El Señor de los Milagros: Un regalo para el Perú y para el mundo

Lara Montoya

“El Señor de los Milagros es el regalo más grande de Dios para el Perú”. Con estas palabras el arzobispo de Lima, Cardenal Juan Luis Cipriani definió la importancia que la devoción al Señor de los Milagros tiene para los fieles de todo el país.

Y la gratitud por este regalo de Dios se ve en la multitudinaria procesión que se realiza en Lima todos los años, en octubre. Durante este mes la ciudad se viste de morado y sus calles se  colman de cientos de miles de personas que ofrecen sus oraciones a tan querido Señor, lo cual lo hace ser la manifestación católica más grande periódica en todo el mundo. Pero, ¿de dónde viene tamaña devoción?

El origen de la devoción

La imagen original del Señor de los Milagros se encuentra en el altar mayor del Santuario de las Nazarenas en el centro de Lima. Sus orígenes se remontan al año 1651 cuando un esclavo pintó en una pared de adobe la imagen de Cristo crucificado.

En  1655  un terremoto en Lima derribó muchas casas en la zona donde se encontraba el muro pintado por el esclavo,  y a pesar de que todo alrededor se cayó la imagen pintada de Cristo quedó intacta.

Hacia octubre del año 1687, otro violento terremoto arrasó con Lima, derribando la ermita edificada en honor a la imagen de Cristo pintada por el esclavo y, como había sucedido antes, la pintura del Señor quedó en pie.

La devoción crecía entre los fieles y en ese mismo año se pintó una copia de la imagen para que fuera llevada en procesión por las calles de Lima y se estableció que en el mes de octubre tendría lugar la procesión del Señor de los Milagros. Desde entonces cientos de miles de devotos acompañan a la imagen durante la procesión.

La Hermanad del Señor de los Milagros

Con el pasar del tiempo y con el crecimiento de la devoción surgió la Hermandad del Señor de los Milagros que se encarga de llevar la imagen del Cristo Moreno (como le llaman cariñosamente) por la calles de Lima.

Manuel Santiago, quien ha servido por 26 años a la Hermandad, cuenta que ha sido un honor llevar el Señor a las personas que lo esperan llenas de devoción y cariño. “Es increíble ver la profunda fe y el hondo amor de las persona por la imagen de Jesús. He sido testigo de cómo el Señor toca el corazón de cada persona”.

 

Además, Manuel relata que la participación en la Hermandad es una tradición familiar pasada de generación en generación. “Yo tuve la enorme alegría de pasar esta tradición a mi Hijo. Él también ha tenido el honor de llevar la Imagen de Cristo crucificado por las calles de Lima”

La hermandad cuenta con más de 5 mil personas, entre hombres y mujeres, que a cada año llevan al Señor por las calles. Sus miembros están divididos en cuadrillas y  realizan distintas funciones en la organización de la procesión anual.

Un momento de conversión

Los devotos afirman haber recibido muchos milagros y favores. Así lo relata José Correa.  Él afirma haber recibido  del Cristo Moreno el restablecimiento de su salud luego de un accidente y una delicada operación para retirarle un tumor en el cerebro. “En los momentos previos a mi operación vi la imagen del Señor de los Milagros y sentí en mi corazón una profunda paz y un deseo de poner mi vida en sus manos”.

Luego de haber recibido este favor, José cambió su vida y actualmente se dedica a difundir la devoción del Señor de los Milagros en Villa El Salvador uno de los distritos más pobres de Lima.

Más allá del Perú

La devoción al Cristo Moreno ha cruzado las fronteras y ha llegado a muchas ciudades en todo el mundo.  Más de 250 ciudades celebran esta devoción. En los Estados Unidos la procesión se  realiza en ciudades  como Washington, Nueva Jersey, Atlanta entre otras.

La devoción del Cristo Moreno está presente también en Denver en donde, hace más de 30 años, la imagen recorre los alrededores de la parroquia Saint Cajetan.

Celebración en Denver

Se realizan en la parroquia Saint Cajetan 299 S Raleigh St, Denver, CO 80219.

 

Sábado 1 de octubre

6 p.m. Santa Misa por las intenciones de los familiares de la Hermandad del Señor de los Milagros

 

Domingo 2 de octubre

12:30 p.m. Misa primer domingo del mes en homenaje al Cristo de Pachacamilla.

 

Sábado 8 de octubre:  

5 p.m. Traslado procesional de la Esfigie del Señor de los Milagros.

6 p.m. Misa de acción de gracias ofrecida a todos los devotos del Señor de los Milagros.

7 p.m. Primer día de la novena.

 

Domingo 9 de octubre

11:30 a.m. Novena al Señor de los Milagros.

12:30 p.m. Misa en honor al Señor de los Milagros.

1:30 p.m. Recorrido procesional. Irá por el estacionamiento hacia la calle S. Raleigh, continuará por W Nevada Pl S Stuart St. y W. Alameda Ave. El anda estará allí por una semana.

2 p.m. Almuerzo en el salón parroquial de Saint Cajetan. Habrá comida típica peruana y bandas con música y danzas del Perú.

 

Lunes 10 de octubre

Novena al Señor de los Milagros en Saint Cajetan.

