 de ellos necesitaron cuidados intensivos. Muchos de los pequeños se ven afectados por el humo de segunda mano, y a eso hay que sumarle también que mujeres embarazadas o lactantes hacen uso de este enervante.

Según informes del hospital, se atienden en la sala de emergencias por lo menos uno o dos niños al mes por causa de la ingesta accidental de la droga en comestibles. Los fabricantes están añadiendo marihuana a todo tipo de “chucherías”, desde galletas, barras de chocolate, sodas y dulces. Y lo hacen con empaques y colores muy atractivos para niños y jóvenes, pues buscan en ellos a sus futuros clientes.Foto de Kate Ter Haar

Estudiantes arrestados

Muchos de estos pequeños ingieren la droga por accidente, pero hay otros que la utilizan por gusto propio, y existen reportes de algunos estudiantes que han llevado la droga a la escuela para venderla a sus compañeros. Algunos obtienen la marihuana de segundas personas, quienes las compran en dispensarios con receta médica. Otros la obtienen de sus mismos hogares, tras tomarla sin permiso de sus familiares. Por ello, muchas escuelas están brindando orientación y apoyo a padres y a estudiantes.

La Escuela católica Guadalupe, en Denver, ofreció un taller informativo para padres, a cargo de Patrick Weeg, consejero de Centus Counseling, quienadvirtiólas graves consecuencias de la legalización de esta droga.

María Ortiz, una de las madres asistentes al taller expresó: “Yo tengo 4 hijos de diferentes edades, y lo que más me preocupa es que mi hija de 17 años, insiste en que la marihuana no hace daño, porque así se lo dicen a los jóvenes”.

Weeg enfatizó que la marihuana sí es ofensiva, y lo demostró en su presentación: “Varios estudios comprueban que de cada 6 jóvenes que la prueban, uno se vuelve adicto”. También dijo que aquellos quienes consumen la marihuana antes de los 15 años “tendrán problemas para graduarse, o no se graduarán de la preparatoria”. Finalmente agregó que la mayoría de adolescentes que consuman esta droga,  tendrán cambios de comportamiento y una tendencia mayor  a la depresión.

Por ello, el experto alentó a los padres a estar atentos y en constante diálogo con sus hijos, “porque mientras ustedes padres refuercen la idea de que no es aceptable en la familia el uso de ninguna droga, ellos mantendrán esa idea como un valor familiar, y será difícil romperlo”, recalcó Weeg.

Por su parte, Elías Moo, director de la Escuela Santa Rosa de Lima dijo: “Hablamos con los estudiantes acerca de las realidades del mundo y de los peligros, y les explicamos que Dios nos pide cuidar de nuestros cuerpos, incluso de la marihuana”, que aunque sea legal, no es buena para ellos, dijo.

Familias afectadas

La legalización de la marihuana no sólo ha afectado a individuos, sino también a familias enteras. Rosa Vergil, quien labora como trabajadora social para el programa Fresh Start de Denver, comentó que a raíz de la implementación de la Enmienda 64, muchos empleadores realizan pruebas de detección de uso de drogas con más frecuencia, lo que ha llevado a algunas personas a quedarse sin empleo afectando su economía. “He sabido de algunas familias que han perdido sus hogares, después de perder el trabajo, por dar resultado positivo a las pruebas de drogas”, acotó.

Por otra parte, en un informe presentado en agosto por Rocky Mountain High Intensity Drug Trafficking Area, se dio a conocer que usuarios de las tarjetas EBT (electronic-benefits transfer) de asistencia pública, las han usado en 259 veces en estos meses, en diferentes dispensarios de marihuana.

Se trata pues de un problema que con sólo 9 meses, ya ha generado suficientes dificultades, como para que sea revisado en el estado.

Señales que indican si su hijo podría estar usando marihuana

* Si luce mareado o sin coordinación.

* Tiene problemas para recordar cosas que acaban de ocurrir.

* Tiene olor en su ropa o en su habitación.

* Ojos rojos. Usa gotas para los ojos.

* Posesión de drogas, pipas para fumar, o papel para enrollar.

* Incrementa el uso de desodorantes o perfumes.

* Usa ropa o artículos que promueven el uso.

* Gasta dinero inexplicablemente.

* Falta de cuidado con el aseo personal.

* Cambio en su comportamiento.

* Cambios en su desempeño académico.

* Cambios en sus hábitos alimenticios

 

Próximamente: La ballena de la muerte

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La semana pasada se dieron a conocer las infelices declaraciones del supuesto autor del juego “La Ballena Azul”. Philipp Budeikin, ruso, de 22 años, expulsado de la facultad de psicología y detenido desde noviembre pasado, dijo sin mostrar ningún tipo de remordimiento: “Sí, realmente lo hice, murieron felices. Les di lo que no tienen en la vida real: calidez, comprensión y comunicación”.

Y según sus declaraciones, Budeikin se cree con el criterio de dividir a los adolescentes en dos grupos: “personas” y “residuos biodegradables”.  De incitar a los jóvenes que pertenecen al segundo grupo (según su tétrica clasificación) a quitarse la vida. “Los residuales son aquellos que no tienen ningún valor para la sociedad, sino que, al contrario, le hacen daño a esta. Yo estaba limpiando la sociedad de esas personas residuales”, comentó a la prensa.

Cincuenta retos en cincuenta días que se aprovechan de jóvenes vulnerables, (¡cuántos de nosotros lo fuimos también!) que viven quizás en alguna situación de soledad o que pasan por un momento de tristeza o confusión y que, al no hallar un sentido en su vida real, buscan refugio en el mundo virtual. Es allí donde estas mentes tan moldeables se encuentran con un juego que los atrapa, con maestros anónimos por quienes se dejan “guiar” y hacia quienes sienten temor por las amenazas que reciben en contra de sus familias si no les hacen caso.

Uno de los retos es ver por un día entero películas de terror enviadas por su “maestro” para alterar sus emociones, hacerlos más vulnerables y predisponerlos para aceptar los retos más peligrosos: cortarse la piel hasta tatuarse una ballena, pararse frente a un piso alto y finalmente lanzarse desde un edificio para morir.

Al ver este fenómeno, que al parecer también ha cobrado víctimas en Colombia, me pregunto por la situación de estos jóvenes. Quizás muchos de ellos adolecían de esa “calidez, comprensión y comunicación”. Quizás sus padres estaban demasiado ocupados y pensaron que la mejor manera de entretenerlos era llenándolos de aparatos. A lo mejor no hubo tiempo para una adecuada supervisión sobre lo que veían en las redes. Ni para un diálogo abierto sobre los peligros de navegar solos en el ciberespacio sin ningún límite.

Es normal que los adolescentes se hagan preguntas sobre el sentido de su propia vida. Que experimenten una fuerte necesidad de ser queridos y orientados. En sus mentes van gestándose los sueños que serán decisivos para el desarrollo de su vida adulta.

Necesitan sentirse valiosos (¡y lo son!) y superar retos en los que descubran sus capacidades. Pero estas inquietudes deben plantearse en el mundo real y no a maestros anónimos. Es en el seno de una buena familia, de profesores comprometidos donde encontrarán la “calidez, comprensión y comunicación” pero no aquella inventada por Budeikin sino la que ofrecen de seres humanos que buscan orientarlos en un momento que es clave, hacia una vida llena de sentido. En la que entiendan están muy lejos de ser “residuos biodegradables”.