 

Martes 11 al sábado 15

Novena al Señor de los Milagros

 

Domingo 16 de octubre

11:30 a.m. Último día de la novena.

12:30 p.m. Misa de despedida en honor al Señor de los Milagros y traslado procesional hacia la sede de la Hermandad del Señor de los Milagros.

2 p.m. Almuerzo en el salón de Saint Cajetan com comida típica peruanay danzas del Perú.

Para más información llamar a la hermana Flor Herrera (720) 300-2638 o al hermano Carlos Céspedes al (720) 949-8862.

Próximamente: Pastores en la calle

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Por: Roxanne King

En los últimos años, el Camino Neocatecumenal, un carisma de la Iglesia Católica que tiene como objetivo dirigir a la gente a madurar en la fe cristiana, ha anunciado, durante la Pascua, la Buena Nueva de Jesucristo en plazas públicas a través de la arquidiócesis. Este año, por primera vez, el proyecto de evangelización “Great Missión” (“La gran misión”) tuvo lugar en 16th Street Mall en el centro de Denver.

Desde el inicio, hace 35 años, el 16th Street Mall ha permanecido como una de las principales atracciones para los visitantes, donde llegan tanto turistas como personas del lugar al corredor de una milla de largo, que ofrece una variedad de restaurantes, tiendas y negocios.

“Era el lugar perfecto para la Gran Misión, dijo el sacerdote de Denver Grzegorz Wojcik, original de Polonia, quien fue parte del equipo del camino en la parroquia St. Louis en Englewood, y que anunció la Buena Nueva en el centro comercial. “¡Fue estupendo…enseñar [a la gente] que la Iglesia los está buscando”! dijo el Padre Wojcik, quien hoy es el párroco de St. William en Fort Lupton. “Esto demostró que aún en Denver, una ciudad moderna, Jesucristo va hacia ellos.

El 14 de mayo, el quinto domingo de Pascua, el equipo de Great Mission llevó a cinco sacerdotes católicos, quienes ofrecieron confesiones en el centro comercial.

“Nunca he visto eso antes, que el sacramento [de Reconciliación] venga a las calles”, dijo Flora Potter, miembro del equipo de Great Mission a quien se le asignó sostener una pancarta que decía: “Confesión disponible con un sacerdote católico, HOY”.

“Fue el momento de evangelización más increíble que he experimentado”, dijo Potter. “Llevar el amor de Cristo a la gente en la calle ¡Pastores, que huelen a oveja!”.

“Mientras la gente leía las palabras en la pancarta, sus caras expresaban sorpresa, incredulidad, tristeza, sufrimiento, alegría, ira, dolor, deleite, disgusto y gratitud ¡Me di cuenta de que esto era verdadera evangelización!”, dijo Potter.

“Fue llevar a Dios a las calles”, añadió, “donde la gente pudiera verlo”. El padre Wojcik dijo que la experiencia le recordó escenas de las Escrituras donde la gente pasa por su vida cotidiana y de repente, Cristo aparece.

“Jesús estaba presente ahí,” dijo el padre Wojcik. “Él los estaba buscando. Estaba dando felicidad, la oportunidad de ser libres”.

A pesar de la disponibilidad abundante de los sacerdotes, el padre Wojcik dijo que solo unas 20 personas aprovecharon la confesión.

“Las pocas personas que vinieron, a pesar de las distracciones del 16th Street Mall, fueron increíbles”, dijo.

“Fue un privilegio llevar a cabo este anuncio que cambia vidas”, afirmó. “¿Cómo puedes vivir de la misma manera después de saber que Jesús está aquí en 16th Street Mall, entre las calles 16th y Champa?”.

La mayoría de los transeúntes, dijo el sacerdote, consideraron curioso y entretenido el esfuerzo de evangelización.

“Algunos se pararon por un minuto o dos”, dijo. “Muchos tomaron fotos, pero muy pocos se quedaron a escuchar. Fue un gran descubrimiento: de que Jesús es como un espectáculo, como si no lo necesitaran. No hay tiempo para Jesús, tengo que vivir mi vida”.

Lo que pudo parecer tonto para muchas personas, no lo fue para el equipo de evangelización. “Pudimos hablar con estudiantes, indigentes, veteranos viviendo en casas de refugio, gente que vive en el centro que son afluentes”.

“Gente de toda clase social pasa por ahí”, dijo Sue Van Doren, coordinadora del equipo de 13 miembros de Great Mission de 16th Street Mall, que cuenta con el apoyo de una comunidad de unas 40 personas.

“Estamos anunciando la Buena Nueva de que Dios te ama y te conoce por tu nombre”, dijo. “Hubo oración, cantos y bailes -la gente de nuestra comunidad hablaba conaquellos que estaban en la calle ¡Fue maravilloso!”.

El esfuerzo no fue para hacer proselitismo o para o hacer nuevos miembros del Camino o católicos conversos , dijo el padre Wojcik.

“Fue para mostrar el rostro de Jesucristo”, dijo. “Para anunciar el Evangelio. Fue la Iglesia presente, recordándole a la gente el amor de Dios”.

“Como un faro que ilumina a los barcos que están en el mar”, añadió, “la gente no tiene que venir [a la Iglesia], si no que necesitan ver a Cristo [para que] puedan ser salvos”.

Traducido del original en inglés por Mavi Barraza.